Revista Mía
5772515ba1d4251a098bd626

¿Por qué los gatos son tan limpios?

No es solo una cuestión de higiene: los gatos se asean constantemente (casi cuatro horas al día) para mantener así la piel libre de parásitos.

No es solo una cuestión de higiene: los gatos se asean constantemente (casi cuatro horas al día) para mantener así la piel libre de parásitos y también para regular su temperatura corporal.

Primeros lametones

Los gatos no necesitan observar a sus madres para aprender a asearse. Ya a las seis semanas de vida, los gatitos se limpian con tanta habilidad como los adultos. Para ello siguen un ritual establecido: primero la cabeza, luego  continúan por la espalda y terminan en la base de la cola. Como son ambidiestros, usan ambas patas.
A diferencia del baño, cepillar al gato es imprescindible, sobre todo en los ejemplares de pelo largo, al menos una vez a la semana para eliminar el polvo, los nudos y los pelos muertos del manto del animal. El cepillado, además, tiene un efecto tranquilizador y relajante que le evita el estrés y mejora su circulación sanguínea.
La resistencia aparentemente natural que tienen estos animales a padecer infecciones cutáneas se debe, según los expertos, a que el aseo del gato elimina las bacterias, ya que la saliva previene activamente su desarrollo. Al contrario que los perros, es raro que un gato padezca alguna afección en la piel; solo las pulgas son sus más directos enemigos, aunque según las últimas investigaciones el aseo también ayuda a controlar de forma muy eficaz estos parásitos.
Los pequeños mordiscos que los gatos se dan a sí mismos y esos largos lametones alivian los picores que sufren los felinos a menudo en la epidermis y eliminan de su pelaje posibles sustancias irritantes.
Un aseo correcto es señal de una buena salud mental y física del gato. Por eso, cuando un gato deja de atusarse... algo no anda bien. Por el contrario, un aseo excesivo puede deberse a heridas, infecciones, parásitos de la piel, o puede tratarse de un problema de ansiedad.
tracking