Cómo enfriar una botella de vino rápidamente

¿Debo meterla en el congelador? ¿En una cubitera con hielo? Descubre las mejores formas de enfriar el vino en poco tiempo (y de manera correcta).

Cómo enfriar una botella de vino rápidamente

Servir el vino a una temperatura menor o mayor de la recomendable, impedirá que disfrutes de todos los matices de esta deliciosa bebida.

Si lo sirves por encima de su temperatura, el sabor a alcohol predominará sobre cualquier otro y el paladar no podrá distinguir otro sabor. Si, por el contrario, está más frío de la cuenta, los sabores ácidos y nuestro paladar no percibirá el resto de aromas y sabores de esta deliciosa bebida.

Tanto el vino tinto como el vino blanco debe servirse a su temperatura correcta. En función de la crianza que tenga, necesitará más o menos grados de temperatura.

Lo ideal es conservarlo en un lugar donde mantenga la temperatura ideal (una vinoteca o, ya para los más avanzados, una pequeña bodega), sin embargo en casa no siempre es posible hacerlo y, muchas veces, se guarda en sitios donde la temperatura no es la correcta -generalmente se conservan a más temperatura de la ideal-. ¿Qué ocurre si vas a tomar un vino y se te ha olvidado enfriarlo con antelación?

En el congelador… NUNCA

La primera opción que se nos puede pasar por la cabeza es meter la botella en el congelador. Error.

Los cambios bruscos de temperatura afectan de forma muy negativa al vino y sus propiedades. Lo ideal es que vaya adquiriendo temperatura poco a poco.

Opción 1: en la puerta de la nevera

La primera alternativa es colocar el vino en la puerta de la nevera y dejarlo que poco a poco se vaya enfriando.

Para que el vino esté a su temperatura ideal, especialmente los blancos y espumosos (que son los que más fríos se sirven), necesitarás entre 30 y 40 minutos.

Opción 2: agua con hielo

Si no dispones de tiempo suficiente para enfriarlo en la puerta de la nevera, tienes una alternativa que reduce los tiempos de forma importante.

Llena un recipiente grande con agua con hielo e introduce ahí las botellas que quieras enfriar. Es mucho más efectivo que usar únicamente hielo.

Necesitarás entre 12 y 15 minutos para tener tu vino blanco o tu vino espumoso a la temperatura ideal. Los tintos (que se sirven a mayor temperatura) los tendrás en menos de 5 minutos.

Opción 3: agua, hielo y sal

Esta opción es la más rápida de todas y básicamente consiste en añadir a la mezcla de hielo y agua una cucharada sopera de sal. Mueve un poco la mezcla para que la sal se disuelva e introduce tu botella en la mezcla. En menos de 5 minutos estará a su temperatura.

¿Por qué la sal enfría tan rápidamente la bebida? La mezcla de sal y agua produce una reacción endotérmica, que hace que una vez disuelta absorbe el calor del recipiente donde está almacenada la bebida, por lo que el frío de los hielos pasa más rápida al líquido.

Con estos tres sencillos trucos conseguirás enfriar una botella de vino en poco tiempo y sin que la bebida pierda propiedades ni sabor.

Etiquetas: Bebida, Vino

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