Revista Mía
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No metas la pata en el trabajo

Hay cuestiones cotidianas en el entorno laboral que te pueden traer de cabeza si no las sabes gestionar. Un experto te da las claves.

Autor: D.C.
Hay cuestiones cotidianas en el entorno laboral que te pueden traer de cabeza si no las sabes gestionar. Un experto te da las claves para que no te equivoques, ya seas jefa o empleada.
¿Es aceptable recibir, por sistema, llamadas de trabajo fuera del horario laboral? Resulta difícil juzgar situaciones cotidianas como esta, que van más allá de lo legal. Daniel Lyons, fundador de la consultora de recursos humanos Sticky Culture, responde a esta y otras cuestiones.
- ‘Email’ con copia. Ayer cometiste un error en tu trabajo. Y hoy, al llegar, recibes un email de una compañera, con copia a los jefes y al resto del equipo, en el que remarca tu fallo y te dice cómo deberías haberlo hecho. Es una práctica común en las multinacionales. Incorrecto. “La persona que envía un email así es como los comentaristas del Roland Garros que dicen lo que deberían hacer los campeones. Tratar estos casos, a través del correo electrónico, es contraproducente, pues puede provocar malestar, desmotivación y bajo rendimiento. Una alternativa más eficiente sería programar una reunión con todas las personas implicadas, para hablar acerca del tema en un tono constructivo”.
- Sin objetos personales. Espacios abiertos y mesas comunes: esa es la tendencia que se está imponiendo en las nuevas oficinas. Y en ellas están expresamente prohibidos los objetos personales. Es hora de que te despidas de la foto de tu bebé y de la taza de Hello Kitty. Correcto. “Tener presentes en la mesa las razones por las que trabajas puede conectarte con la oficina, pero es síntoma de poco dinamismo. Hoy muchas empresas funcionan sin despachos e incluso sin mesas fijas. Es el not desking, en el cual cada empleado se sienta donde quiere cada día, lo que fomenta las relaciones con los compañeros”.
- Dos contra uno. El jefe quiere reprobar la actitud de uno de sus empleados. Como teme el enfrentamiento, pide ayuda a otro superior para unir fuerzas con la táctica ‘dos contra uno’. Durante la reunión, el jefe se siente más fuerte y el empleado, casi indefenso. Incorrecto. “Lamentablemente pasa bastante, pero un buen líder nunca lo haría, porque sabe que afecta negativamente a la motivación de esa persona. Estas situaciones deben ser tratadas cara a cara, con tiempo, sin interrupciones y en el entorno adecuado para que la persona se sienta cómoda. Y, antes de señalar el error, es necesario revisar lo que se ha hecho bien para aprender en el futuro”.
- Correos fuera de hora. Domingo por la tarde. Estás en casa descansando y recibes un correo electrónico. Es de tu jefe. Está revisando unas facturas y te pregunta a qué corresponde una de ellas. No quieres contestarle, pero temes que te llame por teléfono si no lo haces. Depende. “El tradicional horario de oficina fue roto por la Blackberry y la tendencia a estar siempre conectados. Eso tiene algo positivo: puedes trabajar desde donde quieras y cuando quieras. Pero también hay gente que se resiste a este cambio y prefiere mantener bien delimitadas ambas esferas”.
- Despido a la americana. Aquí te pillo, aquí te mato: así son los despidos en Estados Unidos. Tu jefe te convoca a primera hora y te da la noticia. Tienes hasta mediodía para empaquetar tus cosas bajo la vigilancia de un encargado de seguridad, que te acompañará hasta la puerta. Incorrecto. “La forma de despedir es tan importante como la de contratar. ¿Por qué? Porque un exempleado puede seguir siendo un buen cliente o embajador de la marca. Suele darse en situaciones en las que las personas tratan con información sensible”.
Por: Vicente Bustillo
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