8 claves para acertar con un perfume

Nada hay tan personal y definitorio como el olor: llevar un aroma con el que te sientas identificada es básico. ¿Cuántas veces te has puesto uno pensando que era irresistible y te ha resultado cargante? 

Nada hay tan personal y definitorio como el olor: llevar un aroma con el que te sientas identificada es básico. ¿Cuántas veces te has puesto uno pensando que era irresistible y te ha resultado cargante? Quizás ha llegado el momento de ser infiel al de toda la vida.

 

1. Observa cómo se relaciona con tu piel

Un perfume, al posarse sobre la piel, produce una sensación olfativa única. ¿Por qué? Porque las moléculas olorosas se disuelven en mayor o menor medida dependiendo de la cantidad de lípidos de la epidermis (cada persona tiene una proporción).

 

También interaccionan con la micro-flora que protege el manto cutáneo. Estas bacterias varían en función de la edad, la dieta... y contribuyen a que desprendamos un efluvio irrepetible. Entonces, ¿cómo acertar? “Hazte un retrato olfativo: cata los perfumes afines y observa su evolución”, dice Marta Tamayo, directora de Le Secret du Marais.

 

2. Compagina personalidad y aroma

Este ‘complemento’ te representa (recuerda que adquiere vida propia al mezclarse con los compuestos orgánicos) y deja una impronta.

 

“El olor es tu tarjeta de presentación y una seña de identidad”, explica el perfumista de Puig Gregorio Sola. No solo deberías identificar la composición aromática que te gusta (cítrica, floral, especiada...), sino que también es importante que concuerde con tu estilo y que sea agradable para ti y los demás.

 

3. Elige una fórmula que se adapte a ti

Eau de toilette, perfume, agua fresca... Hay múltiples opciones en el mercado. ¿Con cuál quedarse? “Depende de si quieres un acorde más sofisticado o fresco y de la perdurabilidad que deseas (viene determinada por la graduación alcohólica y la concentración de esencias). Por ejemplo, la forma más sencilla, el agua de colonia, tiene una cantidad de perfume que oscila entre 1,5 y 2,5 % en una graduación alcohólica de 65-75 grados”, comenta Sola.

 

4. El formato importa

Los sprays son ideales para aplicar la fórmula directamente sobre la piel. “No se rompen las partículas olfativas, pero se pueden evaporar antes”, explica Tamayo.

 

En cuanto a los sólidos, resultan perfectos para pieles secas. “Su textura es emoliente (contiene ceras) y el aroma es persistente (se funde con la piel)”.

 

Con respecto a los de base oleosa, al no contener alcohol, son mejor tolerados por pieles sensibles. Además, los cuerpos grasos facilitan la fijación del olor.

 

5. Evita la fatiga olfativa

Cuando utilizas a diario el mismo perfume, tu nariz se habitúa a él (la mente lo toma por tu olor corporal y dejas de apreciarlo). ¿Qué hacer? No aumentes la dosis. Perfumarse en exceso arruina cualquier experiencia olfativa. “Prueba a utilizar uno diferente acorde a la ocasión o a tu estado de ánimo”, dice Tamayo. Otra opción es elegir una dilución más concentrada. Aunque, precisa la experta, “las notas también mandan. Por ejemplo, los cítricos y los extractos verdes son más volátiles que la madera y las especias”.

6.No te limites,? hay opciones

?Si eres amante de la artillería pesada, busca un absoluto (tiene altísima concentración de esencia en estado puro). Cuando desees un aroma empolvado, los polvos perfumados son tu aliado. ¿Lo ultimo? Las brumas para cabello. Tienen un escaso aporte alcohólico para no resecar la hebra capilar.

7.Dale un tiempo

A la hora de elegir una fragancia, no te precipites. Vierte unas gotas en el dorso de la mano y espera. Una vez puesto, se libera en tres fases aromáticas. La primera ocurre pasados unos minutos y se perciben notas de salida. Las otras dos restantes se irán desvelando a lo largo de la jornada (notas de corazón y de fondo). Así que no compres el perfume el día de la prueba: déjalo actuar, comprueba cómo se comporta y vuelve a la tienda con una decisión tomada.

8.¡Ojo! la temperatura intensifica el aroma

Los perfumes se perciben de forma diferente según la estación del año en la que nos encontremos. Con el calor, sentimos que huelen más. También es importante el grado de humedad. Cuanto mayor sea éste, más fuerte parece una fragancia. ¿Qué hacer? Para los meses calurosos, elige una versión ‘abstemia’, fresca y ligera de tu aroma favorito. Reserva los opciones intensas, elaboradas y complejas para los días más fríos. Transmiten sensación de calidez.

 

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