España, segundo país europeo con más niños bajo el umbral de la pobreza

A pesar de la mejora de la situación económica en nuestro país con respecto a la crisis que estalló en 2008, las tasas de pobreza infantil siguen siendo de las más altas de Europa.

Solo Rumanía nos aventaja

Según un informe publicado el pasado mes de noviembre por la ONG Save the Children, España se sitúa en la segunda posición de la lista de países europeos con mayor tasa de niños viviendo en hogares bajo el umbral de la pobreza, con un 29,6 % (más de 2.460.000 millones de niños), solo por detrás de Rumanía y lejos de la media europea del 21,1 %. Si además de los ingresos del hogar tenemos en cuenta si los padres trabajan o no y la capacidad para hacer frente a los gastos de alimentación, calefacción, ropa u ocio de los niños, España se sitúa en el quinto puesto del llamado índice AROPE, que mide la pobreza y también la exclusión social, con un 34,4% de los niños en esta situación.

Ningún país europeo se encuentra libre de pobreza infantil, según el mismo informe de la ONG. En toda Europa, más de 25 millones de niños están en riesgo de pobreza o exclusión social, una situación cuyos efectos pueden perdurar toda la vida, según datos de Eurostat, la oficina europea de estadística. En conjunto, estos niños conformarían el séptimo país más poblado de la Unión Europea.

Las ayudas sociales no reducen la precariedad

Nuestro país es de los que más pobreza infantil tiene porque las ayudas sociales, de acceso restringido y condicionadas a que los padres trabajen, son claramente insuficientes para reducirla. El porcentaje de niños en riesgo de pobreza antes de recibir las ayudas sociales es de 37,5 % y después de las ayudas se queda en un 29,6 %.

Es decir, las ayudas reducen la pobreza en 7,9 puntos porcentuales. Si nos comparamos con Irlanda, un país que ha sufrido una crisis económica similar a la nuestra, sus ayudas sociales han sido capaces de reducir la pobreza infantil en 27,3 puntos, pasando de un 44,3 % de niños en riesgo de pobreza a un 17 % después de las prestaciones. España tan solo invierte el 1,3 % del PIB en protección social a la infancia, lejos de la media europea del 2,3 %, una cifra inaceptable para nuestro país.

La desigualdad, causa y consecuencia de la pobreza

Durante los últimos años, la desigualdad ha ido en aumento en toda Europa. El 10 % de los hogares más ricos ganan ahora un 31 % de los ingresos totales y poseen el 50 % de la riqueza. España es uno de los países donde más han aumentado las desigualdades sociales desde el inicio de la crisis económica en 2008, según la OCDE. La desigualdad no es solo una de las causas de la pobreza, también es una de las consecuencias. Los niños nacidos en zonas económicas o socialmente desfavorecidas, los que tienen alguna discapacidad o los que provienen de alguna minoría o familia migrante tienen más posibilidades de vivir en situación de pobreza.

Pobreza infantil y acceso a la educación

Desde el comienzo de la crisis económica en 2008 ha habido una disminución constante del gasto público en educación en Europa, con una caída media del 3 % desde entonces. En el caso de España, esta reducción ha sido del 12 %. Los hijos de las familias más desfavorecidas tienen más posibilidades de fracasar en la escuela o abandonar los estudios prematuramente. Los niños que viven en familias con una peor situación socioeconómica tienen un tercio más de posibilidades de obtener malos resultados en matemáticas y lectura en comparación con los hijos de familias acomodadas.

España está a la cabeza de Europa en abandono escolar, con una tasa del 20 %, nueve puntos más que la media europea. Tal y como denunció Save the Children en su informe “Necesita mejorar”, el origen socioeconómico de los niños determina cada vez más su éxito escolar. De hecho, casi la mitad de los niños más pobres de nuestro país abandona prematuramente sus estudios.

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