Revista Mía

Pelo Sano. ¿Y Después del Champú?

El cabello, como la piel, necesita nutrirse para estar sano y en el caso de las melenas coloreadas o decoloradas, precisa una aportación extra. Una mascarilla hidratante, un sérum para sellar la cutícula,...

El cabello, como la piel, necesita nutrirse para estar sano y en el caso de las melenas coloreadas o decoloradas, precisa una aportación extra. Una mascarilla hidratante, un sérum para sellar la cutícula, un aceite ‘milagroso’... Todos son grandes protectores del cabello, pero ¿cuál es el más adecuado para ti? Aquí tienes una guía que te ayudará a acertar.
Para tener un cabello sano hay que nutrirlo, pero la oferta de productos capilares reparadores es abrumadora. Todas tenemos una idea en la cabeza: “El acondicionador suaviza, el sérum es ‘buenísimo’ y la mascarilla nutre”; pero ¿en realidad conocemos cuál nos conviene y cómo usarlo?
Mascarilla reparación intensiva
¿Para quién?: si abusas del secador, te tiñes el pelo frecuentemente, te gustan los degradados y las mechas o tu melena está constantemente expuesta a las altas temperaturas de la calefacción o al aire acondicionado. Y, por supuesto, siempre que necesites hidratación extra.
Aplicación: reparte una nuez grande sobre el pelo (previamente desenredado y sin exceso de agua). Extiende a lo largo hasta las puntas y deja actuar los minutos indicados en el envase antes de aclarar. Prolongar la exposición horas no aporta beneficios; al contrario, al secarse la mascarilla, el pelo se ensucia y se peina con dificultad. Es importante que acabes con agua fría para dar un golpe de efecto brillante.
Frecuencia: depende de la salud de tu cabello, pero se recomienda empezar por un tratamiento intensivo (dos o tres veces a la semana) y, luego, espaciar su aplicación. En el caso de cabellos teñidos, aplica una o dos veces por semana una mascarilla nutritiva para mantener el color.
Truco: las cualidades de la mascarilla se potencian con el calor, así que aprovecha el momento de la ducha. Lávate el pelo, aplica y deja que actúe mientras te enjabonas y aclaras el cuerpo. ¡Un magnífico dos en uno!
Acondicionador suaviza y desenreda
¿Para quién?: imprescindible si eres poco hábil a la hora de peinarte, estás harta de los tirones para desenredar, eres fanática del volumen o te gusta que admiren el brillo de tu melena.
Aplicación: tras el lavado, retira el exceso de agua sin frotar, porque el cabello mojado es frágil. Aplica una nuez de acondicionador desde la mitad del cabello hacia las puntas (nunca directamente en la raíz). Masajea ligeramente y aclara si es necesario (mira el prospecto).
Frecuencia: según el estado del cabello y su tipo. Si necesitas hidratación, conviene utilizarlo cada vez que lo laves. Si tu pelo es normal, aplícalo en las puntas; si es graso, usa un acondicionador específico para este tipo de cabello. Truco: si tienes melena, utiliza un peine de púas anchas para distribuir mejor el acondicionador.
Sérum evita el encrespamiento
¿Para quién?: si tu pelo se rompe con facilidad, siempre tienes las puntas abiertas o quieres poner fin al antiestético encrespamiento.
Aplicación: seca un poco el cabello y pon una pequeña cantidad de sérum en la punta de los dedos. Sin llegar a la raíz, esparce mechón a mechón, y de arriba abajo.
Frecuencia: si es para reparar las puntas, es suficiente una vez por semana. De todas formas, nadie mejor que tú conoce tu cabello. En caso de ser necesario, lo puedes aplicar con más asiduidad.
Truco: ¡no despilfarres! Un par de gotas bastan. Aplica la máxima de ‘menos es más’, porque un exceso da como resultado el efecto contrario al deseado.
5 buenos gestos:
1-Cepilla el pelo antes de lavarlo. Activas la circulación y eliminas completamente cualquier resto de laca, gomina u otro producto de fijación.
2-Mójalo, reparte el champú por el cuero cabelludo, más una gota en la nuca, y masajea con las yemas de los dedos.
3-Acláralo a conciencia con agua tibia (¡olvídate del agua muy caliente, es muy agresiva para la piel y el pelo!) hasta que no quede resto alguno de espuma. No te dejes llevar por las prisas en el aclarado porque, si mezclas champú y producto reparador, tu cabello quedará apelmazado. Además, cualquier resto disminuye la eficacia del tratamiento.
4-Si tu cabello está decolorado, añade al agua de aclarado un poco de zumo de limón para restablecer su pH y evitar que adquiera un tono verdoso.
5-Elige el producto reparador en función del tipo y textura de tu pelo y escoge uno que incorpore un plus de cuidado: brillo, hidratación... Antes de aplicarlo,lee con atención las instrucciones; ten en cuenta que en el mercado los encontrarás “con o sin aclarado”, e incluso muchos de ellos son multiusos (¡una ventaja para el bolsillo!) y se emplean en seco para definir, fijar, evitar el encrespamiento…
De compras:
-Sérum Reparador de Puntas Abiertas (5,50 €), Pantene.
-Acondicionador Hidratación Profunda (3,30 €), Herbal Essences.
-Elixir Instantáneo de la gama Nutri Repair 3, de Garnier Fructis (4,95 €).
-Aceite Extraordinario Universal Elvive (9,95 €), de L’Oréal Paris. Aplicado sobre el cabello húmedo proporciona un efecto nutritivo. Rebeca Lombardo, peluquera de L’Oréal, explica: “Si lo vas a aclarar, puedes ser generosa con la cantidad. Lo ideal es dejarlo actuar 20 min. Si no vas a enjuagar, reparte menos producto mechón a mechón y de medios a puntas”.
tracking