Aceites, lo mejor para hidratar

Las texturas oleosas son el último milagro beauty para sublimar rostro, cuerpo y pelo. Descubre las fórmulas de tacto seco que no dejan sensación pringosa y sácales partido con los mejores trucos de expertos. Un rico y nutritivo ‘aliño’ con el que bañarse de pies a cabeza.  

 

Toda la vida huyendo de los productos grasos porque son pringosos y sospechosos de aumentar el sebo, y ahora resulta que son el mejor aliado para hidratar, proteger y reparar. Y, entonces, ¿por qué tenían tan mala fama? Quizás la culpable haya sido la rumorología que los acusaba de bloquear los poros y provocar los temidos puntos negros, de dar un aspecto descuidado al cabello y de resultar pesados para el cuidado corporal; pero la realidad es que hay aceites para tratar la piel grasa, hidratar las cabelleras más castigadas o mejorar el tacto de las zonas rugosas. Sigue leyendo, porque no puedes permanecer ajena a la revolución oil.

 

Rostro, hidratación sin límites

Piel y aceite se llevan bien. ¿La razón? “Las texturas oil  tienen una naturaleza similar a la de los lípidos presentes en la piel”, dice Fiorella Vásquez, dermatóloga de la AEDV (Academia Española de Dermatología y Venereología).

 

1. Sus cualidades

Regeneran e hidratan. “Los aceites frenan la deshidratación y reparan las células porque gracias a su afinidad con la piel son capaces de viajar hasta capas profundas, mientras que las cremas se quedan a nivel superficial”, explica Mari Luz García Toro, farmacéutica y jefa de comunicación de Arkopharma. ¿Otras ventajas sobre las texturas cremosas? “Son ligeros, de tacto seco, se absorben al momento y dejan un sutil brillo”, precisa Vásquez. Efecto antiedad. “Frenan la acción de los radicales libres (responsables del envejecimiento prematuro) por su alto contenido en vitamina E y ácidos grasos esenciales”, explica García Toro.

 

2. ¿Qué activos necesitas?

Tratar problemas concretos es posible con fórmulas en aceite. ¡Toma nota! Piel grasa. Acude al aceite de jojoba. “Es un excelente antiseborreico con poder hidratante”, dice García Toro. Imperfecciones. Emplea árbol de té. “Tiene propiedades cicatrizantes, seborreguladoras y antibacterianas”. Piel seca. “Reequilibra con aceite de almendras o de rosa mosqueta”. Arrugas. Acude al ‘oro líquido de Marruecos’ (aceite de argán). “Reduce líneas de expresión y recupera la luz”.

 

3. Modo de empleo

En el dream team para el mimo del rostro no hay por qué descartar a ningún jugador. Una textura rica como el aceite es perfecta para la noche (es un momento privilegiado para reparar). Por la mañana, si no quieres usarlo solo, pon un par de gotas en la crema habitual. “Potencias su eficacia y consigues un tacto sedoso”, explica García Toro

 

Cabello, evita la desnutrición y la falta de brillo

¡Que no cunda el pánico! Nadie va a acabar con el pelo lamido, siempre que uses los ‘oleocapilares’ con tiento. “Conocer su potencial y saber aplicarlos es vital para que no afecten al pelo o chafen el peinado”, dice Anthony Llobet, estilista de TRESemmé en España.

 

1. Sus cualidades

Nutren. La fibra capilar es porosa, lo que garantiza la penetración de un poderoso agente hidratante como el aceite. “En el caso de los cabellos más secos, aplícalo de medios a puntas y evita hacerlo en la raíz, salvo que tu cuero cabelludo se encuentre muy reseco”.

Potencian el tono.  Aunque el apagón puede afectar a cualquier melena, es más frecuente sufrirlo si la tienes rizada o encrespada (su estructura no permite un adecuado reflejo de la luz). Impregna las yemas de los dedos y ponlo en aquellas zonas con aspecto desgastado.

