Revista Mía
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Trabajar puede ser divertido. ¡Descubre cómo!

¿Sabes cómo puedes hacer que trabajar sea más divertido? ¡Toma nota!

Autor: Marta Ruiz Gurpegui
Está comprobado que cuando el trabajo es divertido, somos más productivos. Nuestra psicología individual, la forma que tenemos de enfrentarnos a las emociones y gestionarlas, puede alejarnos o acercarnos a un estado de felicidad en el que, según los estudios, resultamos hasta un 12 % más productivos.
Pero ¿qué es lo que nos hace felices en el trabajo? A nivel organizacional suele ser desarrollar un trabajo creativo y/o disponer de libertad para tomar decisiones. A nivel individual resulta más complicado ya que entra en el terreno de lo subjetivo. Cada día valoramos una serie de ítems, como la complejidad de las tareas desarrolladas, el ambiente, una buena organización y gestión del tiempo, etc., que nos llevan a concluir si hemos sido productivos o no.
Aunque determinar cómo uno puede ser feliz en el trabajo es difícil porque no hay una ciencia exacta, podemos llevar a cabo pautas como estas:

No te lamentes

Tu cerebro empieza a trabajar en modo distorsión procesando la información de manera errónea, malinterpretando lo que ocurre a su alrededor y bloqueando el paso a la acción. Solo conseguirás retrasar y acumular las tareas.
Analiza tus puntos fuertes, aquello que amas de tu actividad y da rienda suelta a tu imaginación, sé creativo, introduce novedades.
Haz las tareas que menos te gusten a primera hora, cuando todavía estás fresco y quítatelas de encima cuanto antes. Esto te ayudará a gestionar mejor tu tiempo y a ser más productivo, y te dará menos quebraderos de cabeza.
Levántate, vete al baño, salta, estírate, levanta los brazos, lávate la cara, las manos, échate colonia y… ¡a ello! Es necesario hacer pequeños descansos para relajar la mente y volver al trabajo con energía.
Escucha tu lista de reproducción favorita o auto envíate chistes programando tu correo para que te los envíe cada 2 o 3 horas. Busca formas para divertirte y premiarte por hacer bien tu trabajo.
Prepara “juegos” para la hora del descanso. No es lo mismo hacer un “break” para seguir hablando de trabajo que para jugar a la botella, adivinar qué personaje es tu compañero o jugar a “si fuera…”, etc.

Por: Marta Ruiz Gurpegui, psicóloga y experta de Doctoralia.
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