Trucos para limpiar la vitrocerámica

¿Quieres que tu vitrocerámica quede como nueva después de usarla y sin esfuerzo? Tenemos las claves para lograrlo.

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Es indudable que la llegada de la vitrocerámica fue toda una revolución y que sus ventajas han conquistado a la mayoría, entre otras cosas, por la comodidad para limpiarla. Te damos algunos trucos para que su limpieza sea aún más fácil.

“No cocina igual, al fuego sale mejor la comida” dicen algunos nostálgicos al hablar de la cocina de gas y puede que tenga algo de cierto, pero no vamos a negar que la vitrocerámica es más cómoda, más segura, gasta menos energía y la comida sale muy buena (dependiendo de la maña del cocinero, claro está). Limpiar la cocina de gas es bastante más engorroso y difícil que la vitro.

Aunque limpiar la vitrocerámica sea sencillo puede que no conozcas estos trucos que lo hacen aún más sencillo:

- Comida pegada. Para poder quitar los restos de comida pegada que se resisten, la rasqueta es muy útil, ya que con ella podremos “levantar” esos restos difíciles. Lo mejor es pasar un hielo por la vitro, utilizar la rasqueta y después aclarar con una bayeta.

- Limón. Otro truco para eliminar manchas de la vitro es echar unas gotas de limón encima, dejar unos segundos y después pasar una bayeta limpia por encima. ¡Se irán con facilidad!

- Vinagre. Otro método eficaz para limpiar la vitrocerámica es echar un poco de vinagre disuelto en agua sobre las manchas y esperar unos segundos. Después, frotamos bien toda la superficie con un paño limpio… ¡quedará reluciente!

- Papel de cocina, paños y bayetas. No es buena idea utilizar el estropajo para limpiar la vitro, ya que podemos arañarla. El papel de cocina, los paños y las bayetas ecológicas son las mejores opciones.

Etiquetas: Ahorro, Trucos de cocina, Trucos de hogar

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