Revista Mía
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4 preguntas sobre flexibilidad laboral

Para facilitar la conciliación, debería ser una norma acomodar la jornada de trabajo a las necesidades familiares y personales. Aunque el Estatuto de los Trabajadores y los convenios colectivos marcan los mínimos, aún queda mucho por hacer.

Para facilitar la conciliación, debería ser una norma acomodar la jornada de trabajo a las necesidades familiares y personales. Aunque el Estatuto de los Trabajadores y los convenios colectivos marcan los mínimos, aún queda mucho por hacer.
Javier Caparrós, director general de Trabajando.com España responde a nuestras dudas.

1. ¿Qué beneficios ofrece la flexibilidad horaria para el trabajador y la empresa?

La clave de un modelo empresarial que contempla la flexibilidad laboral es la equidad y eficacia, tanto para la organización como para los trabajadores.
Para ellos, las ventajas son muchas: si la empresa flexibiliza los horarios de entrada y salida, los empleados pueden compaginar mejor sus vidas profesionales y personales. Y si se permite el teletrabajo, se ahorran horas de desplazamiento y costes de combustible.
Además, expertos en la materia aseguran que con estas políticas los trabajadores se sienten más libres, están más contentos y, por ello, son más productivos.
Para las empresas también hay ventajas: si sus empleados trabajan algunos días desde casa, las oficinas consumen menos luz, agua, etc., pero la más importante es que mejoran su productividad al tener a sus equipos contentos.
Depende de si se trata de una reducción de jornada o de flexibilidad en el reparto de las horas de trabajo diario.
En el primer caso, tal y como establece el apartado 5 del artículo 37 del Estatuto de los Trabajadores, “quien por razones de guarda legal tenga a su cuidado directo algún menor de doce años o una persona con discapacidad física, psíquica o sensorial, que no desempeñe una actividad retribuida, tendrá derecho a una reducción de la jornada de trabajo diaria, de entre un octavo y la mitad de la misma, con la disminución proporcional del salario”.
Si, por el contrario, se trata de un acuerdo empresa/empleado en el que no existe reducción de la jornada establecida por contrato, el salario no se debe ver afectado por esta medida.
El artículo 34.8 del Estatuto de los Trabajadores dice que estos pueden “adaptar la duración y distribución de su jornada para hacer efectivo su derecho a la conciliación de la vida personal, familiar y laboral” bajo los términos que se establecen en la negociación colectiva o por acuerdo entre empleador y empleado.Por tanto, dependerá de cada caso pero, de inicio, no podrían ser despedidos.
Esta adaptación de los horarios laborales a los familiares se ha visto reforzada recientemente por una sentencia del juzgado de lo social de Madrid, en la que se le permite a un padre entrar una hora más tarde a su puesto de trabajo para llevar a su hijo a la guardería sin que ello suponga ningún tipo de penalización.El juez ha considerado que esta adaptación horaria no interfiere en el trabajo que presta a la empresa.
Es un acuerdo, por lo que no puede tratarse de una decisión unilateral, ni del empleador ni de la empresa. En cuanto a los límites legales, debemos referirnos otra vez a los artículos 34 (jornada) y 35 (horas extraordinarias) del Estatuto de los Trabajadores para conocer las diferentes situaciones para fomentar la flexibilidad y sus limitaciones de aplicación.
Por encima de este texto, están los diferentes convenios. Eso sí, tras la aprobación de la última reforma laboral, el empleador tiene también derecho a modificar hasta en un 10 % la jornada laboral de sus trabajadores atendiendo a razones de carga de trabajo. Todo ello regulado dentro de unos parámetros establecidos por la propia ley.
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