12 cosas que debes saber antes de pasar por el quirófano

La fiebre por verse mejor se dispara en otoño. ¿Tú también estás pensando en hacerte un retoque médico-estético y pasar por el quirófano ? Antes de ir más allá, valora dónde acudir, posibles complicaciones...

 La fiebre por verse mejor se dispara en otoño. ¿Tú también estás pensando en hacerte un retoque médico-estético y pasar por el quirófano? Antes de ir más allá, valora dónde acudir, posibles complicaciones... Es vital para que el arreglo sea un éxito.

 

1. Ponte en buenas manos. Según diferentes encuestas, sólo uno de cada diez cirujanos que realizan intervenciones estéticas en nuestro país cuenta con titulación específica.

 

¿Cómo acudir a uno ‘de fiar’?

Comprueba que esté acreditado como cirujano especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. “Para identificarlos, acude al directorio que la SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética) tiene en su web (secpre.org)”, dice el doctor Cristino Suárez, presidente de SECPRE, “o mira el registro de los colegios médicos provinciales”.

 


2. Busca atención personalizada. El facultativo responsable de la operación tiene que atenderte en todo momento. “Desconfía si te recibe un comercial e intenta venderte un paquete low cost”, dice el doctor Francisco Menéndez-Graíño, próximo presidente de la AECEP (Asociación Española de Cirugía Estética Plástica).


3. Resuelve tus dudas. “En la primera consulta, el paciente se queda con un 40 % de la información. En cuanto sale por la puerta, piensa: ‘Tenía que haber preguntado...’. Lo mejor es hacer una lista y traerla a la próxima visita”, dice Suárez.


4. Valora los riesgos. Cualquier acto quirúrgico, por mínimo que sea, entraña peligros. “Además, si el sujeto, por ejemplo, ha sufrido un infarto, tiene problemas de cicatrización..., habría que poner en la balanza si son mayores los beneficios o las contraindicaciones”, precisa Menéndez-Graíño.

 

5. Pide un preoperatorio. Es imprescindible para certificar que gozas de buena salud. “Se pide un análisis de sangre, electrocardiograma, estudios de coagulación, se controla cómo funciona el riñón, puede haber una visita al anestesista, e incluso en algunos casos se solicita una valoración psicológica, para detectar una patología mental que pudiera agravarse una vez realizada la cirugía”, comenta el especialista de la SECPRE.

 

6. Infórmate sobre la clínica en la que se va realizar la operación. Nunca un profesional serio te va a operar en un domicilio ni en un local cualquiera, sino en hospitales con certificación oficial (concedida por el Ministerio de Sanidad), pero aun así verifica sus medios. “Tiene que estar equipado con suficientes recursos para afrontar cualquier tipo de emergencia”, comenta Menéndez-Graíño.

7. Conoce los cuidados pre y posoperatorios. Es importante obedecer las indicaciones médicas, para minimizar el impacto de la intervención y tener un resultado satisfactorio. “El paciente dispone de un informe. En él se le dan instrucciones que varían en función de la zona tratada, para las diferentes fases del proceso: qué tipo de medicación precisa y cuál está excluida, si puede o no tomar el sol, qué gestos y tipo de movimientos se deben evitar, cuándo se podrá hacer vida normal...”, dice Suárez.

 

8. Conversa con tu cirujano. No te limites a escuchar, consulta. “Establece un diálogo sobre la técnica que se va a utilizar, los resultados de la intervención y las posibles complicaciones que se puedan derivar”, explica Menéndez-Graíño.

 

9. Cuidado con el autodiagnóstico. Ir con un boceto inamovible puede hacer que un profesional desaconseje la operación. “Lo que la paciente quiere y lo que puedo dar tiene que coincidir y, a veces, es imposible. Llegan a la consulta con la foto de una celebrity y piden un calco, o detectas que quieren resolver un problema de insatisfacción personal (separación, falta de trabajo...) a través de una intervención”, dice Suárez.

 

10. Ten en cuenta otras alternativas. “Hay técnicas médico-estéticas no invasivas (como rellenos, bótox, hilos mágicos...) que pueden ser efectivas a corto plazo, si están bien indicadas y ejecutadas”, precisa Suárez. “Por otro lado”, aclara Menéndez-Graíño, “alguno de estos protocolos es un excelente complemento para mantener los efectos que se han logrado con la cirugía”.

 

11.Busca expectativas reales. Ningún cirujano riguroso te va a prometer resultados que no se correspondan con la realidad. “No te fíes si te dan falsas esperanzas y si el mensaje es: el procedimiento es fácil y no requiere esfuerzo”, precisa el especialista de la AECEP.

 

12. Exige un consentimiento informado. Es un documento en el que el profesional elegido pone por escrito todo lo que ha explicado verbalmente, así como aquello a lo que él se compromete. “Lo ideal es que la persona lo tenga una semana o 10 días antes de la intervención. Así, podrá asimilar lo que ha firmado y habrá tiempo para que pregunte las dudas que no habían surgido hasta ahora”, explica Cristino Suárez.

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