Belleza, ¿presión u opresión?

Descubre cómo vive la mujer contemporánea la necesidad de gustar (y gustarse).

Bajo el epígrafe Presión u opresión, la clínica del Doctor Moisés Amselem, de Madrid, ha organizado un debate en el que profesionales de diferentes disciplinas conversarán sobre belleza.

 

Las periodistas Teresa de la Cierva y Ana García Siñeriz, la escritora Lucía Etxebarria, la modelo y actriz Juncal Rivero y Carmen Lomana, empresaria y colaboradora de televisión, son las ponentes que hablarán, desde sus diversas experiencias, sobre cómo vive la mujer contemporánea la necesidad de gustarse a sí misma y de gustar a los demás. El encuentro estará moderado por la escritora y periodista Joana Bonet, columnista de La Vanguardia y autora de libros como Hombres, material sensible.

Mucho se ha escrito sobre si la belleza en la mujer es una conquista, algo a lo que tiene derecho o, al contrario, algo que la oprime y somete. Voces como las de Germaine Green recuerdan a menudo el enorme volumen que mueve el mercado de la belleza, y Lourdes Ventura, autora de La tiranía de la belleza (Plaza & Janés), hizo en dicho libro un recorrido sobre cómo ha evolucionado el ideal de belleza en la mujer a lo largo de la historia, llegando a la conclusión de que ese ideal ha alcanzado hoy proporciones desorbitadas.

 

"Para algunas mujeres que en los ochenta habían accedido al mundo laboral y disfrutaban de la euforia de un consumismo lúdico, la sociedad posmoderna ofreció la posibilidad de doblegar la naturaleza y abolir el paso del tiempo", decía. Y es que recurrir a algunos avances para mejorar está bien, pero ¿no nos habremos pasado?

 

Últimamente son muchas las voces que abogan por un término medio, que no desdeñan los beneficios que ofrece, por ejemplo, la cirugía estética, pero que abogan por un uso medido y racional de la misma.

 

A esta y otras cuestiones responderán las ponentes en un encuentro que se celebrará en Madrid este miércoles, 10 de febrero, en la sede de la Fundación Pons (Serrano, 138), a partir de las ocho de la tarde.

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