A Pesar de los Imprevistos… ¡Perfecta en Navidad!

No consientas que los contratiempos te impidan brillar durante las fiestas. ¡Mejor prevenir!
Si acabas de caer en que ya estamos en Navidad (¡cómo pasa el tiempo!) y en que esos incontables compromisos en los que debes lucir tu mejor cara y cuerpo ya están ahí, es posible que te entre un pequeño ataque de pánico. ¿Te ha salido un grano en la cara justo ahora? ¿el ajetreo de los últinos días hace que te invadan las ojeras? ¿No entras en es vestido tan sexy que tenías reservado?... Tranquila, hay recursos que palían los contratiempos de última hora.


-Una mancha en la cara. ¡Dichosas manchas pigmentarias, ya podían salir en el muslo! Bien, no desesperes. Si está localizada, un corrector dos tonos más claro que tu piel, bien difuminado, será suficiente. Y si las tienes extendidas en plan mapamundi, echa mano de una prebase de maquillaje y aplícala por todo el rostro, que viene a ser como un corrector fluído. El orden sería: hidratante facilal (la tuya habitual), prebase y base de color. Y, a partir de hoy, usa un producto que las atenúe.

-El pelo encrespado. Te secas el pelo y observas que pareces una loca. Se debe a la electricidad estática o a una falta de hidratación. Si terminas con un chorro de agua fría al lavar el cabello, cerrarás su cutícula y estará más sedoso. Luego, aplica un sérum antiencrespamiento y ya puedes usar el secador.

-Las manos secas. Lógico, por culpa de todos los preparativos de las fiestas. Haz un peeling en ellas para regenerar la piel, y pon hidratante de manos. Puedes hacerlo con unas gotitas de aceite y azúcar moreno. Después, mezcla crema hidratante con unas gotas de aceite de oliva y ponte unos guantes media hora para un efecto mayor.

-Bolsas en los ojos. ¿Has pasado mala noche, o retienes líquidos? Para atenuar las bolsa de los ojos, date un masaje antifatiga: con el dedo corazón, ejerce repetidas presiones desde el lacrimal hacia las sienes, y repite el movimiento bajo las cejas. Además, haz una infusión de manzanilla, déjala enfriar en la nevera, empapa dos algodones y ponlos en los ojos 15 minutos. Después, aplica un contorno especial para signos de fatiga.

-Estás blanca como la leche. El vestido descubre hombros, brazos, escote... ¡pálidos! Hazte un peeling con un exfoliante de cuerpo y luego extiende un autobronceador con un masaje. No pongas mucho, para que no se note la diferencia de tono con el rostro.

-Sientes las piernas como ‘botas’. Las piernas hinchadas y molestas pueden arruinarte un día especial. En la ducha, dirige un chorro de agua fría hacia tus extremidades inferiores. Hazlo en sentido ascendente. Después, aplica en ellas un producto descongestionante mediante un masaje, túmbate y ponlas en alto media hora. Un placer.

-Te ha salido un grano. ¡Y en plena cara! Para disimularlo, límpiala para eliminar maquillaje y suciedad y aplica un exfoliante facial con movimientos circulares suaves. Pon tu hidratante y después aplica corrector verde sobre él, ya que contrarresta el rojo y la piel queda neutra. Si no tienes, hazlo con corrector normal o, sólo por hoy, con sombra verde. Termina con tu fond de teint y polvos compactos.

-El vestido no te abrocha. Aunque no somo partidarias de convertirnos en esclavas de la figura, es verdad que algunos vestidos de fiesta potencian los michelines y que no queda bien. Si ya no puedes cambiar de modelito, ponte una de esas fajas llamadas shapers o spanx. No piensen en la faja como un remedio 'casposo', hoy ya no se asocian al refajo de la abuela. Famosas como Kate Winslet o Liv Tyler han exhibido curvas con ellas: son a prueba de michelines, ‘rollitos’ en la espalda, ‘barriguita’ y cartucheras. ¡Y reducen una talla!

