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Cómo cuidar la piel en invierno

Piel perfecta bajo cero. Así debes cuidar tu piel en invierno.

Las rutinas de cuidado de nuestra piel deben adaptarse a la época del año. El invierno es una de las estaciones más duras para nuestra epidermis: bajas temperaturas, viento, calefacciones, falta de humedad… Estos son algunos de los principales agentes que, sumados a la polución, pueden hacer que la piel sufra.

Para que esto no suceda la clave es la hidratación. En invierno nuestra piel necesita un aporte extra de agentes humectantes que protejan la piel y la nutran para proteger la barrera lipídica que puede quedar afectada.

Frente a las agresiones externas se acentúa la pérdida de agua y la deshidratación. Como consecuencia las grasas de la piel atrapan peor el agua y ésta sale más fácilmente a la superficie, evaporándose. De ahí la desagradable sensación de tirantez por la sequedad, descamación y, aparición de pequeñas heridas y grietas.

Trucos para cuidar tu piel con el frío

Debes tener en cuenta como es tu piel para aplicar los cosméticos correctos. Hay que buscar fórmulas hidratantes con activos que regeneren la barrera cutánea, ricos en ácidos grasos omega 3-6-9, en texturas más ligeras para pieles grasas y mixtas, y más untuosas para pieles secas.

Además de las cremas hidratantes, no hay que olvidar las aguas termales. Estos cosméticos están más asociados al verano, por su aporte de frescura, pero también son muy efectivos en invierno para devolver instantemente la hidratación a la piel y dejar atrás la sensación de tirantez.

Las fórmulas que incluyan antioxidantes anti-radicales libres, especialmente la Vitamina C, ayudan a mantener la piel más joven y luminosa. La protección solar es esencial, protege contra el envejecimiento prematuro y las manchas. En caso de que te sometas a algún tratamiento facial (despigmentaciones o microdermoabrasiones), hidratar y aplicar protector solar es clave.

También hay que vigilar la piel de los labios, que al no poseer glándulas sebáceas se agrietan y descaman con mayor facilidad. Es importante aplicar cremas con vaselina que los aíslen del frío.

También ten en cuenta el cuerpo

Para nuestro cuerpo, lo mejor son fórmulas que incluyan agentes naturales altamente hidratantes: manteca de karité o de cacao, aloe vera, aceite de almendras. Y como durante el invierno se tiende a llevar ropa más gruesa y más capas, es buena idea optar por ingredientes que activen la circulación, ya que también beneficia al aspecto de la piel, por ejemplo el Ginkgo Biloba.

En las manos los agentes hidratantes comentados también son perfectos, es una de las partes del cuerpo que más sufre en invierno (suele estar destapada mucho tiempo).

Actualmente existen muchos productos específicos para hidratar y restaurar las manos que no dejan sensación grasa. Sin embargo, la mejor opción es aplicarla antes de ir a dormir y dejar así que actúe durante toda la noche.

Además, recuerda:

- Beber agua: aprovecha para tomar infusiones y tés calientes.

- Aumentar la ingesta de alimentos con vitaminas y antioxidantes (vitaminas A, B, C y E).

- Disminuir la ingesta de alcohol y consumo de tabaco, pues reducen la vascularización de la piel y esto hace que se produzcan rojeces, capilares rotos y deshidratación.

- Y evitar, en la medida de lo posible, los cambios bruscos de temperaturas, generados por las calefacciones, pues producen dilatación en los vasos capilares y puede provocar su rotura.

Por: Mónica Lizondo, farmacéutica y cofundadora de Farmaconfianza.

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