Cómo conseguir que la manicura dure más

Puedes conseguir que la manicura te dure más tiempo siguiendo nuestro paso a paso.

Puedes conseguir que la manicura te dure más tiempo siguiendo nuestro paso a paso.

 

1. Mucha limpieza

 

No nos referimos solo a que te quites los restos del esmalte anterior. Cuando lo hagas, después de utilizar el quitaesmalte, del tipo que sea (instantáneo, clásico, en toallitas etc) lávate bien las manos, para que no quede ningún resto en la uña, que evitaría que se fijara bien el nuevo color.

 

2. Mucha hidratación

 

Al igual que pasa con el rostro, las uñas están expuestas a las inclemencias del tiempo y en continuo contacto con todo tipo de superficies y productos. Necesitan por eso cuidados que no las estropeen y las protejan de romperse o agrietarse (por si no te habías parado a pensarlo, las uñas no son más que un tipo de piel modificado por queratina, una proteína fibrosa muy resistente).

 

Antes de hacerte la manicura, aplica una buena crema hidratante de manos en las cutículas y las uñas (también hay fórmulas en aceite específicas para la zona). Deja que el producto actúe un ratito y después vuelve a lavártelas, para eliminar los restos. No te preocupes por desperdiciar producto porque la piel habrá absorbido lo que necesite.

3. Limar sí, pero con cuidado

Mejor con una lima que sea de cartón, no metálica, que debes utilizar siempre en el mismo sentido, para evitar que se rompan o se dañen.

 

4. Pebase

Como en el maquillaje del rostro, aplica primero una prebase que protegerá la uña y evitará que penetren los pigmentos de la laca que vas a poner a continuación (uno de los motivos por los que las uñas amarillean es este), especialmente si el color es muy oscuro. Hay prebases con tratamiento, con calcio, para disimular las estrías, para blanquear… Elige la tuya y nunca olvides este paso fundamental.

5. Elige color

Hoy día encontrarás cualquiera que se te pase por la imaginación. Atrás quedaron los tiempos en los que todo se reducía a rojo, rosa, marrón y transparente. ¿Un amarillo? ¿Un azul petróleo? Para gustos, los colores, nunca mejor dicho.

 

Moja el pincel lo justo para que quede laca impregnada pero no gotee y empieza por aplicarlo en la zona más cercana a la cutícula, primero por los laterales y luego por el centro. Intenta siempre que la capa sea finita, para después poder aplicar otra a continuación sin que quede un exceso de producto, que haría que tus uñas se estropearan con solo mirarlas.

 

6. Siempre usa un top coat

 

Es la capa última, transparente (con acabado mate, brillante…). Lo que consigue es crear una película protectora que fija el color y evita que se descascarille  o se estropee.

 

7. Seca

Puedes hacerlo al modo tradicional, es decir, simplemente dejándolas secar al aire, o puedes ayudarte de productos de secado rápido. Hay top coats formulados para ello, pero también gotas de aceite de secado (que además hidratan la cutícula) e incluso sprays de acabado.

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