Revista Mía

¿Se te va el Dinero de las Manos Aprende a Gastar.

Muchas veces, nuestros ingresos 'vuelan' al poco tiempo de llegar a la cuenta. En la gran mayoría de los casos, los responsables somos nosotros mismos que, con nuestras cuentas desordenadas, ni siquiera...

Muchas veces, nuestros ingresos 'vuelan' al poco tiempo de llegar a la cuenta. En la gran mayoría de los casos, los responsables somos nosotros mismos que, con nuestras cuentas desordenadas, ni siquiera sabemos en qué nos hemos gastado el dinero. Vicens Castellano (estudió Psicología y Dirección de Empresas, ha trabajado como Consultor para la Mejora del Rendimiento, está especializado en Coaching Ejecutivo, presentó el programa de televisión Ajuste de Cuentas y dirige La Escuela de Inversión) nos da una clase rápida de educación financiera para gente corriente. Toma nota.
Parece un caso digno de Sherlock Holmes: a mi amiga le ingresan la nómina y, a los pocos días, el dinero le desaparece sin dejar rastro; al siguiente mes, se la vuelven a ingresar y nuevamente se desvanece en el aire. El dinero estaba ahí, lo pudo comprobar en el banco, pero de alguna manera se las ingenia para irse esfumando solito… Bueno, solito quizás no, puede ser que con alguna ayuda, pero el caso sigue pareciendo un misterio.
Y es que son muchas las personas que sienten que el dinero que ganan les dura muy poco, incluso demasiado poco. ¿Es por la inflación? En parte sí. Si cobramos lo mismo pero lo que compramos con nuestro dinero va aumentando de precio, cada vez podremos adquirir menos cosas y tendremos esa sensación tan familiar a la que podemos llamar “el dinero menguante”.
Pero nuestro caso no se explica solamente atendiendo al aumento de precios: sin duda hay algo más en lo que no hemos caído y que está originando este efecto. Así que vamos a averiguarlo juntos. En primer lugar, como buenos detectives que somos, tenemos que prestar atención a las pistas. ¿Hay alguna evidencia que nos ponga en estado de alerta? Yo creo que sí.
REGISTRA TODOS LOS GASTOS...
Comencemos por lo más básico. ¿Existe en casa un registro de gastos o las cuentas las llevamos de cabeza? El registro es muy importante, porque deja constancia de todas las partidas que hemos ido pagando. Si no lo tenemos por escrito, es muy fácil que se nos pase un gasto aquí y otro allí. Me tomo un café y una pasta, compro un paquete de chicles, le adelanto a mi hija 10 euros de la paga semanal, compro un abono para el autobús… Si no somos sistemáticos registrando estas salidas de efectivo, ¿cómo podemos estar seguros de recordar todo lo que hemos gastado?
Pero ¿no resulta muy aburrido anotar todo lo que uno gasta? Se trata más bien de desarrollar el hábito para que sea algo automático, pero para hacerlo con regularidad tenemos que estar motivados. ¿Merece la pena ir apuntando todo de forma sistemática? Yo creo que sí, por tres razones: la primera es que así demostramos compromiso y responsabilidad sobre nuestras finanzas, y eso es importante porque nuestra vida está muy influida por el dinero que tenemos o no tenemos; la segunda es que, al hacerlo, podremos repasar rápidamente nuestras cuentas diarias y sabremos en qué, cuándo y cuánto hemos gastado; el tercer motivo es que, si tenemos que apuntarlo todo, gastaremos menos, porque seremos mucho más conscientes de todo el dinero que va saliendo.
Puedes hacer este registro de muchas formas: en una simple libreta, en una hoja doblada en cuatro, en el ordenador, quizás en tu teléfono móvil, o recopilando los tiques de todo lo que pagues y haciendo la suma en casa. Yo confío en las cosas sencillas, y una simple libreta me ha funcionado siempre. Lo importante es la regularidad y la constancia, sobre todo en los primeros días. Después de dos o tres semanas, el valor del ejercicio te resultará tan evidente que no querrás dejar de hacerlo, así que, si no lo haces aún, te invito a que te comprometas a llevarlo a la práctica, como mínimo, durante un mes.
Y no te olvides de la tarjeta. Otra forma de seguirle la pista a nuestros ingresos es con su rastro digital. Si utilizamos la tarjeta de débito para hacer los pagos, automáticamente recibiremos una carta del banco que nos dirá qué, cuándo y cuánto hemos gastado, y en ese caso también podremos hacer nuestras consultas a través de Internet.
Ya sea en papel, en formato digital o en una combinación de ambos medios, seguir la pista a los ingresos durante unas semanas arrojará luz al caso, porque el dinero, al final, siempre va a parar a algún lado. No es que desaparezca, es que olvidamos dónde hemos decidido gastarlo.
...Y YA PUEDES TOMAR BUENAS DECISIONES.
De esta manera, cuando tengamos información sobre qué hemos estado haciendo en las últimas semanas con nuestro dinero, estaremos en disposición de tomar mejores decisiones. Ya tienes la información; ahora, ¡actúa! Si repasamos nuestros números, tal vez descubramos algún gasto más elevado de lo que pensábamos, o alguna partida que directamente podríamos evitar, o algunos elementos que quizás podríamos sustituir por otros más económicos. Ahí es donde nuestra creatividad y nuestro ingenio pueden entrar en acción, pero para ello necesitamos información. No nos basta tener una idea borrosa y aproximada de lo que gastamos, queremos disponer de una fotografía exacta de nuestro patrón de gasto. En una gran mayoría de casos, lo que pasa es que detrás del dinero menguante resulta que estábamos nosotros mismos. Ahora, al menos, ya lo sabemos y podemos actuar.
3 CONSEJOS para seguir la pista a tu dinero:
1. Registra todo lo que gastas en efectivo. Hazlo de forma sistemática. Síguele la pista también a los pagos que
haces con tarjeta, transferencias, recibos... Conviértelo en un hábito para que no sea aburrido.
2. Estudia tus gastos. Después de unas semanas, con toda la información, repasa los números para detectar los gastos demasiado elevados y las compras que podías haber evitado o sustituido por otras más económicas.
3. Pon a trabajar tu creatividad e ingenio ¡y actúa! Obviamente, el dinero no desaparece por arte de magia, la cuestión estriba en que lo estábamos gastando de mala manera.
tracking