Revista Mía

Primer Sol (no Calienta, pero Quema).

Adiós, invierno, adiós. Se acabaron los días cortos y grises y suben las temperaturas, no mucho pero lo justo para disfrutar del aire libre, la luz y el sol. Escápate y disfruta de estas minivacaaciones...

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Adiós, invierno, adiós. Se acabaron los días cortos y grises y suben las temperaturas, no mucho pero lo justo para disfrutar del aire libre, la luz y el sol. Escápate y disfruta de estas minivacaaciones para cargar las pilas y dar vida a tu piel.
BÚSCALO, LO NECESITAS.
El sol estimula la formación de las hormonas de la felicidad propias del organismo (endorfinas) y la vitamina D.  Las personas necesitamos sus rayos; por eso cuando nos dejamos acariciar por él nos sentimos más vitales y equilibrados, de mejor humor. Sobre todo si se trata del primer encuentro, después de varios meses sin su encanto.
La vida actual nos obliga a menudo a permanecer encerrados durante horas bajo la luz artificial y los cortos días de invierno hacen que salgamos de casa de noche y volvamos a ella cuando el sol ya se ha puesto. Todo esto, sumado al estrés, convierte los baños solares en prescripción casi médica. Pero, por desgracia, el sol también tiene efectos nocivos, como quemaduras, envejecimiento cutáneo e incluso cáncer de piel.
La piel es un órgano muy importante, casi tanto como el hígado, el corazón o el cerebro. Es el segundo más grande del cuerpo después del intestino. Produce sustancias como el sudor, que nos desintoxica, y la grasa, que nos protege, y sintetiza vitamina D. Pero para hacer todo esto necesita del sol. 20 minutos diarios son suficientes para que la piel funcione a la perfección. Además,  fabricará su propio mecanismo protector y te defenderá. Pero debemos tener cuidado con los excesos. Las pantallas solares con un alto factor de bloqueo impiden a la piel ejercer sus funciones e incrementan el riesgo de alergia.
EVITAR DAÑOS COLATERALES
Todo lo que necesitas. En primer lugar, sensatez y precaución. Una exposición demasiado intensa y prolongada dañará la piel a largo plazo. Así que, para este primer encuentro, mete en tu maleta menos biquinis y más camisetas; ropa ligera que cubra gran parte del cuerpo es la mejor protección. Gorro, gafas, sombrero y sombrilla si vas a la playa. Incluso a la sombra de una palmera es posible recibir en la piel el 50% de la radiación UV. Además, es mucho más saludable y más que suficiente para conseguir un bonito tono. Ventaja extra: la radiación infrarroja está bloqueada, lo que evita la sensación de calor y enrojecimiento de la piel.
Por fin en la playa. Ya estás de ‘vacaciones’, hace una temperatura estupenda ¡y el sol brilla! Es una buena idea pasar todo el día al aire libre. Lo ideal sería que un par de semanas antes hubieras empezado a tomar protección oral (cápsulas específicamente diseñadas para protegernos la piel desde el interior, cargadas de antioxidantes muy beneficiosos en la lucha contra los radicales libres desencadenados por el sol). Tómate una pastilla con el desayuno en incluye un buen zumo de naranja y zanahoria.
¿Qué me pongo? Según el grado de sensibilidad de tu piel, aplica el protector más adecuado media hora antes de salir de casa. Está terminantemente prohibido usar altos factores de protección para aumentar el tiempo de exposición.
Repetir y repetir...  Si vas a hacer deporte, vela, buceo, voley… Ten en cuenta que, a pesar de que los filtros UVA y UVB de las cremas solares reducen la radiación que penetra en nuestra piel, no son capaces de bloquearla del todo. Debes repetir la aplicación cada dos horas. Hazlo incluso en los días nublados (recuerda que los rayos ultravioleta atraviesan las nubes). Este enemigo silencioso, causante del fotoenvejecimiento, penetra hasta un 7% en la hipodermis. Ten un stick a mano y presta especial cuidado a las zonas más sensibles como nariz, orejas, calva o empeines. No hagas ninguna actividad deportiva entre las 12 y 16 horas; la intensidad de la radiación es especialmente peligrosa.
Protección básica:  si vas a pasear, nadar y disfrutar de un día tranquilo, repite la aplicación de crema tras cada baño y usa  gorro, gafas, prendas de lino… Y elige una buena sombra.
Adaptarse o quemarse. El bronceado es la mejor de las protecciones, es un sistema de defensa natural frente a los ataques perniciosos del sol. La melanina responsable es un pigmento coloreado con excepcionales propiedades de absorción de los UV y de los radicales libres. Pero para que este escudo natural sea realmente eficaz hay que esperar 21 días, que es lo que tarda en formarse esta barrera protectora. Nunca lo conseguirás antes, así que no corras riesgos innecesarios estando más tiempo expuesta. Toma el sol de forma gradual, aumentando poco a poco el tiempo. Sólo una exposición responsable y un uso adecuado de las cremas disminuye las lesiones provocadas por el sol: quemaduras, inflamaciones, envejecimiento prematuro, daños en el ADN, manchas, cáncer...
Gradual. No te expongas más de 10-15 minutos: ni en cuatro días ni en una semana conseguirás la protección natural adecuada.  Si aumentas el tiempo, sólo lograrás quemarte. Basta estar al aire libre, incluso en la sombra, para volver con un buen tono.
-De compras:
SPF entre 30 y 50.
-Terracota Sun,  con poten-ciadores de color canela (29,60 €), Guerlain.
Protege y broncea, (16 €) Nivea.
Sun Beauty Satin Sheer Oil, aceite de alta protección (33,75), Lancaster.
-Aroma sun (33 €), Decleor.
-Capital soleil  (12 €), Vichy.
-Lift+ Protección Solar (14,23 €), Diadermine.
-Photo Regul, específico para pieles con manchas de alta protección (64€), Esthederm.
-Stick solar, especial zonas sensibles (19,75 €), Clarins.

