Paella valenciana: las atrocidades virales que se han hecho

Revisarlas de vez en cuando es un plan irresistible para alegrarse el día...

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Pocos símbolos de nuestra gastronomía nos dan más juego que la paella. Buscar atrocidades que cometen fuera de nuestro país (sobre todo) con este plato de origen valenciano es como ponerse un capítulo de Friends cuando estás triste o aburrido, mano de santo. 

Hacía tiempo que no le dedicábamos un rato a tan divertido pasatiempo, pero en las últimas semanas se han amontonado las noticias sobre la paella. Tranquilo, no nuevas atrocidades: por ejemplo, que el BOE ha publicado una resolución por la que se pretende declarar este plato que ya tiene su Día Internacional el 20 de septiembre como Bien de Interés Cultural (BIC). 

Ayudará a proteger la receta tradicional para alegría de los puristas del “arroz con cosas” y el “paellismo”, como llaman algunos a ese movimiento ultradefensor de la paella de toda la vida. Ojo, no les falta razón, y prueba de ello es el tweet que publicó hace unos días el astronauta Shane Kimbrough, trabajador de la NASA, coronel del Ejército de los Estados Unidos y Piloto de Apache AH-64, desde el espacio: "Hola España, volamos por Salamanca hace poco y el río Tormes se veía a simple vista ¡Ojalá tuviéramos un poco de paella espacial aquí arriba para disfrutarla!", escribió entonces.

A Shane, como a tantos millones de personas, le cuesta ubicar la paella en su lugar. Pero no hay que culparle: conozco a más de uno que, por ejemplo, se pasó un día entero buscando una creperie por Estrasburgo…

El caso es que, entre nuevas noticias y anécdotas en torno a la paella, nos entraron ganas de recopilar algunos de los greatest hits paelleros en redes sociales de los últimos tiempos y no hemos podido resistirnos a publicarlo. Basta con que os deis una vuelta por los depósitos gratuitos de fotos para encontrar auténticas atrocidades; nosotros en este caso hemos restringido la búsqueda a casos reales. Y este es el resultado, un top five de atrocidades paelleras virales. Ojalá esta “madre indignada” con la paella que hizo en casa Rosalía hace poco pudiera comentarlas en exclusiva para nosotros… 

Paella con chorizo

Es el caso original, la gota que colmó el vaso. Es el atentado paellero más mediático de la historia y lo cometió un chef muy famoso, Jamie Oliver. Quien haya visto sus programas y cocine sus recetas -muchas de ellas, fáciles y ricas- sabe que al cocinero británico le gusta mucho el cerdo, especialmente las salchichas, longanizas y chorizos. Y esto último fue lo que le puso a su paella más famoso. La lió tanto que la cosa se fue de madre; de hecho, hace algunos años reconoció en la presentación de uno de sus programas que no se arrepentía pese a que llegó a recibir, según su versión, amenazas de muerte. En su web podéis encontrar un surtido de paellas cuanto menos curiosas

Paella con setas

Paella con setas. Y con cebolla, tomate frito, guisantes y maíz. Casi nada al aparato. Así es la receta de paella que indignó el verano pasado al mismísimo Chicote. “Cuando crees que lo has visto todo, viene @MissRowie_ y te ataca con su receta de #Paella. Esto lo hacen para joder, porque para comerselo, es imposible”, dijo el chef y presentador, un altavoz ideal para que la foto de la supuesta paella se hiciera viral en las redes. 

Cosas con arroz en una paellera

No se imaginaba el usuario de Twitter que la foto de una “paella” que se había comido en un restaurante de Bogotá (Colombia) iba a dar la vuelta al mundo. Pero, claro, viendo la foto en cuestión, era carne de cañón. Espárragos, mejillones, olivas verdes y negras, almejas, calamares, gambas, limón, cebolla, zanahoria… Es más difícil encontrar el arroz en la receta que a Wally en sus libros. El pobre tuitero tuvo que eliminar el tweet, pero el atentado paellero quedó documentado para la historia, con memes incluidos. 

Sandwich de paella

Podría haber sido una genialidad de la cadena de supermercados Tesco pero no creemos que vendieran muchas unidades de su sandwich de paella con esa pinta. Ni a los británicos, que miran que comen cosas peculiares encubiertas por eso que llaman pack lunch, por decirlo de un modo que no hiera sensibilidades. Al parecer, fue el Daily Mail quien “picó” a Tesco para lanzar un sandwich de lasaña y la cadena de supermercados se vino tan arriba que lanzó ediciones especiales para “homenajear” la cultura gastronómica de otros países. Lo demás, se puede ver en la imagen… ¡Arroz en un sandwich!

Paella “mar y montaña”

Sirva este ejemplo documentado gracias a Twitter de muestra del atentado más extendido en el universo paellero: mezclar productos del mar con productos cárnicos. O una cosa o la otra, por favor, pero churras con merinas no. Por lo menos, al restaurante canadiense The Red Apron, situado en Ottawa, el invento le sirvió para adquirir un poco de notoriedad en las redes sociales. 

Las risas con la paella hay que administrarlas bien así que otro día hablaremos de las atrocidades técnicas que nosotros mismos, los españoles no valencianos, cometemos al cocinarla en casa los domingos…

Seguro que tú tampoco te libras de los comentarios porque ni los mejores chefs españoles lo consiguen. Solo hay que ver las reacciones a las dos últimas “paellas” que Dabiz Muñoz ha compartido en redes, tanto su “paella madrileña” hecha con "salmonetes al vapor y caviar brevemente asado al sarmiento, sofrito de guindillas ahumadas y caldo de las espinas del salmonete con vino de jerez y pieles de yuzu" como el arroz con “pollito coquelet a la brasa tandoori, ajos negros y yemas huevos de corral macerados en vermouth".

Por si quieres ir practicando ahora que viene el verano para que no te puedan poner ni un pero la tropa del “arroz con cosas”, estudia a fondo lo que explica en este vídeo el maestro Toni Montoliú. O mejor aún: si pasas por Valencia este verano, prueba su paella o la de cualquier otro de los templos de este plato que hay en la ciudad del Turia

Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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