-Estás demacrada. Los signos de cansancio han hecho acto de presencia, debido a los quehaceres y nervios de estos días. Con la piel limpia, aplica una mascarilla reparadora que afine la piel. Tras retirarla, frótate las manos hasta que estén calientes, colócalas a ambos lados de la cara y presiona contra ojos, pómulos y mentón para aliviar tensiones. Antes de maquillarte, puedes ponerte también una ampolla flash de belleza y... !voilà!, cutis resplandeciente.

-Tienes el pelo lacio. Tras el lavado, pon una espuma efecto volumen y seca el cabello con la cabeza boca abajo, moviéndolo en todas direcciones. Luego, ya seco, divide el cabello en secciones y rocía un poco de laca en cada una de ellas, cerca del crecimiento del pelo, para, inmediatamente después, entremeter tus dedos y ahuecar la raíz de cada sección. Infalible.

-No aguanto los tacones. Los stiletto son de lo más sugerente y sexy, especialmente para ellos. Además estilizan mucho la figura. No renuncies a ‘subirte al andamio’ y mejorar tu silueta y ponte unas plantillas de gel o acolchadas. Con ellas la planta, que duele al cabo de un rato, queda protegida, al disminuir la distribución desigual del peso corporal.

-Estás muy hinchada. La inflamación abdominal se debe a la excesiva formación de gases en el intestino, algo muy normal por las comidas especiales de la Navidad. Primero, tranquila, porque el nerviosismo provoca aún más gases; segundo, prepárate una infusión de alguna planta carminativa y aromática (como hinojo, comino, menta o manzanilla) y túmbate relajadamente un rato mientras la bebes.

-Necesitas que tu maquillaje dure. Pues ponte primero una prebase de maquillaje y extiéndela bien por cara y cuello. Además de ayudarte a que dure más, alisa los poros abiertos. Luego extiende el fond de teint, también en párpados y labios. Luego, aplícate unos polvos, mejor matificantes, con pequeños toques por todo el rostro para paliar brillos. Y, por último, cuando esté listo tu maquillaje, vaporiza un poco de agua termal por todo el rostro.

-¡Una uña rota! Habías pensado en hacerte una manicura especial pero con una uña rota y más corta no quedará bien... Pues no, aunque no lo creas tiene solución. Aplica una capa de esmalte transparente en la uña rota, luego pon un trozo muy pequeño de papel de kleenex sobre la rotura y vuelve a cubrir con este esmalte.
Cuando se seque, lima los bordes para afinarlos y pon dos capas de esmalte de color, mejor con purpurina para que disimule más.
Por ejemplo, Nail Lacquer purpurina (10,45 €), essie.

-Zonas rugosas al descubierto. Si luces un vestido sin mangas se te verán los codos mal cuidados y si llevas sandalias, los talones secos... La solución de emergencia es limpiar la zona con una exfoliante y aplicar una mezcla de miel y limón: la primera hidrata, el segundo aclara. Retira esta mezcla y aplica una crema para hidratar, mejor con aloe vera.

De compras:
-Wonder Nail extra long (8,95 €), Isadora.
-Even Better, crema de manos hidratante antimanchas (39 €), Clinique.
-Aceite Milagroso Fructis sin aclarado (4,95 €), Garnier. -Frizz-Ease, antiencrespamiento (14 €), John Frieda.
-Roll On Desestresante, signos de fatiga ocular (19,90 € ), Belcils. -Crema de ducha exfoliante de higo (6,90 €), Oleada.
-Ampollas Colágeno efecto flash, 11 unidades (17,50 €), Farlin.
-Xpert Fatigue, descongestiona las piernas (18,95 €), Singuladerm.
-Phytopulp Mousse Volume Intense, con colágeno y acacia para un mayor volumen capilar (12,75 €), Phyto.
-Masque Peeling Éclat Vinoperfect, para todo tipo de pieles (40,70 €), Caudalíe.
-Revitalift Láser X3, crema antiedad (19,95 €), L’oréal.
-Hyséac Bi-stick, pieles con imperfecciones localizadas (15,60 €), Uriage.
-Ampollas Flash, belleza inmediata, 5 unidades (16,99 €), Germinal.

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