Dieta Mediterránea, La Mejor (Según el Mayor Estudio Realizado Hasta Ahora).

Un macroestudio español aporta la mayor evidencia científica de sus beneficios, afirmando tajantemente que la dieta mediterránea acompañada de aceite de oliva virgen extra y frutos secos, es eficaz para la prevención cardiovascular.
Llevamos muchos años oyendo hablar de la relación que existe entre dieta mediterránea y buena salud, pero jamás se había probado de forma categórica con un extenso estudio como éste. Se trata de Prevención con Dieta Mediterránea, el mayor ensayo clínico realizado en España. Ha sido publicado en el The New England Journal of Medicine y financiado por el Instituto de Salud Carlos III (hasta The New York Times se ha hecho eco de la importancia del trabajo de los especialistas españoles).
Durante casi 10 años se han analizado a 7.500 personas de diferentes lugares de España. Se hicieron tres grupos de análisis y a cada uno se le aplicó un patrón de dieta: una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra (50 ml. diarios); una dieta mediterránea a la que añadían frutos secos (30 gr. al día de nueces, avellanas y almendras); y una dieta con reducción de ingesta de grasas. Ninguno de estos pacientes presentaba un problema cardiovascular, sin embargo, todos ellos tenían altas probabilidades de desarrollarlo en el futuro ya que padecían problemas como la diabetes o presentaban al menos tres de los factores de riesgo clásico: tabaquismo, hipertensión u obesidad.
El resultado ha sido el siguiente:
Los investigadores comprobaron que los miembros de los grupos que habían consumido dieta mediterránea, habían incrementado significativamente su consumo de semanal de pescado y legumbres y comprobaron también, que la incidencia de problemas graves como ictus o infartos era en ellos significativamente menor que entre quienes simplemente habían controlado su ingesta de grasas. El estudio demuestra que el aceite de oliva extra virgen y las nueces, almendras y avellanas disminuyen en un 30% el riesgo de sufrir problemas arteriales importantes (un porcentaje igual, si no mayor, al que se ha conseguido con la medicación). Así pues, el estudio español aporta una prueba clara de la protección cardiaca que confiere este tipo de ingredientes.
El estudio analiza también la importante relación entre esta dieta y la mortalidad. Al parecer, por cada 313 personas que cumplían las recomendaciones dietéticas se evitaba un evento cardiovascular. Si trasladamos este dato a la población española real en esta misma franja de edad (entre los 60 y los 80 años) y con problemas similares, se podrían evitar 10.240 problemas cardiovasculares. Estos datos podrían explicar, en parte, la menor mortalidad cardiovascular que se da en los países mediterráneos en comparación con los países nórdicos o con EEUU.
Uno de los investigadores de este estudio, Emilio Ros (Departamento de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínic de Barcelona) afirma que otro resultado importante de este estudio es la certeza de que es posible cambiar las costumbres dietéticas de una población. "Los participantes cuando empezaron el estudio tenían una edad media de 60 años y, con los datos analizados, hemos comprobado que sí introdujeron mejoras en su alimentación, como el suplemento con frutos secos, la mayor ingesta de legumbres o de pescado. Esto demuestra que nunca es demasiado tarde".
Ya pocos podrán poner en duda las ventajas de la buena nutrición y, sobre todo, del uso de las dietas tradicionales como esta. Los autores confían en que este estudio sirva para resucitar entre la población (especialmente entre los jóvenes) la dieta mediterránea.

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