La receta del sandwich de Dabid Muñoz inspirado en el Motomami de Rosalía

El cocinero tres Estrellas Michelin y la ganadora de múltiples premios Grammy fusionan sus universos creativos en un bocado “puro unami”.

Dos de las estrellas españolas más internacionales, el cocinero Dabiz Muñoz, y la cantante Rosalía, han unido sus fuerzas para llevar al mundo culinario eso que tanto se estila en sectores como la moda o la música, las colaboraciones.

El chef tres Estrellas Michelín y la ganadora de varios premios Grammy han anunciado a bombo y platillo la manera en la que han unido sus respectivos universos creativos: un sándwich japonés de Chicken teriyaki que han cocinado juntos en los fogones de RavioXO, el nuevo restaurante que Dabiz Muñoz abrirá el 16 de mayo en Madrid.

El sandwich MotoUmamiXO

El sabor de este plato de street food preparado por Muñoz, cuya receta compartimos contigo aquí, coincide con el título de una de las canciones más populares y pegadizas del nuevo disco de Rosalia, Motomami. Como es de esperar con todo lo que cocina el chef madrileño, no será un sándwich al uso, ya que será un katsu sandu, “un sándwich prensado que se hace con una especie de brioche abizcochado, como otra de las canciones del disco —‘Bizcochito’—”, le explica Dabiz Muñoz a Rosalia en el vídeo de la presentación de la colaboración entre ambos. 

Además del pollo cocinado a la brasa y del pan brioche, los ingredientes del sándwich son queso gouda en lonchas, tomate rosa en rodajas no muy gruesas y patatas fritas de bolsa, tipo chips. Además, como condimentos, añade mayonesa de trufa y salsa teriyaki casera, que está hecha a base de semillas de hinojo, salsa de soja, ajo, aceite de sésamo, jengibre fresco, cebolla morada, mirin, sake, Pedro Ximénez y maltosa. Todo se cocina a fuego lento durante 30 minutos antes de reducir. 

Para que quede tal cual el sándwich de Dabiz Muñoz inspirado en la música de Rosalía, se cubre cada capa de pan (no el culo) con mayonesa de trufa y en una rebanada se ponen las patatas chips, y en la otra el tomate con el pollo y el queso. La salsa es el aderezo que completa la receta una vez cortado el sándwich en dos. 

Según el prestigioso cocinero, el resultado es puro umami. Tanto que lo ha bautizado como ‘sándwich MotoUmami’. “La gente le llama al umami al quinto sabor, pero para que lo entiendas es como cuando te metes algo en la boca y persiste el sabor y dices: ‘Wow’. Es ese sabor que al día siguiente lo recuerdas”, describe el mejor chef del mundo del año pasado. Rosalía, por su parte, reconoce que le “encanta cocinar”, y da muestras de ello en el citado vídeo, donde hace las veces de pinche mientras Muñoz cocinaba el sándwich chicken teriyaki.

La química entre la cantante y el cocinero es evidente y tiene sentido porque ya se conocían antes de acometer este proyecto. No en vano, la propia Rosalía publicó en sus redes sociales el siguiente mensaje cuando visitó el restaurante DiverXO, la joya de la universo Dabiz Muñoz: “Fui a DiverXo y lloré de lo bueno que estaba. @Dabizdiverxo mi chef ‘fav’ del mundo entero”. 

Cocinero y artista musical se han repartido flores. “Admiro mucho a Rosalía por su creatividad, arte y talento. Es una vanguardista y su proceso creativo tiene muchos puntos en común con el mío. Pasar el día con ella cocinando creatividades y bailando entre los fogones de @ravioxo ha sido absolutamente inspirador. Este es el sándwich japonés de chicken teriyaki a la brasa que está inspirado en su Motomami. Gracias por todo amiga”, ha escrito el cocinero en su perfil de Instagram. Rosalía le ha respondido con la misma admiración: “Dabiz gracias a ti. Mi chef favorito del mundo mundial. Aún no me lo creo que cociné contigo. Admirándote siempre”, le ha dicho. 

Muy pronto podremos salir de dudas y comprobar si la vanguardia creativa del chef inspirada a su vez en la vanguardia artística de la que Rosalia ha hecho gala una vez más en ‘Motomami’ da como resultado final un bocado al nivel que todos esperamos: ¡se nos hace la boca agua solo con pensarlo!

Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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