Ningún bar o restaurante puede negarse a servirte un vaso de agua gratis

La entrada en vigor de la nueva Ley de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular así lo exige.

El pasado sábado 8 de abril se publicó en el  Boletín Oficial del Estado la Ley de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular, que ha entrado en vigor esta semana. Dicho así, puedes pensar que ni te va ni te viene la noticia, pero tiene un alcance directo en el consumidor: ya no te pueden decir que no si pides un vaso de agua en un bar o un restaurante.

Fue en junio del año 2020, en plena desescalada del confinamiento, cuando el ministerio de Transición Ecológica presentó un anteproyecto de ley de residuos y suelos contaminados, una normativa que ha tardado casi dos años en aprobarse y, en consecuencia, ponerse en marcha. 

El objetivo de la nueva ley es avanzar hacia lo que se conoce como economía circular, estrategia medioambiental que apuesta por el residuo cero, aspecto esencial para la sostenibilidad. Por eso, esta nueva normativa busca potenciar el consumo de agua potable no embotellada, de manera que se reduzca drásticamente el uso de plásticos, el principal material en el que se envasa el agua mineral por delante del vidrio.

Para conseguir su objetivo, la ley regula el consumo de agua en restauración y hostelería. Hasta ahora, era decisión de los locales si servían o no agua potable de manera gratuita, pero esto ya es historia porque con la entrada en vigor de la nueva normativa están obligados a servirla a los clientes que la soliciten. 

Así se especifica en el artículo 18.3 de la nueva Ley de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular, que dice lo siguiente: “En los establecimientos del sector de la hostelería y restauración se tendrá que ofrecer siempre a los consumidores, clientes o usuarios de sus servicios, la posibilidad de consumo de agua no envasada de manera gratuita y complementaria a la oferta del mismo establecimiento”.

Por lo tanto, los vasos y las jarras de agua potable gratuitas son ya una obligación para este tipo de comercios. No podrán negarse en ningún caso a servir solamente agua mineral embotellada. 

¿Y en los espacios públicos?

La normativa también hace referencia en el mismo punto, el 18.3, a la cuestión del agua potable no envasada en el ámbito del sector público. En este caso, no existe obligatoriedad, sino que insta a las instituciones a fomentar este tipo de consumo en los espacios que sean de su competencia. “Las administraciones públicas fomentarán el consumo de agua potable en sus dependencias y otros espacios públicos”, dice. 

Para ello, propone “el uso de fuentes en condiciones que garanticen la higiene y la seguridad alimentaria o el uso de envases reutilizables, entre otros”. En los centros sanitarios, en cambio, se podrán seguir vendiendo botellas envasadas de agua. “Sin perjuicio de que en los centros sanitarios se permita la comercialización en envases de un solo uso”, añade la ley en el citado punto.

Son cada vez más las compañías privadas y públicas que ya están llevando a cabo medidas en esta misma dirección con las bebidas en sus respectivas instalaciones para reducir el consumo de plásticos. 

Las hay, por ejemplo, que están sustituyendo todas las máquinas de vending clásicas por otras en las que solo se pueden adquirir botellas de vidrio, y también las hay que están retirando las máquinas de café que utilizan vasos de plástico. Esta práctica, que todavía no está muy extendida, lo estará en el futuro porque así lo va a exigir la normativa en materia medioambiental a nivel europeo.

Productos populares prohibidos

La Ley de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular no solo trata la cuestión del agua en los establecimientos de restauración y hostelería, sino que contempla otras muchas medidas restrictivas de prohibición que afectan al sector de la alimentación y sus consumidores. 

Por ejemplo, prohíbe la venta de plásticos de un solo uso. Esto se traduce, entre otros productos, en tapers de comida para consumo rápido, bastoncillos, cubiertos y platos de plástico. Estos ya habían sido prohibidos en la Unión Europea al salir adelante en el Parlamento europeo  la propuesta acordada previamente en el Consejo de la UE por mayoría absoluta vasos y cubiertos, y esta nueva ley española responde a dicha exigencia también.

Además, obliga a los establecimientos de alimentación en formato macro, de más de 400 metros cuadrados, a que dediquen al menos el 20% de su superficie comercial a los productos con envases de plástico. Pueden ser vendidos a granel o a través de envases reutilizables. Esta medida será visible probablemente en zonas como la frutería. 

En tu próxima visita al hipermercado deberías notar el impacto de la ley salvo que ya cumpliera con la nueva normativa en este sentido de antemano a su entrada en vigor. 

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