10 soluciones para el pelo graso

No hay nada más antiestético que un pelo aceitoso. Te da un aspecto descuidado y pone en entredicho tu imagen. Sigue estas claves y consigue que permanezca impecable durante más tiempo.

 

1. Visita al dermatólogo para que analice por qué hay un mal funcionamiento de las glándulas sebáceas (hiperseborrea). “En ocasiones esta alteración va ligada a problemas hormonales como el acné o el hirsutismo; también puede estar provocada por el estrés e incluso por determinados fármacos (antibióticos, anticonceptivos, diuréticos...), explica el dr. Luis Puig, dermatólogo de la Academia Española de Dermatología y Venereología. (AEDV) y director del departamento de Dermatología del Hospital de la Santa Creu i Santa Pau.

 

2. Evita las sobredosis. Un tratamiento reequilibrante prescrito por un especialista será tu mejor aliado, pero también es vital su seguimiento y control. “Un exceso de productos antiseborreicos podría ocasionar un efecto rebote que incrementaría la producción de grasa”, aclara la doctora Esther Serra, dermatóloga del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau y miembro de la AEDV.

 

3. No dejes que acumule grasa. Destierra el falso mito de que un exceso de limpieza aumenta la producción de sebo. “Siempre que haya sensación de suciedad o apelmazamiento se debe lavar el cabello. Eso sí, hazlo a primera hora de la mañana porque las glándulas sebáceas están ‘dormidas’ y no se activan con el lavado”, explica el equipo de estilistas de Monterroso Peluqueros.

 

4. Gradúa por partida doble. “Combina un champú neutro (sin alcohol, conservantes, fragancias...) con un tratamiento antigrasa. “Este último úsalo una vez por semana. Son fórmulas más agresivas que, puestas a diario, podrían producir descamación”, comentan desde Monterroso Peluqueros. En cuanto a sustituir el champú por bicarbonato (algo frecuente entre los seguidores del no poo), los expertos afirman que aunque tiene propiedades secantes, a la larga irrita el cuero cabelludo y decolora el cabello.  

 

5. Haz un aclarado 100 % natural. Olvídate del agua caliente (excita la producción de sebo) y termina con un golpe de agua fría. “Otra opción es dar el último enjuague con una infusión tibia de ortiga, manzanilla o romero. Estas plantas regulan la producción de grasa capilar y calman el cuero cabelludo”, precisa la doctora Serra

6. Limpia cepillos y peines. Ya sabemos que da pereza retirar la suciedad de las herramientas de peinado, pero es esencial para que el cabello no se engrase antes de tiempo.”Límpialos de forma periódica, para eliminar cualquier residuo de polvo, restos de productos de acabado como lacas o fijadores...”, explica el dr. Luis Puig.

 

7. Regula la secreción con tu sangre. Sí, has leído bien. ¿Quieres saber más? Se trata de ajustar el exceso de grasa con inflitraciones de plasma rico en plaquetas. “Esta técnica tiene muchas ventajas porque, al tratarse de una sustancia biológica (se extrae de tu propia sangre y luego se enriquece en el laboratorio,) no hay riesgo de rechazo ni de alergias, explica la dra. Carmen Martín, médico estético de la Clínica Dray. Cada sesión cuesta 150 €.     

 

8. Pide consejo al estilista. Aunque el tinte y la permanente tienen efecto astringente no son remedios mágicos. “Conviene estudiar las necesidades de la fibra capilar antes de recomendar un servicio técnico, comentan desde Monterroso Peluqueros, y lo último es un microscopio con lente polarizada (un estudio que es gratuito para los tratamientos técnicos o de peinado). Desde 15 €.

 

9. Sé menos golosa. Limita el consumo de hidratos de absorción rápida (bollería industrial, bebidas refrescantes azucaradas...). “Aumentan la producción de grasa de las glándulas sebáceas”, precisa el dermatólogo Luis Puig.  

 

10. Equilibra con nutricosmética. Busca un suplemento nutricional a base  de zinc, selenio y vitaminas del grupo B. “Este cóctel de nutrientes  ayuda a restablecer unos niveles adecuados de sebo”, precisa la doctora Esther Serra.

 

Por Sonia Coronel

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