Revista Mía
PATROCINADO POR FLOR DE ESGUEVA

Flor de Esgueva apuesta por el mundo rural con una iniciativa que no te dejará indiferente

La marca de quesos Flor de Esgueva nació en un pequeño pueblo de la provincia de Peñael y sigue apostando por las zonas rurales de nuestro país, que nos ayudan a mantener nuestras tradiciones, artesanía e identidad. Descubre, a través de su nuevo proyecto, la labor tan importante que llevan a cabo.

Lorena Guerra para Flor de Esgueva

Lorena GuerraFlor de Esgueva

Que una mujer trabaje como agricultora, ganadera o en cualquier profesión relacionada con el campo es, a día de hoy, algo inusual. Aunque eran muchas las que en el pasado ayudaban a sus familias en labores como éstas, en la actualidad son solo un pequeño porcentaje. Estas situaciones afectan a la despoblación en muchas aldeas y pueblos, que cada vez cuentan con menos jóvenes dispuestos a realizar tareas relacionadas con el campo, la artesanía o la tradición familiar. Por todo ello, la conocida marca de quesos Flor de Esgueva quiere aportar su granito de arena a este problema de despoblación que afecta a nuestro país y se ha unido a creadoras de contenido que apuestan por este estilo de vida y que disfrutan del valor de vivir en pueblos y aldeas. Un gran ejemplo es Lorena Guerra, una joven agricultora que, además, muestra orgullosa en redes sociales su trabajo y es inspiración para quien, como ella, defiende a capa y espada sus raíces rurales.
Lorena Guerra para Flor de Esgueva

UN OFICIO QUE PASA DE PADRES A HIJOS

Perteneciente a una pequeña aldea de Córdoba, llamada Cuenca, Lorena respiró esta tradición por el mundo rural desde que nació. Su familia paterna fue quien le inculcó esta pasión por el campo, pues es un ocio que ha ido pasando de generación en generación. "Mis abuelos paternos eran agricultores, al igual que mi padre y mi hermano, y ahora lo soy yo. Pero el que verdaderamente me ha transmitido los valores de este ocio ha sido mi padre, que desde pequeña me ha llevado al campo. Él me ha enseñado todo lo que sé y lo que hago ahora". Este amor y pasión por el ocio familiar hizo que desde bien niña tuviese claro que quería enfocar su carrera profesional hacia este sector. "Cuando estaba estudiando bachillerato sabía que la carrera que hiciese estaría relacionada con el campo porque es de lo que vive mi familia y donde me he criado". Así que, al cumplir dieciocho años se fue a Sevilla para estudiar algo con lo que poder ayudar y mejorar el trabajo en casa. Apostó por la carrera de Ingeniero Técnico Agrícola, "porque sabía que si no encontraba trabajo fuera lo iba a tener siempre en mi pueblo. Y además, tenía claro que quería algo relacionado con la naturaleza y el mundo rural". Por lo que, tras pasar por otras empresas, al final apostó por el negocio familiar. "Como en casa en ningún sitio", asegura con contundencia.

UNA JOVEN AGRICULTORA ORGULLOSA DE SU PROFESIÓN

Lorena Guerra para Flor de Esgueva

Lorena GuerraFlor de Esgueva

La cordobesa, además, es todo un referente del mundo agrícola en redes sociales. En su cuenta de Instagram, @agricola_lorew, comparte su trabajo a diario: cómo siembra y recoge, qué herramientas o tecnologías emplea e incluso las costumbres y tradiciones de su pueblo natal. "Empecé con mi cuenta de Instagram por recomendación de una amiga y de mi hermana, que me dijeron que una mujer en el campo es, por desgracia, algo inusual a día de hoy, y que podía romper estereotipos". Con esta labor Lorena cree que ha ayudado a que muchas más personas conozcan su modo de vida y se unan a él. "Lo puedo demostrar porque me mandan a diario mensajes niños y niñas jóvenes diciéndome que si les aconsejo quedarse en el campo, porque han estudiado lo mismo que yo y les encantaría trabajar en el sector".

JUNTOS CONTRA LA DESPOBLACIÓN

Flor de Esgueva

Flor de EsguevaFlor de Esgueva

Lorena es realista: "lo que pasa es que todavía hay muchos prejuicios a la hora de trabajar en el campo". Por ello, no dudó ni un segundo cuando Flor de Esgueva le propuso unirse a su iniciativa de ayudar a mantener vivos los pueblos de España. La cordobesa asegura que hay muchas diferencias entre su aldea a día de hoy y cuando era pequeña: "hay menos habitantes, menos servicios como tiendas o bares, y por lo tanto menos oportunidades de poder quedarnos a vivir en nuestro pueblo y de poder trabajar aquí". Recuerda que de niña tuvo la suerte de poder estudiar en su aldea, pues tenían una escuela en la que cursaban sus estudios niños de diferentes edades en una misma aula y con solo una profesora para todos. "Desgraciadamente, hace muchos años que no hay escuela en mi pueblo. La despoblación y los escasos nacimientos hicieron que desapareciese", cuenta con nostalgia. Este es uno de los principales problemas de las zonas rurales, la escasa natalidad deriva en la clausura de centros de enseñanza. Flor de Esgueva es consciente de este problema y por esta razón ha aportado su granito de arena apoyando económicamente a dos escuelas situadas en zonas rurales de nuestro país. No obstante, Lorena no pierde la esperanza y asegura que la gente se enamoraría de la vida en el campo: "la recomendaría a todo el mundo por la paz, la tranquilidad, la calidad de vida, el continuo contacto con la naturaleza y, en mi caso, en mi sector, porque es muy gratificante sembrar y recoger con cuidado y con tiempo". Si quieres conocer más sobre este proyecto, entra en las redes sociales de la marca, @flordeesgueva_es.
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