Transforman. Es un aliado esencial  si quieres matizar el volumen. “Aplica con suaves toques para disciplinarlo y que no abulte”.  Sellan las puntas. “Usa como pretratamiento para evitar que éstas se abran con facilidad y déjalo reposar durante toda la noche”.

 

2.  Uno para cada pelo

Te damos algunas pistas para utilizar el oil cóctel que te permita conseguir ese efecto que buscas para tu melena.

Extra de brillo. Elige un elixir concentrado a base de: aceite de almendras, argán, maíz...

Alisador. Suelen contener microaceites de frutas (albaricoque, aguacate...) que son termoprotectores, y vitaminas o proteínas (keratina, seda...) que nutren la fibra en profundidad. Imprescindible si eres adicta a la plancha o a otras herramientas térmicas.

Antiedad. Busca un mix con efecto antiaging: almendra, jojoba, oliva, sésamo, nuez... Son activos que restan años a la melena.

Protector del color. Un combinado con aceites de flores (camomila, loto, rosa...) y que incorpore filtros que bloqueen los rayos del sol.

 

3. Modo de empleo

Funciona como producto de cuidado capilar y también como un recurso de styling. Para lo primero, puedes ponerlo antes del lavado (alisas las escamas y restauras la fibra) o después como acondicionador (facilita el desenredado, protege de las agresiones externas...).

Con respecto a lo segundo, es el mejor toque final para dar relieve al peinado. “Da un plus de brillo inigualable, evita el encrespamiento y te ayuda a conseguir un wet look en un momento. Dispón un poco de aceite entre las palmas de las manos y texturiza las raíces (la raya en medio a lo Gioconda está de moda) o pule hacia atras”, explica el embajador de TRESemmé.

 

Cuerpo, un acabado radiante

Tras unos años relegados  a los masajes, los aceites corporales se han reformulado para tener una misión específica (adelgazante, anticelulítico, iluminador...), lograr texturas sedosas y convertir la rutina de cuidado en algo placentero que invite al disfrute.

 

1. Sus cualidades 

Hidratan. “Por su afinidad con los ácidos grasos del cuerpo se absorben rápidamente, llegando a capas profundas y proporcionando todos los nutrientes (ácidos grasos Omega 3 y 6 y vitaminas) necesarios para que la piel retenga la humedad ”, explica María Garnica, directora de marketing de Weleda.

Mejoran el estado de ánimo. Algunos contienen aceites esenciales que ejercen un efecto sedante, antiestrés o vigorizante.

Proporcionan elasticidad. “Al mejorar la estructura de los tejidos, contribuyen a que la piel se vea tersa y flexible”, comenta Garnica.

Refuerzan la barrera cutánea. “Los aceites obtenidos de semillas y frutos (vegetales) contienen ácidos grasos que son componentes del manto hidrolipídico (el escudo protector de la piel)”, afirma la experta.

Suavizan y calman la piel irritada tras aplicar una sustancia depilatoria o sufrir las inclemencias del tiempo (frío, viento, sol...).

 

2. ¿Qué activos necesitas?

Sequedad. Si quieres una textura ligera, acude al aceite de rosa mosqueta, y si precisas una más rica, el espino amarillo es tu aliado.

Celulitis. “Busca activos drenantes (abedul, rusco, hiedra...), que movilizan los líquidos y tienen propiedades antiinflamatorias y vasoconstrictoras”, explican desde Weleda.

Iluminador. Al estar dotado de partículas nacaradas, difumina imperfecciones y sublima las zonas más sexys (escote, clavícula...).

Antiestrías. Elige uno que contenga árnica o rosa mosqueta. Estos activos tonifican, alisan y aportan firmeza.  

 

3. Modo de empleo

Aplícalos tras la ducha con la piel húmeda. “Eso facilita su absorción, y así podemos vestirnos rápido”, dice la experta. Para tratar un problema específico (celulitis, retención de líquidos...), dátelo con un masaje con movimientos circulares ascendentes para drenar y activar la circulación. 

 

Por Sonia Coronel

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