Cómo cuidar tu piel si eres runner

El running es el deporte de moda pero, ¿sabes cómo cuidar tu piel si lo practicas?

El running es el deporte de moda pero, ¿sabes cómo cuidar tu piel si lo practicas?
Correr al aire libre es un ejercicio sanísimo, cómodo y barato, pero tiene sus consecuencias para el rostro, sobre todo las relativas a las inclemencias del tiempo (sol, aire, frío, humedad…) y la contaminación de las ciudades, que tienen como consecuencia una piel deshidratada, ajada y con un exceso de radicales libres.

Además, al correr acaba por producirse una pérdida de grasa facial, que se traduce en un menor volumen y firmeza. La piel se vuelve flácida y menos tensa, igual que les ocurre a las personas que hacen una dieta y adelgazan mucho en poco tiempo. 
“El gasto calórico es importante por lo que se genera una pérdida de grasa. Como es habitual, esa pérdida no se produce solo de dónde deseamos, por lo que el rostro puede demacrarse”, advierte Carol Gallego, directora del centro de medicina estética y bienestar Slow Life House.

A todo ello se añade otro problema: El movimiento de impacto repetido contra el suelo al correr acaba por destensar la musculatura facial, que pueden terminar por presentar una apariencia flácida. “Los más habituales son los músculos de las mejillas que caen desdibujando y avejentando el rostro”, apunta Gallego. 
Pero eso no es todo. Al correr, el proceso de envejecimiento se acelera. Esto se debe, según la experta, al incremento del proceso de oxidación de las células que se produce en el organismo a causa del esfuerzo de los músculos al correr durante un tiempo prolongado.

Antes de las runners lectoras se lleven las manos a la cabeza, Slow Life House ha diseñado un protocolo facial específico para corredores (hombres y mujeres), que pasa por hidratar a fondo la piel de rostro, cuello y escote en los meses de frío, momento en el que estas zonas sufren las agresiones del viento y las bajas temperaturas, así como ayudar a la recuperación cutánea.

El Facial Específico Runners incluye una limpieza profunda, una exfoliación que consigue eliminar la suciedad, restos de polución y contaminación, así como la capa córnea más dañada y envejecida del rostro; un velo de efecto calmante, la aplicación de un cóctel de vitaminas, minerales y nucleótidos, un complejo de activos ultrahidratante y un masaje con radiofrecuencia para favorecer la producción de colágeno. A continuación se extiende un producto especial para el cuidado peri-orbicular que ayuda a rejuvenecer la mirada, y por último una crema específica según necesidad.
El tratamiento tiene una duración de una hora y cuesta 85 euros.

Más información en el 91 277 20 04.

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