Mónica Cruz: 'Ser madre ha sido mejor de lo que imaginaba'

La maternidad ha cambiado a Mónica Cruz, que desde que tiene a Antonella en su vida exhala plenitud por los cuatro costados.

La maternidad ha cambiado a Mónica Cruz, que desde que tiene a Antonella en su vida exhala plenitud por los cuatro costados. Ha estado dos años y medio volcada en el cuidado de la niña y trabajando solo como diseñadora, pero ahora quiere retomar la interpretación, con la que ha cosechado éxitos como los de Un paso adelante o el más reciente de Águila roja.

 

Antonella ha marcado un antes y un después en tu vida...

Mónica Cruz: Lo que yo no sé es qué hacía antes sin ella. Cuando ya tienes hijos piensas: qué raro era vivir antes sin ellos.

 

¿Ser madre ha sido como lo imaginabas?

Mejor, ha sido mejor. Más fácil. Nunca me dio miedo serlo, pero cuando estaba embarazada la gente me decía: “Ya verás, ahora la prioridad no serás tú”, pero yo pensaba: pues qué bien, si eso es lo que quiero, lo que me hace feliz. No entiendo cómo alguna gente se plantea tener hijos como algo malo. Son mensajes que se dan a los demás y que no ayudan.

 

¿Y físicamente, fue distinto de cómo pensabas?

Sí, pero también me gustó. He disfrutado viendo cómo puede cambiar tu cuerpo por una cosa así. Y el volver atrás también lo he saboreado, pero lo he hecho sin agobios, porque para mí lo principal era seguir dando el pecho a mi hija (de hecho, lo sigo haciendo). Y cuando coges peso y de repente lo pierdes en un mes después de parir, ni leche ni nada.

 

Pero has tenido que aguantar que desde muchos medios se metieran durante este tiempo con tus kilos de más.

A mí lo que me alucina es la frivolidad de la gente, porque esta es una experiencia tan milagrosa que no entiendo que lo primero que se le pregunte a una embarazada no sea nada relativo a su bebé, sino si ha engordado poco o mucho.

 

A mí coger peso me daba igual, solo me importaba que cada paso fuera el correcto, que el desarrollo del feto estuviera bien; mi cuerpo me importaba desde el punto de vista de la salud. Pero la gente luego habla de esas otras cosas, incluso las propias mujeres.

 

Ahora ya estás estupenda. Entiendo que lo has logrado de manera natural.

Al principio sí, ahora ya he empezado a entrenar. Y luego, si estás cuidando a una niña de dos años, no paras. Y además están la casa, los perros, todo.

 

¿La maternidad te ha unido más a tu madre?

Mi familia siempre ha estado muy unida y mi madre vive enfrente, así que no ha habido tanta diferencia. Antes ya venía todos los días a casa, ahora digamos que no se pierde una [risas].

 

A mí lo que me parece es que has sido muy valiente por ser madre cuando querías y como querías. Y por haber dicho con tanta naturalidad que has tenido a tu hija mediante inseminación artificial.

Lo hice por ella, primero porque quiero darle normalidad a una cosa que para mí la tiene, y luego porque creo que hay muchas mujeres que pueden llegar a ser felices sin tener que depender de un hombre para tantas y tantas cosas. A mí me parece mucho más valiente arriesgarte a tener un hijo con alguien, porque no sabes por dónde va a salir cada uno y luego puede haber muchos más problemas.

 

Ya has comentado que eres partidaria de la lactancia natural. ¿Qué opinas de las polémicas que surgen cada cierto tiempo sobre el tema? Hace poco, la presentadora Cristina Lasvignes amamantó a su hijo en televisión.

Me parece genial. Yo le doy el pecho a mi hija esté donde esté, y nunca he encontrado a nadie que me diga nada, y mejor que sea así, porque si lo encuentro me va a oír. Tendemos a frivolizar todo y no entiendo que nos dé vergüenza algo que es natural. Es la única oportunidad que tengo de regalarle salud a mi hija, entonces, ¿cómo no lo voy a hacer? Además, para mí no es más sacrificado que darle el biberón, lo encuentro más cómodo.

Tú comenzaste como bailarina, ¿has olvidado ya esa época tuya?

No, yo he bailado 27 años, desde los cuatro, pero ahora mismo es imposible, y como tuve la suerte de hacerlo profesionalmente y con el mejor [Joaquín Cortés] por todo el mundo, esa etapa digamos que la he quemado. Me encanta el ballet, eso sí. Y a mi hija parece que también.

 

Llevas ya tiempo trabajando como diseñadora, en tándem con tu hermana. ¿Qué es lo que más te gusta diseñar?

La ropa, los bolsos, todo. Como es un proceso tan creativo, que lo hacemos desde el momento uno hasta el final, me encanta. Implica tener muchas reuniones, estar muy pendiente todo el tiempo, pero ver luego cómo una cosa que has imaginado tú se convierte en realidad es muy bonito. Además, como trabajo es perfecto para compaginarlo con el cuidado de Antonella.

 

Cuando trabajáis juntas, ¿Penélope ejerce de hermana mayor?

No, hay muy poca diferencia de edad (dos años y medio), y en casa somos muy protectores todos los unos con los otros. Es fácil trabajar juntas. Nos conocemos mucho y nos gusta hacerlo.

 

Hay una faceta tuya que no es tan conocida, la solidaria. Hace poco fuiste jurado de nuestro Premio Cuida de ti, y luego está tu amor por los animales...

Siempre me ha preocupado el mundo en que vivimos, y desde que soy madre, más. A veces me da miedo cómo está todo, pero intento pensar que cada época tiene sus cosas y que hay que seguir adelante siempre. En cuanto al amor por los animales, he llegado a tener siete en casa, la mayoría de ellos adoptados. A Jimmy, por ejemplo [el perro que se ve en la fotografía principal], me lo traje de México. Mi hermano estaba allí, me habló de él, y lleva años con nosotros. Es un grandullón que, como todos mis animales, es también mi familia.

 

Vuelves con ganas a la actuación. ¿Algún proyecto del que ya podamos hablar?

 

Acabo de participar en cuatro episodios de Alisa, que no fue así, una serie de Telecinco. Pero quiero retomar mi trabajo poco a poco. Me encantaría hacer algo pequeño en televisión, porque mi hija es aún muy pequeña para estar mucho fuera de casa. Una serie coral, por ejemplo, que no me obligue a rodar todos los días. Pero antes tengo que encontrar a alguien de confianza que cuide de Antonella. Mi madre me está ayudando mucho, pero yo quiero que disfrute de su nieta, no que la tenga que cuidar por obligación.

Continúa leyendo