CONSEJOS BÁSICOS
-Exposición gradual. Empieza con 10 min e incrementa de 5 en 5.
-Bebe mucha agua. No esperes a tener sed. El sol aumenta la sudoración y con ella la pérdida de líquido y sales minerales.
-Fotoprotector.  Aplícalo media hora antes de salir y repite cada vez que te bañes o cada dos horas.
-Horario peligroso. Nunca te expongas entre las 12 y las 16 horas.

COLOR DE EMERGENCIA
El problema de las primeras vacaciones es el color de invierno que llevamos puesto. Llegamos a la playa y parece que todo el mundo, menos tú, ha estado en el Caribe.
Maquíllate.
Sí, por qué no. Hay polvos compactos de alta protección y cremas con color para que desde el primer día te veas buena cara y no te dé miedo a prescindir de tu maquillaje habitual. Por ejemplo, High Protection Sun Make-up Spf 50, de Babor (25,50 €), que se vende en dos tonos para que elijas el que más vaya con tu propio color. Su alto factor de protección protege el rostro por completo.
Autobronceadores. No protegen, pero embellecen. Es cierto que no son la panacea, que al final siempre quedan restos y que a veces se nos olvida alguna zona por aplicar. Pero no podemos prescindir de ellos. Empieza la temporada con un toque de autobronceador, por ejemplo Auto-bronzant de Dior (24€). Es la única forma de lucir en traje de baño desde el primer día.
Para que queden bien debes exfoliarte. Aplica un par de días antes de ponerte al sol. Tómate tu tiempo para exfoliarte bien en la ducha, todo el cuerpo. Pide ayuda para la zona de la espalda. También puedes humedecer una toalla de lavabo, enrollarla, aplicar una línea de exfoliante y frotar la espalda con ella. Puedes aplicarlo con un masaje. Desde los pies, cubriendo todo el cuerpo excepto tobillos, rodillas, codos, cejas y raíz del pelo. Lávate las manos muy bien y no te vistas hasta 15 minutos después.  Si no te sube mucho el tono, repite tras uno o dos días.
FILTROS
-Físicos o totales. Crean una barrera tan férrea que no llega a la piel lo bueno del sol. Suelen dejar rastro blanquecino.
-Químicos. Absorben selectivamente las radiaciones. Pueden provocar alergias.
-Orgánicos. Con las ventajas de los dos anteriores, absorben y reflejan la radiación.
-Biológicos. Compuestos antioxidantes que evitan la formación de  radicales libres y el daño celular.
ANTES, DURANTE Y DESPUÉS
Confecciona un programa a tu medida en función de la resistencia de la piel, la intensidad del sol y los días de exposición. Se trata de preparar, proteger y reparar la piel.
-Hidratar. Una piel hidratada es mucho más resistente. No deberías exponerte al sol si está seca o con falta de tono.
-Defender. Los rayos UV generan una fuerte concentración de radicales libres que provocan envejecimiento, pérdida de colágeno y elastina, manchas, deshidratación… Los filtros solares evitan en gran medida estas alteraciones. Tienes Sun Protection de Shiseido, 30€.
-Corregir. Formulados específicamente para calmar, hidratar y suavizar la piel después de la exposición, algunos cosméticos incluyen activos antiedad, estimuladores del bronceado, reafirmantes…  Uno de ellos es: Sunific apres soleil, sérum sedoso de Lierac, 39 €.
COSMÉTICA ORAL SOLAR
Este tipo de patillas cada vez van mejorando más y resultando más efectiva. Basicamente, favorece un bronceado homogéneo.
Las encontrarás de Ladival (12,50 €), Arkosol (19,95 €) e Innéov (14,83 €).

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