Revista Mía

El método que te cambiará la vida si estás pensando en corregir tu visión

Descubrimos por qué las Lentes Implantables de Colámero® son una solución infalible para despedirse de las gafas y lentillas.

62bc6c725cafe8ed4c2c198e

lente-icl-1.jpeg

Autor: MIA PARA ICL
Cuando nos planteamos corregir nuestra visión y acabar con la dependencia de gafas y lentillas, nos adentramos en un mundo que avanza a pasos agigantados de la mano de la ciencia y las nuevas tecnologías.
Prueba de ello es el método revolucionario ICL, Lentes Implantables de Colámero®, que ha cambiado la vida de todas aquellas personas que han optado por esta solución para despedirse de las gafas y lentillas.
Personas como Esther Gómez, enfermera, profesora asociada a la Universidad Autónoma de Madrid y popular divulgadora en Instagram a través de su cuenta, @mienfermerafavorita. Esther utilizó durante más de 20 años gafas y lentillas y fue tras lidiar con la incomodidad de utilizarlas junto a la mascarilla en el hospital cuando tomó la decisión de corregir su visión con las Lentes ICL.
Desde entonces, la mascarilla dejó de ser un problema y vuelve a disfrutar con normalidad de sus actividades de ocio favoritas, algunas de ellas difíciles de compatibilizar con gafas y lentillas, como es el caso del surf.
Nada como el testimonio de Esther, voz autorizada en cuestiones sanitarias que es consciente en primera persona de cómo y cuánto mejoran las Lentes ICL la calidad de vida de las personas, para que conozcas esta solución vanguardista para recuperar tu visión.
Esther Gómez, enfermera y profesora asociada a la Universidad Autónoma de Madrid

Esther GómezEsther Gómez, enfermera y profesora asociada a la Universidad Autónoma de Madrid

¿Qué fue lo que más te sorprendió al ver a través de las Lentes ICL?

He sido miope desde los 8 años y la verdad es que no recuerdo, realmente, la última vez que me desperté de la cama y veía bien. Siempre he recordado esa experiencia de levantarme de la cama y no ver, ir corriendo a por las gafas lo primero incluso antes de ir al baño cuando me despertaba. Entonces sin ninguna duda lo que más me sorprendió y lo que más feliz me hizo, aunque parezca una tontería, fue al despertarme por primera vez y ver bien con ambos ojos después del procedimiento porque es súper cómodo y muy guay el hecho de que nada más sales veas bien. Realmente lo que me marcó absolutamente fue el despertarme y pensar que se me había curado la vista.
Para mí ha sido un cambio impresionante en mi calidad de vida, sobre todo porque pasaba muchas horas trabajando y me pasaba muchas veces de las horas recomendadas de utilización de las lentillas. Al final eso hacía que tuviera más molestias en los ojos, me picasen más, tuviese más lagrimeo, más irritación ocular… y al final el hecho de viajar, de no tener que ir cargando con todo, con el líquido, con las lentillas, con las gafas, de a lo mejor estar conduciendo y que se me haya saltado alguna vez una lentilla y tener que parar el coche o estar trabajando y lo mismo que se me caiga una lentilla y que haya tenido que ir un familiar a llevarme las gafas al trabajo porque no podía conducir sin las lentillas. Diría que ha sido un cambio brutal en comodidad, en evitar incidentes y en satisfacción de poder ver realmente como si no fuera miope.
Uno de los elementos que más me atrajo es el hecho de que esta intervención no modifica mi córnea ni la estructura natural de mi ojo; solo añade una ayuda para corregir la miopía. Por lo que mantiene mis opciones abiertas para el futuro si fuese necesario quitar o reemplazar la lente.
Otro de los puntos importantes para mi es el material con el que se fabrican las lentes ICL: el Colámero®, un material que fabrica STAAR Surgical, biocompatible con la química natural del ojo y permite que las lentes sean blandas, flexibles y que, por lo tanto, sean fáciles de implantar sin dolor, no se sientan ni se noten una vez dentro del ojo, y que el cuerpo no las rechace.
Otra de las ventajas es que sea un procedimiento que apenas necesita recuperación, es una opción cómoda, con unos cuidados pre y post operatorios muy sencillos. Es una realidad, el momento en el que me operé y salí del quirófano, ya veía bien por el ojo con la lente implantada.
La verdad es que a pesar de ser enfermera, no estaba familiarizada ni con esta ni con cualquier otra técnica de corrección visual y tenía muchas dudas; dudas sobre cómo era el proceso, cuánto tiempo duraría, qué pruebas había que realizar, si yo iba a ser una buena candidata para este tipo de procedimiento… también me preocupaba por mi ritmo laboral, los cuidados post operatorios, la necesidad de baja o no. Me sentí tremendamente satisfecha con toda la información que recibí porque desde la primera visita que tuve con el doctor que me operó en la clínica Miranza y decidí en ese momento corregir mi vista, ya que veía que podía hacerlo.
Aunque ya me habían dicho que iba a durar muy poquito, me sorprendió porque duró realmente poco. Sólo pasaron cinco minutos desde que yo entré en el quirófano hasta que salí. La verdad es que yo nunca había entrado en el quirófano, nunca me había realizado ningún procedimiento de este estilo y fue tremendamente satisfactorio, no tuve ningún problema, ninguna complicación, me lo explicaron todo súper detalladamente, en todo momento estuve acompañada e informada. La verdad es que fue una experiencia muy buena, sé que hablo a título personal pero tampoco tuve dolor, no tuve molestia después del procedimiento. Fue una sensación extraña por la sedación, era la primera vez que pasaba por ese proceso, pero la verdad es que fue tremendamente seguro y no tuve ningún miedo ni ningún problema. Pasé dos veces por ese proceso, en dos días diferentes para que fuera más cómodo, pero no fui nerviosa ni el primer ni el segundo día.
Antes de recomendarlo me cercioré de cómo era esta técnica, me informé en todos los niveles de como cambiaría mi vida, de qué posibles efectos adversos tendría, de posibles complicaciones… y mi recomendación la hice tras el post operatorio, es decir, yo recomendé esto solo después de que lo probé yo misma y estuve absolutamente segura de que (siempre y cuando el médico que valore al paciente determine que es un candidato para este procedimiento) es algo que recomendaría al cien por cien a todo el mundo que estuviera dentro de este grupo porque a mí realmente es algo que me ha cambiado la vida y que si ninguna duda es algo que volvería a hacer.
Para resolver cualquier duda se puede entrar en la web de Lentes ICL y preguntar al maravilloso equipo que hay detrás si pueden o no ser candidatos a este tipo de intervención.
tracking