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Hasta Gisele Bündchen sufrió 'bullying'

Ninguna otra modelo ha impedido que por décimo año consecutivo Gisele Bündchen vuelva a ser la modelo mejor pagada del mundo, según Forbes.

Ella, Gisele Bündchen (36) lleva 10 años siendo la mejor pagada de las modelos, aunque ya ni siquiera desfila. Fue capaz de dejar a 3.000 millones de personas hipnotizadas ante la pantalla de la televisión, durante más de un minuto, simplemente viéndola caminar. Fue en la apertura de los Juegos Olímpicos de Río, cuando encarnaba a la chica de Ipanema vestida de sirena. Pero hace 20 años a muchos no les parecía una locura llamarla fea. 

Ningún interés en la moda

 

Por muy rígida que fuera la industria, mucha madera tenía que tener Bündchen para que la ficharan comiendo una hamburguesa, que es algo así como la antítesis del glamour. Ese día, el cazatalentos le dijo que se fuera inmediatamente con él a la agencia, lo cual le molestó bastante por tener que perderse la excursión con sus amigos. Y más, teniendo en cuenta que ese mundo no le interesaba en absoluto y que jamás había mirado una revista de moda: “Tenía solo un par de vaqueros”, ha admitido; en una casa con seis hermanas (una de ellas, su gemela), no existe la propiedad privada. Es cierto que estaba apuntada a una escuela de modelos, pero era porque su madre quería que mejorase su postura.

 

¿Bullying? ‘así es la vida’

 

Una vez dentro, no daban un duro por ella. Al parecer, en su primera gran sesión de fotos solo salía pelo: a Mario Testino, el fotógrafo, le preocupaba su nariz (y eso que luego ha alardeado de ser su descubridor). Se lo dijeron más veces: "Tus ojos son muy pequeños”, “tu nariz es muy grande”, "nunca serás chica de portada”. Ella dice que estaba acostumbrada, el bullying era su pan de cada día en el instituto cuando era la espigada que llevaba todo el día la cara colorada por jugar al voley. Pero no le importó: “Podía no ser la más guapa, pero sí la más trabajadora. En mi vida he llegado tarde a mi trabajo”. Porque eso es lo que es modelar para ella, su trabajo: “¿Que soy la modelo del año? ?¿Y qué? Yo nunca he querido ser famosa. Trabajo como una loca, pero cuando llego a casa, soy feliz”. Hay esperanza en el mundillo si lo que se sigue premiando cada año es lo natural.

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