Revista Mía

10 consejos útiles para ahorrar calefacción en el hogar

Entramos en la recta final del uso de calefacción por lo que es un buen momento para hacer balance y preguntarnos si hemos gestionado bien su uso.

Entramos en la recta final del uso de calefacción por lo que es un buen momento para hacer balance y preguntarnos si hemos gestionado bien la temperatura en nuestra vivienda, limitando sus costes. Para ello, Honeywell, empresa a la vanguardia en ahorro energético, propone algunas recomendaciones básicas para reducir los gastos y obtener la máxima eficiencia energética y confort al mejor precio.

Decálogo de buenas prácticas que todo ahorrador debería adoptar:

Ya que no es bueno pasar frío, pero un calor excesivo tampoco es aconsejable para la salud. Lo ideal es que la temperatura de casa no sea mayor de 19-21 grados y que en el dormitorio no supere los 18-20 grados. Además, el termostato situado en el salón no es garantía de precisión para toda la casa. Por ello, es importante dotarse de instrumentos que permitan gestionar de forma individual cada ambiente de la casa y controlar tanto la programación como la temperatura habitación por habitación o por grupo de habitaciones.
En la actualidad, existen modelos electrónicos avanzados que permiten conseguir una temperatura a una hora determinada, adaptando la calefacción al propio estilo de vida de los usuarios.
Existen en el mercado dispositivos que permiten el control de la calefacción desde el smartphone, lo que nos permite poder controlar la temperatura en todo momento y desde cualquier lugar.
Existen en el mercado sistemas que miden el consumo energético efectivo, incluso con instalaciones centralizadas. Además, será obligatorio por ley dotarse con tales instrumentos. Pagar por la utilización real de la calefacción es el primer paso hacia la eficiencia energética.
A través de ventanas y puertas se escapa una gran cantidad de calor, por lo que está bien saber que para ventilar la casa bastan unos 10 minutos. Alrededor del 75 % del calor producido en el ambiente doméstico se pierde por paredes, puertas, ventanas y techos aislados incorrectamente.
En las instalaciones individuales es posible regular la temperatura del ambiente a través de un termostato que enciende y apaga automáticamente la caldera en base a la temperatura elegida o a los grados deseados programados a horarios predeterminados.
La limpieza y el control de los sistemas de calefacción deben hacerse al menos una vez al año. Una caldera no eficiente aumenta el consumo de gas hasta un 30 %.
Teniendo en cuenta que estos comportamientos pueden tener serias repercusiones para el planeta, la respuesta es no. Por ello, es oportuno acostumbrarse a llevar al menos un jersey, pues una temperatura de 20 grados es más que suficiente.
Las estufas eléctricas, en comparación con el calor que emanan, consumen más del doble de la energía necesaria respecto a una instalación de calefacción.
Taparlos supone una barrera para la eficiencia energética, por lo que será mejor decorar otras zonas de la casa.
La tecnología y el sentido común son los mejores aliados para obtener una mayor eficiencia energética en el hogar. Todo ello es posible adoptando algunos cambios en las instalaciones y nuestro estilo de vida que nos permitirán, además, ahorrar una gran suma de dinero a final de mes y lograr un confort óptimo.
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