El secreto de los aceites corporales

Descubre el aceite que mejor te va para lucir una piel perfecta este verano. ¡Toma nota!

Hidratan, nutren, suavizan, previenen el envejecimiento… los beneficios son múltiples. Hazte con tu aceite y potencia tu belleza.

 

Bajo la ducha

Ya lo hacían las mujeres en la antigüedad. Se bañaban añadiendo al agua aceites como el de argán o el de oliva para favorecer la flexibilidad y nutrición de la piel. Tan solo tienes que añadir unas gotas a tu gel de ducha o, directamente, untarlo en tu piel con un suave masaje antes del último enjuague. Van perfectos para las pieles secas y para las que no tienen tiempo de aplicarse la crema corporal después de la ducha.

Dan luz

Además de regenerar los cutis más secos o deshidratados, sus micropartículas brillantes captan la luz y transforman la piel en pura seda. Como reflectan la luz, van perfectos para disimular pequeños 'defectos' como manchas, varices o estrías. ¿Y para el pelo? También puedes optar por un aceite capilar, van perfectos para hidratar y nutrir las puntas.

Perfumados

Hasta la mismísima Cleopatra añadía a su baño gotas de perfume para conseguir una piel envidiable. Tan sólo tienes que buscar tu aroma favorito y añadir a tu esponja unas gotas. Son ideales para el verano, ya que no es aconsejable ponerse perfume o colonia. Además, el aroma se mantendrá todo el día gracias al calor de la piel.

¿Cómo usarlos?

- Aclara y presiona con una toalla, sin frotar. No necesitas más hidratación.

 

- Si te decides por un aceite sin aclarado, sin salir de la ducha, pon unas gotas sobre las manos y masajea sobre la piel húmeda. Una vez seca, tu piel quedará como la seda.

 

- En cuanto a los aceites secos se usan como una leche, después de la ducha, sobre la piel perfectamente seca; permiten vestirse inmediatamente y dejan un tacto satinado. Tan sólo unas gotas bastarán para transformar tu piel.

 

- Para el cabello: pon unas gotas en la palma de la mano, frota ambas para calentar el producto y aplica de arriba a abajo de medios a puntas. Puedes hacerlo con el pelo húmedo para darle un extra de hidratación o con el cabello seco para darle un acabado profesional a tu peinado.

Continúa leyendo