Revista Mía

7 dudas de cómo cuidar la piel en verano

Ya sabemos que el sol es bueno si lo tomamos con moderación y cuidado. Como no siempre sabemos cómo hacerlo, una experta nos responde a 7 preguntas imprescindibles.

Cuándo hay que tomarlo, qué protección usar… Adela Rodríguez, fundadora de Sileä Cosméticos, nos responde a estas y otras cuestiones. Si tomas nota, por fin podrás broncearte de forma saludable.

1. ¿Qué precauciones hay que tomar antes de exponernos al sol?

Debemos aplicar una cantidad generosa de protector solar al menos 30 minutos antes, sobre la piel seca y limpia, sin restos de perfume o desodorantes (pueden provocar manchas). Hay que renovar su aplicación cada dos horas y después de tomar un baño, evitar las horas centrales del día y usar protector solar incluso en días nublados.
Es importante preparar la piel para broncearnos y conservar el bronceado. Es esencial realizar un peeling suave para exfoliarla e hidratarla bien. Hay buenos productos con antioxidantes, vitaminas, urea, jojoba, ácido hialurónico, etc.
Manchas en la piel. Estas son el resultado de un acumulo de melanina. A pesar de usar fotoprotectores, estos no nos protegen un 100 % de las radiaciones UV, y siempre puede haber una estimulación en la producción de melanina, acentuándose las manchas. Por eso, además de aplicar un buen protector solar, debemos evitar la exposición en horas centrales del día y el uso de ropa protectora (gorros, camiseta, sombrillas...).
Depende del lugar donde nos encontremos: no es lo mismo tomar el sol en Londres que en el Caribe, ya que según la latitud, la incidencia de los rayos será más directa e intensa. Influyen también la estación del año, la altitud y el medio en que nos encontremos: arena, césped, agua, nieve, etc… ya que la refracción de la luz varía.
La capacidad para broncearnos la da el fototipo de nuestra piel, que está determinado por las características de la pigmentación de la piel, ojos, cabellos y la facilidad para broncear. Una dieta adecuada rica en frutas y verduras (zanahorias, calabaza, papaya, mango, tomates),  puede ayudarnos a bronbcearnos; estos alimentos, ricos en betacarotenos, antioxidantes y ácidos grasos, ayudan a potenciar la pigmentación, activar nuestra melanina y nutrir la piel.
Es importante, tras la ducha, aplicarse una crema que nos hidrate y que contenga agentes calmantes y nutritivos para la piel tanto en facial como corporal para así reforzar la función de la piel como barrera. Además debemos limpiar diariamente la piel antes de aplicar una crema o un serum.
Con los años, la piel pierde su pigmentación. Ante la aparición de estas manchas, lo mejor es consultar con el médico o dermatólogo para que haga el diagnóstico diferencial de otras enfermedades dermatológicas como vitíligo, pitiriasis alba o tiña versicolor. La mejor manera de evitarlas es usar el protector de manera correcta, y no abusar de un bronceado excesivamente intenso que provocaría la aparición de contrastes.
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