Revista Mía

Cartas digitales y otras realidades que posiblemente veremos en los restaurantes

Después de analizar cómo se prevé que serán las medidas a tomar con el desconfinamiento nos centramos en la nueva realidad de los locales.

Pedro Sánchez anunciaba este martes las fases de desescalada que marcarán el desconfinamiento en nuestro país. Una conferencia que generó muchísimas dudas y tras la que la pregunta de cuándo podremos recuperar la normalidad parece todavía ser una incógnita. Existe mucha incertidumbre tras las palabras de Sánchez. Además, el hecho de que la desescalada sea gradual y diferente dependiendo de la comunidad autónoma en la que nos encontremos complica aún más las cosas. Independientemente de ello y del tiempo que tardemos en llegar a la anhelada fase 4, de lo que no cabe absolutamente ninguna duda es de que tanto ahora, como durante y después del proceso, nuestra forma de vivir habrá cambiado y deberemos seguir unas medidas estrictas de higiene, aforo y distanciamiento. Además, estos locales deberán aplicar una serie de medidas de seguridad para limitar al máximo todo tipo de contactos.

Entonces, ¿qué ocurre con los bares y restaurantes?

El sector de la hostelería y restauración está siendo el peor parado de todos y, además, será el último en recuperar la normalidad. Conforme las comunidades vayan superando las distintas etapas, locales que puedan ir abriendo deberán ir adaptándose también a las nuevas circunstancias. Así, en la fase 0, la actual, destaca el permiso para enviar comida a domicilio. En la fase 1 ya se contempla la apertura de terrazas al 30% de su aforo. Para la fase 2 se incluyen permisos de ocupación en el interior de los mismos siempre y cuando se respete un tercio del aforo original y cuenten con servicio exclusivo en mesas. En la fase 3 se seguirán ampliando estas medidas, con aforo al 50% y siempre controlando la distancia social.

Medidas concretas

Poniendo la mirada en China podemos obtener una vista de cómo será nuestra futura realidad con respecto a bares y restaurantes. La toma de temperatura corporal podría empezar a ser algo habitual en nuestro país – tanto en clientes como en empleados-, además en muchas zonas están solicitando identificación y acceso al historial médico para permitir el acceso a los espacios públicos.
En cuanto a medidas más concretas, pero que seguramente se acaben trasladando también al ámbito nacional, destacan las que recogen en la guía elaborada por la patronal de Hostelería de Madrid, donde proponen como medidas que los empleados de bares y restaurantes de la comunidad mantengan una distancia de un metro y medio, no utilicen móviles ni abandonen su puesto para salir a fumar y deberán llevar mascarillas. La desinfección de manos pasará a ser una rutina en esta nueva sociedad frente al coronavirus y veremos más dispensadores automáticos de alcohol en gel colgados de la pared de los locales. También se tendrá que desinfectar todo y no se podrán poner servilleteros y elementos parecidos en barras.
Desde Hostelería de España proponen además de las ya mencionadas otras medidas como cocinar los alimentos por encima de los 70 grados, mantener la cadena de frío y conservar la comida protegida con film transparente, tuppers y etiquetas; así como lavar y desinfectar la vajilla a temperaturas superiores a 80 grados, y manteles, servilletas y ropa de trabajo a más de 60 grados.
Por otro lado, muchos locales están estudiando la idea de encargar mamparas que permitan separar a los comensales tanto en interiores como en exteriores, pero que a la vez permitan a los camareros realizar su trabajo. También se está trabajando para eliminar las cartas físicas de los locales e implementar las digitales, para que así se evite el paso de mano a mano y simplemente podamos ver el menú echando un vistazo a nuestro teléfono móvil.
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