Cosmética orgánica

Cada día son más las mujeres que introducen productos ecológicos en su rutina de belleza. Podemos hablar de “orgánico” si el 95% de sus ingredientes provienen de sistemas certificados.

Cada día son más las mujeres que introducen productos ecológicos en su rutina de belleza. Podemos hablar de “orgánico” si el 95% de sus ingredientes provienen de sistemas certificados.

 

Son considerados orgánicos los productos cuyas formulaciones usan materias primas de origen natural, como grasas vegetales, ceras, extractos vegetales y aceites esenciales procesados orgánicamente, sin la utilización de aditivos químicos en su preparación.

 

Cosmética natural con parte orgánica

Al menos el 70% de las materias primas tienen que ser de calidad orgánica.

 

Cosmética orgánica

Se suma la exigencia de que al menos el 95% de las materias primas tienen que ser ingredientes orgánicos.

 

Aunque muchas veces la palabra natural se utiliza como sinónimo de orgánico, no todo lo que parece bio lo es. No debe tener conservantes, colorantes o perfumes sintéticos; ni aceites minerales derivados del petróleo y, por supuesto, no debe ser testado en animales.

 

Para las compañías cosméticas, el camino no es sencillo. Formular una marca íntegramente orgánica demanda mucho tiempo y no es fácil encontrar productores.

 

A esto hay que añadir los costes de cultivo, cosecha, transporte, almacenamiento, marketing, promoción, etiquetas, etc. Por ello, las marcas orgánicas cuestan, en promedio, un 30% más que las comunes.

Así los conocerás…

Al elegir la cosmética natural es importante comprender que su elaboración, olor, textura y presentación son diferentes a las de los productos convencionales (que contienen una buena dosis de activos sintéticos) y las expectativas tienen que estar a la altura de la conciencia ecológica.

 

- Texturas: tienden a ser más líquidas y aceitosas, ya que no usan siliconas (derivadas del petróleo) ni espesantes artificiales.

 

- Colores: al no contener entre sus ingredientes colorantes ni aditivos, los productos se encuentran en la gama de los verdes, marrones y amarillos.

 

- Seguridad: un producto orgánico no es sinónimo de hipoalergénico. Hay organismos que reaccionan a determinados árboles y plantas. Lo ideal es probar el producto en la muñeca antes de usarlo.

 

- Durabilidad: no tienen la misma vida útil que los que llevan conservantes químicos. Suelen durar de seis a doce meses.

 

- Etiquetas: conviene buscar sellos de certificación y leer los componentes. Las fórmulas suelen ser, en su mayoría, sencillas y con pocos ingredientes. La leyenda “origen vegetal renovable” corresponde a la parte de la fórmula que proviene de materias vegetales. “Renovable” significa que las sustancias utilizadas en la composición, no se agotarán. “Material reciclado” presenta la proporción de materiales reciclados utilizados para la fabricación de envases. Y número recomendado de “refills” es la cantidad de veces que el embalaje original se puede reutilizar sin afectar su apariencia ni alterar la calidad del producto.

¡Certificado!

 

Los sellos de las certificaciones privadas más empleadas en Europa son:

 

- Ecocert (Francia) - Certifica cosméticos “naturales” y “naturales ecológicos”.

- BDIH (Alemania) - Certifica los productos naturales pero no los orgánicos.

- Soil Association (Reino Unido) - Certifica el contenido en ingredientes orgánicos y el impacto medioambiental de la fabricación.

- Nature (Europa) - Certifica productos orgánicos y su proceso de producción.

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