Revista Mía
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Qué puedes hacer tú contra el cambio climático

El 12 de diciembre de 2015, en París, se alcanzó por fin un gran acuerdo mundial para atajar el calentamiento global. Pero todos podemos poner nuestro granito de arena, ¡tú también!

Autor: Nacho Otero.
El 12 de diciembre de 2015, en París, se alcanzó por fin un gran acuerdo mundial para atajar el calentamiento global. Pero todos podemos poner nuestro granito de arena, ¡tú también!
El cambio climático es un hecho que ya casi nadie discute y que nos preocupa a todos. Por eso, el acuerdo alcanzado en París por casi 200 países es una buena noticia.
Pero, además, individualmente está en nuestra mano poner en marcha pequeñas acciones a favor de la sostenibilidad que ayuden a frenarlo y a cuidar el medio ambiente. Te contamos qué puedes hacer tú en tu vida diaria (además de reciclar) para combatir el calentamiento global de forma local, con unas sencillas medidas.

7 acciones a favor del planeta

1. Ajusta el termostato. Bajar la temperatura dos grados ahorra más de 600 kilos de dióxido de carbono por hogar al año, además de reducir la factura de la calefacción hasta un 10 %. Cuando ventiles, abre las ventanas sólo unos minutos; si dejas escapar el calor todo el día, la energía necesaria para mantener tu casa caliente durante seis meses de invierno producirá casi una tonelada de emisiones de CO2. Y en verano, no abuses del aire acondicionado: emite 650 gramos de CO2 al día.
2. Ni stand-by ni bombillas viejas. Sólo con apagar la tele o el ordenador cuando no estén en uso, evitarás que miles de kilos de CO2 salgan a la atmósfera. No los dejes en stand-by (espera): consumen un 40 % más de energía. Tampoco dejes el cargador del móvil enchufado aunque no esté conectado al teléfono: seguirá consumiendo electricidad. En cuanto a las bombillas, sustituir una tradicional por otra de bajo consumo ahorra más de 45 kilos de dióxido de carbono al año.
3. Usa bien la cocina y los electrodomésticos. Tapar la cazuela mientras cocinas ahorra mucha energía, lo mismo que las ollas a presión y las vaporeras: hasta un 70 %. Pon la lavadora y el lavavajillas sólo cuando estén llenos; o si no, en programas económicos. Asimismo, recuerda que si el frigorífico y el congelador están cerca de los fuegos o de la caldera, consumirán mucha más energía.
4. Sigue una dieta “baja en carbono”. ¿Cómo? Reduciendo el consumo de carne (la ganadería es uno de los mayores contaminantes de la atmósfera) y aumentando el de frutas, verduras y hortalizas. Y recurriendo a productos de proximidad –comprueba en la etiqueta que tengan un origen cercano (las importaciones suponen emisiones extra por el transporte)– y de temporada, para evitar modos de producción no sostenibles.
5. Evita el exceso de embalaje. Una botella de 1,5 litros genera menos residuos que tres de medio litro. En la compra, usa bolsas reutilizables. No uses toallitas húmedas ni de papel. Si reduces tu basura un 10 %, impedirás la emisión de 1.100 kilos de CO2.
6. Conduce menos. Camina, monta en bici y usa el transporte público: por cada litro de combustible que quema el motor de un coche, se liberan 2,5 kilos de CO2. Además, ir a más de 120 kilómetros por hora aumenta un 30 % el consumo. También debes revisar los neumáticos: si la presión baja 0,5 bares, tu coche liberará un 2,5 % más de CO2.
7. Actúa contra la deforestación. Elude lo que provoque riesgos de incendio. Si quieres comprar madera, apuesta por aquella con certificación que asegure su origen sostenible. Y, sobre todo,¡planta un árbol! A lo largo de su vida, absorbe hasta una tonelada de CO2.
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