Belleza casera: cómo hacer jabones y cremas

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Los productos naturales se convierten en nuestros mejores aliados para tener buena cara y mejor cuerpo, sin sufrir por los posibles efectos secundarios. Jabones, tónicos, cremas hidratantes y bálsamos labiales. Todo puedes hacértelo tú en casa de forma sencilla y barata.

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Limpieza

Los jabones nos permitirán limpiar la piel de la suciedad externa y de su propia grasa o desechos. Lo primero es hacer un jabón base duro, que se puede usar tal cual o utilizarlo para elaborar otros más nutritivos o terapéuticos:


- Jabón base: en un lugar bien ventilado y con mucha precaución para que no salpique (los guantes son imprescindibles), vertemos 22,5 gramos de sosa cáustica en perlas, en un recipiente de cristal con 54 g de agua (o si preferimos leche). Hay que esperar a que la temperatura baje a unos 50 ºC (necesitaremos un termómetro para ir comprobándolo). Mientras la sosa se enfría, ponemos 168 g de aceite de oliva virgen en un recipiente metálico, hay que tener paciencia y remover entre 15 y 25 minutos. La mezcla estará muy líquida al principio, pero a medida que se produzca la soponificación (que cuaje) se hará más espesa. Cuando al levantar la cuchara el líquido deje marcas en la superficie, estará listo.
Si lo vamos a usar como base y queremos un jabón sencillo, entonces lo volcamos en el molde, pero si lo vamos a usar tal cual, es el momento de añadir los ingredientes que queramos: esencias, ralladuras (limón, naranja...), café molido, clavo, semillas (amapola, pipas...), avena en copos, salvado de trigo, canela, colorantes, pulpa de verduras (pepino, zanahoria, perejil...) o frutas, miel, zumo de limón, etc., y remover bien, antes de verter en el molde. Taparlo con algo que lo cierre y cubrir con un trapo o manta. Buscar un lugar alejado de corrientes, seco y casi en penumbra y dejarlo reposar entre 24 y 48 horas. Transcurrido este tiempo, desmoldarlo, cortarlo en trozos y colocarlos sobre papel de periódico. Dejarlo secar cuatro semanas, dándole la vuelta de vez en cuando para que se seque por todos los lados por igual.

- Lecha limpiadora suave de almendras. Derretir lentamente 15 g de cera de abeja junto a 15 cl de aceite de almendras en un recipiente de metal al baño maría. Mientras, disolver 1/4 de cucharada (tamaño café) de bicarboinfusión de hierbas, si se prefiere) calentada previamente. Remover bien.


Tonificación

La piel necesita un efecto estimulante tras la limpieza, para que se activen las terminaciones nerviosas. Esto se consigue con tónicos y lociones que aportan frescura.


- Tónico aromático. Poner a calentar en un cazo 10 g de romero y 10 g de menta en 400 g de agua mineral. Dar un hervor y dejar reposar una hora. Colar y añadir 100 g de coñac.


- Tónico cítrico. Se mezclan 60 ml de agua de hamamelis, 10 ml de agua de rosas y 5 gotas de esencia de limón. Mejor guardarlo en la nevera. Para cutis normal.


- Tónico de manzanilla. Verter 1/4 litro de agua destilada hirviendo sobre 2 cucharadas soperas de flores de manzanilla y 1 cucharada sopera de raíz de malvavisco. Remover y dejar reposar 30 minutos. Añadir 10 gotas de esencia de menta, colar y embotellar. Para cutis seco o sensible.


- Tónico de milenrama. Verter 300 ml de agua hirviendo sobre 2 cucharadas soperas de milenrama fresca y otras dos de flores de camomila. Dejar reposar 30 minutos, colar y embotellar.


- Tónico de milenrama. Verter 300 ml de agua hirviendo sobre 2 cucharadas soperas de milenrama fresca y otras dos de flores de camomila. Dejar reposar 30 minutos, colar y embotellar. Para pieles grasas.

Hidratación

Una vez limpiada la piel, pierde grasas naturales que la protejan y se reseca (a lo que ayuda no beber suficiente agua). Una buena hidratación restablecerá los niveles de grasa y agua:


- Crema hidratante base. Poner a calentar al baño maría: 20 g de aceite de almendras, 2 g de cera de abeja y 2 g de manteca de cacao. Por otro lado, poner también al baño maría 30 g de agua de rosas. Cuando ambos cazos (aceites y líquido) estén a la misa temperatura, 55-60 ºC, retirar del fuego y verter el líquido, poco a poco, sobre los aceites, removiendo bien hasta que se enfríe (unos cinco minutos). Se puede añadir alguna esencia al gusto.


- Crema corporal. Se siguen los mismos pasos que con la crema anterior, pero utilizando 9 g de aceite (oliva, coco, almendras, rosa mosqueta...) y 52 g de alguna infusión. En este caso no usamos como emulsionante para unir liquidos y grasas el bicarbonato, sino 2 g de cera lanette que se añade a los aceites cuando estén calientes.


- Crema nutritiva de manzanilla. Poner 5 g de cera de abeja a calentar al baño maría y cuando esté disuelta añadir manteca de cacao, aceite de soja y aceite de aguacate (36 g en total). Cuando esta mezcla esté homogénea, añadir 3 g de flores de manzanilla y dejar a fuego medio (no más de 50 ºC) durante 40 minutos, removiendo de vez en cuando. Sacar del fuego y esperar a que enfríe un poco antes de colarlo y verterlo en tarros. Indicada para pieles muy sensibles.


- Mascarilla limpiadora. Se hace una infusión de manzanilla. Mezclamos 120 g de ella con 2 cucharadas soperas de arcilla verde cuidando que no se formen grumos. Añadir una cucharadita de miel y 3 gotas de zumo de limón. Dejar enfriar y añadir 3 gotas de aceite esencial de lavanda. Debe aplicarse sobre cara, cuello y escote durante una perfecta para pieles grasas.


- Mascarilla de plátano. Se machaca el plátanos hasta obtener una pasta, se mezcla con una cucharada de yogur y otra de miel. Se extiende sobre el rostro y dejamos que actúe entre 20 y 30 minutos. Para pieles secas usamos como emulsionante.


- Tónico de milenrama. Verter 300 ml de agua hirviendo sobre 2 cucharadas soperas de milenrama fresca y otras dos de flores de camomila. Dejar reposar 30 minutos, colar y embotellar. Para pieles grasas.

Bálsamos labiales

Una vez hechos los labiales deben guardarse en la nevera y en tarros de cristal.


- De miel:
derretir al baño maría cera de abeja, miel y aceite de germen de trigo.


- Con color: mezclar aceite de almendras con cera natural de abejas calentada y unas gotas de jugo de remolacha para obtener un tono rojizo oscuro.


- Superhidratante: derretir al baño maría manteca de cacao (mantiene la humedad y favorece la formación de colágeno), aceite de oliva (tiene propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, hidratantes y emolientes) y glicerina (que acelera la curación de grietas).

Etiquetas: Cremas, Hidratación, Piel

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