Revista Mía

Así es el adicto al videojuego en España

El 41 % de la población española juega habitualmente a videojuegos. Este mundo está en constante crecimiento y la industria factura más de 1.000 millones de euros. España es el 4º país de Europa donde más se juega a videojuegos.

En el año 2016 la industria del videojuego ha incrementado sus ventas en un 9 % respecto al año anterior en nuestro país, lo que demuestra que los españoles son cada vez más aficionados a este tipo de ocio. Estos son algunos datos.
-El pasado año España ocupó el cuarto puesto en el uso de videojuegos con 14,7 millones de jugadores, el 41 % de la población, solo superado por Alemania, con 33,6 millones, Francia con 30,1 millones y el Reino Unido con 18,8 millones.
-En términos de horas de juego por semana los españoles invierten una media de 5,8 horas de lunes a domingo.
La gente joven es la que mayoritariamente juega más a los videojuegos: de 11 a 14 años juegan el 78 %, de 6 a 10 años el 75 %, de 15 a 24 años el 69 %.
-La franja de edad de 35 a 44 años ha aumentado el consumo de este tipo de juegos en un 37 %. Estos son los primeros "gamers" que comenzaron practicando con las máquinas recreativas y las consolas de finales de los años 80 y principios de los 90.
-El 55 % de los jugadores son hombres. Entre los hombres el rango de edad principal es de 15 a 24 años, el 14 % y de 25 a 34 años, el 13 %. Respecto al género femenino el porcentaje se reparte un poco más: de 15 a 24 años el 10 %, 25 a 34 años el 9 % y de 35 a 44 años el 9 %.
-En cuanto a a los dispositivos desde los que se juega esta es la estadística: el 23 % juega desde un PC, el 22 % desde consolas, el 19 % desde smartphones, el 11 % desde tableta y el 10 % desde portátiles. Estos porcentajes también coinciden con otros países de nuestro entorno como Francia, Alemania y Reino Unido.
Jugar a videojuegos estimula el cerebro y las capacidades cognitivas, mejora la atención, fortalece la memoria e incrementa las habilidades motoras y visuales, pero com todas las actividades debe de realizarse de forma moderada y debe limitarse su uso, sobre todo en el caso de los niños. Los más pequeños deben alternar el uso de este tipo de dispositivos con otros juegos donde tengan que desarrollar su imaginación, con la lectura, etc. Muchas veces provocan aislamiento, de forma que hay que potenciar que los niños jueguen con otros niños. En los mayores su excesivo uso puede fomentar un estilo de vida sedentario.
Fuente: Claf España.
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