Descubre a Jeong Kwan, la monja budista reconvertida en chef

Esta coreana no regenta ningún restaurante de fama internacional, sino que cocina en su templo. Muchos la conocerán gracias al programa 'Chef's table' de Netflix, ahora ahondamos en su historia.

Su imagen lo dice todo: kimono, cabeza rapada y actitud espiritual. Nada tiene que ver con los célebres cocineros y cocineras que todos conocemos con sus delantales y sus restaurantes gourmet, ella es diferente. Descubre a Jeong Kwan, la monja budista reconvertida en chef y en una de las personalidades más interesantes del mundo de la gastronomía. Se hizo conocida en la tercera temporada del programa 'Chef's Table', de Netflix, una experiencia que nada tenía que ver con su vida asceta en el templo de Baegyangsa, a 270 kilómetros de Seúl, la capital de Corea. Ahora es un referente del veganismo y la alimentación sostenible.

"Soy una monja, no una cocinera, y estoy aquí para comunicarme con vosotros a través de la comida", ésta es su carta de presentación, que deja bien clara su filosofía. Jeong Kwan, nacida en Corea del Sur en 1957, no ha estudiado cocina y tampoco ha trabajado en ningún restaurante, es autodidacta. Sus únicos comensales son sus hermanos del templo de Baekyangsa, donde vive. Bueno... no son los únicos, porque a raíz de su aparición en Netflix recibe muchas visitas de turistas y de chefs de todo el mundo que quieren conocer algunos de sus secretos y empaparse de su filosofía. Esto ha alterado levemente su rutina, aunque sigue siendo la misma... "Estoy contenta por poder compartirlo con gente de todo el mundo, pero no he cambiado mucho", confesaba en una reciente visita a España. Quienes sí han cambiado son muchas de las personas que han tenido la oportunidad de hablar con ella: "Si antes comían con avaricia y sin conciencia, ahora consumen con más respeto".

Jeong Kwan es vegana y abandera del consumo responsable, el respeto al medioambiente y la lucha contra el cambio climático a través de la comida. "No veo muy adecuado comer animales criados en jaulas, ni tampoco ejercer la violencia contra ellos para comerlos; ni siquiera tiene mucho karma comer un animal muerto de forma natural. Hay que respetarlos", ha confesado. Aún así, respeta otro tipo de alimentación, con matices: "Ahora que tengo más experiencia y he conocido más gente tengo una mayor empatía a la cultura gastronómica de cada país, pero siempre pensando en el respeto a los animales y sin generar desperdicios". Además, cree que la pandemia del Covid ha provocado cambios definitivos en los hábitos de consumo: "Nadie los esperaba y esto nos lleva a la búsqueda de una vida más natural".

Esta monja budista reconvertida en chef utiliza técnicas ancestrales en su cocina. Se levanta a las cuatro de la madrugada, medita durante dos horas y desayuna gachas de arroz y verduras encurtidas. El plato básico de su dieta es un kimchi depurativo elaborado con una salsa de soja con más de diez años de fermentación, sirope de bokbuja (una variedad de frambuesa endémica de Corea), gachas de cebada y jengibre en conserva. El té no puede faltar en su día a día y recomienda evitar o limitar las grasas y alimentos considerados estimulantes como el ajo, la cebolla, la cebolleta, el puerro y el cebollino. 

Aunque grabó 'Chef's Table' hace ya unos años, el programa la ha dado a conocer a nivel internacional y ahora abandona de vez en cuando su templo para visitar otros países y compartir su filosofía con respecto a la comida. Una chef a tener muy en cuenta.

 

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