¿Qué tiene que ver el aceite de girasol con la guerra de Ucrania?

Los supermercados españoles han empezado a limitar su venta. Te explicamos por qué.

“Limitamos la venta de aceite de girasol y de semillas. Máximo 5 L por cliente”. La fotografía de un cartel amarillo en un lineal de un supermercado español se ha hecho viral en las últimas horas en redes sociales como Twitter junto a otras similares en las que aparece desierto el estante del aceite de girasol, que se a convertido en el “nuevo papel higiénico”, primer producto que escaseo durante el confinamiento.

El motivo por el cual se están produciendo estas imágenes de nuevo no tiene que ver con la pandemia, sino con la invasión rusa de Ucrania, que es el mayor productor a nivel mundial de semilla de girasol y también el mayor exportador del aceite que se produce con ella. En ello ha incidido la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (ASEDAS), que ha recordado que el aceite de girasol que se comercializa en España se fabrica principalmente con materia prima procedente de Ucrania. 

Las cifras así lo demuestran, ya que España importa 233.000 toneladas al año de torta de girasol, el 68% del total de las realizadas de este producto por nuestro país. A ello hay que sumar, aproximadamente, 500.000 toneladas de aceite de girasol. Según datos compartidos por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación a finales de 2020, la Unión Europea adquiere de Ucrania casi el 60% del aceite de girasol que se compra a nivel mundial, y España está a la cabeza dentro de los países miembros.   

Efecto llamada

Ante el efecto llamada que suelen provocar las redes sociales con este tipo de noticias, y aprovechando que el aceite de girasol es un producto que aguante durante mucho tiempo en buenas condiciones, los consumidores españoles se están llevando en masa en estos últimos días las garrafas y botellas de este aceite. Eso ha hecho, unido a la incertidumbre sobre el futuro del conflicto bélico que ya dura 12 días, que empresas punteras en la distribución alimentaria de nuestro país como Mercadona, Consum, Eroski o Makro hayan adoptado medidas para limitar la venta de este producto. 

España produce aceite de girasol, y también países como Argentina, Moldavia, Bulgaria, Brasil o Francia, pero la dependencia de Ucrania para toda la Unión Europea en general y España en particular queda plasmada en las cifras citadas.

¿Se pueden llegar a acabar las existencias?

La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (ASEDAS) ha explicado en las últimas horas que "Tanto la Unión Europea como el Gobierno de España están adoptando medidas para paliar esta situación concreta”. Según la asociación, “La cadena alimentaria española es extraordinariamente eficiente y tiene suficiente capacidad para proveer al mercado de dichos productos", ha añadido.

En la misma línea se expresó ayer lunes 7 de marzo la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Además de advertir sobre la compra compulsiva de aceite de girasol, la OCU explicó que "hoy por hoy" no debería existir problema de abastecimiento de este producto. Además, ha recordado que existen alternativas de otros aceites vegetales como el de soja o el de colza, entre otros. 

Los datos y las declaraciones de los distintos actores de la comunidad alimentaria parecen apuntar que efectivamente queda abastecimiento de aceite de girasol importado para varias semanas, pero también es cierto que la falta de certeza sobre el discurrir de los acontecimientos en Ucrania genera mucha incertidumbre en la industria alimentaria, sobre todo la agrícola. “Existe una gran preocupación entre las empresas que ya están creando planes de contingencia para tratar de solventar este problema”, ha dicho en las últimas horas Juan Manuel Vieites, secretario general de la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados (Anfaco-Cecopesca). 

Vieites ha confirmado que “las plantas de refinado ucranianas están bloqueadas y los barcos no circulan por el estrecho del Bósforo”, y reconoce que existe temor ante un posible desabastecimiento: “Buscamos garantías suficientes para que el sector no se vea afectado. Teníamos asegurada la compra para seis meses pero vemos que la industria puede quedar desabastecida", ha indicado. 

Con el objetivo de que no sea así, se están produciendo conversaciones, según el propio Juan Manuel Vieites, entre la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) y el Gobierno de España “para buscar alternativas y solicitar a las autoridades europeas medidas excepcionales como la supresión de aranceles". 

De momento, lo que ya es inevitable es la subida de precios, cosa que ya se está produciendo en estos días. Es más, desde comienzos de año, el precio del aceite de girasol ha subido un 13%, uno de los productos que más se encarecido en los últimos tiempos según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

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