Contra la Violación como Arma de Guerra

Los países del G-8 han equiparado la violación de mujeres en zonas de conflicto a los crímenes de guerra. Es, sin duda, un acuerdo histórico contra la violencia sexual. La violación es una de las formas menos reconocidas de arma de conflicto pero la realidad es que lo es de ahí la importancia de este acuerdo. Los ministros de Exteriores del G-8, convocados por el británico William Hague, anunciaron también una partida de 27,5 millones de euros para luchar contra las agresiones sexuales en los conflictos bélicos.
La actriz Angelina Jolie, enviada especial de la ONU y activa luchadora para acabar con el uso de la violencia sexual en los conflictos armados, declaró tras este acuerdo que la violación en tiempos de conflicto no es inevitable. "Es muy alentador ver a hombres en puestos de liderazgo hablar contra la violación y espero que muchos otros sigan su ejemplo".
Al término de la cumbre de dos días celebrada en Londres, Jolie advirtió a los ministros que la sociedad "estará atenta" para comprobar que la declaración se pone en marcha. "He escuchado a supervivientes de violaciones desde Bosnia a la República Democrática del Congo, que sienten que el mundo no se preocupa por ellas (...) ¿Y quién puede culparlas?". "Hoy siento que sus voces han sido escuchadas y celebro el paso tan esperado que ha emprendido el G8", declaró.
William Hague, el responsable de la diplomacia británica, hizo del asunto una "prioridad personal" durante la presidencia británica del Grupo de los siete países más industrializados del mundo más Rusia (G8). "Hemos adoptado una declaración histórica que establece que la violación y las violencias sexuales en zonas de conflicto son infracciones graves de la Convención de Ginebra al mismo nivel que los crímenes de guerra". Según explicó Hague, los países del G8 pondrán a disposición casi 36 millones de dólares para combatir la violencia sexual. Se dará formación especial a las tropas de paz, pues a menudo son los primeros en entrar en contacto con las supervivientes. El acuerdo prevé, además, la creación de un protocolo internacional para promover la investigación y persecución de las violaciones y evitar que lasa amnistías a sus autores formen parte de los acuerdos de paz.
En Liberia, el 80% de las víctimas son menores. Hague y Jolie realizaron un viaje juntos de cuatro días a la República Democrática del Congo a finales de marzo para denunciar la violencia sexual en los conflictos múltiples entre este país y vecinos como Ruanda. El ministro y la actriz visitaron juntos varios campos de refugiados en la área de Goma para informarse de primera mano sobre una de las formas menos reconocidas de arma de conflicto, el quebrantamiento. «La violación en tiempos de conflicto no es inevitable», afirmaba Jolie este jueves, ante la atenta presencia de los ministros de Exteriores todos hombres de los ocho países más poderosos.

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