Beber "agua cruda", la nueva moda que pone en peligro la salud

En gastronomía, como sucede en la mayoría de los ámbitos, vamos de moda en moda. Hay algunas muy controvertidas y claramente peligrosas, como la de beber "agua cruda". ¿Sabes en qué consiste? Te lo contamos.

botella y vaso con agua cruda

Beber agua cruda o ‘raw water’ es el nombre con el que se conoce a una nueva “moda” o práctica que ya se ha hecho tremendamente popular entre los bolsillos adinerados de Silicon Valley (California), lugar de reconocida fama por albergar las mayores corporaciones de tecnología del mundo. Para entender por qué decimos “adinerados” hay que explicar primero en qué consiste esta tendencia: beber agua que procede directamente de manantiales, se envasa, se etiqueta y se vende. Es decir, es agua que no ha sido filtrada, analizada, ni tratada.

No hay que confundir agua cruda con agua mineral natural, ya que esta segunda se extrae de manantial y se embotella, pero es agua que se analiza y pasa controles de calidad para saber si es potable o no.

Pero, si es “agua cruda”, ¿será mucho más pura y sana, no? Es lo que se puede pensar. De hecho, sus defensores atribuyen a este tipo de agua beneficios como una mayor hidratación, más cantidad de minerales y la presencia de microbios que pueden ser beneficiosos para la salud. Estos son sus argumentos, incluso se amparan en la idea de que es mucho más saludable que el agua que cogemos de nuestro grifo. Sin embargo, los expertos no han dudado en dar la voz de alarma: esta práctica es altamente peligrosa y esos argumentos a favor no pueden estar más lejos de la realidad.

En el agua sin analizar ni tratar puede haber restos fisiológicos de animales muertos, presencia de productos químicos utilizados en la agricultura, bacterias, microorganismos y gérmenes que pueden provocar infecciones de diferente gravedad.

Existen varias marcas que embotellan este tipo de agua, como Tourmaline Spring en Maine y Live Water en Oregón, que no han dudado en ensalzar las supuestas bondades de esta agua, haciendo caso omiso a los argumentos de los expertos.

Como decíamos, está siendo una moda muy bien acogida por las clases adineradas, ya que su elevado precio hace que no sea algo asequible para todo el mundo: unos 50 euros por diez litros de agua embotellada.

No debemos olvidar que, precisamente, haber conseguido agua potable, analizada, tratada y segura es uno de los logros sanitarios más importantes de la humanidad y parece que se nos ha olvidado que antes de que llegara este avance la gente moría por cólera, fiebre tifoidea o disentería, enfermedades que se contraían frecuentemente por beber agua contaminada, entre otras razones. Buscar lo natural está bien, pero siempre con sentido común.

Etiquetas: Nutrición

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