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¿Cuáles son las dosis justas de los productos cosméticos?

Cada producto cosmético exige unas medidas exactas y apropiadas, que son las que los laboratorios han testado antes de ponerlo en el mercado. Si no sabes cuánta cantidad de crema o de laca necesitas, aquí te contamos cuáles son las dosis justas.

Cada producto cosmético exige unas medidas exactas y apropiadas, que son las que los laboratorios han testado antes de ponerlo en el mercado. En los prospectos suele detallarse la cantidad exacta de producto a extender, pero casi ninguna los leemos. Si no sabes cuánta cantidad de crema o de laca necesitas, aquí te contamos cuáles son las dosis justas.

 

Rostro, gota a gota

 

La cantidad a utilizar depende, en primer lugar, de la textura del producto.

 

- Crema hidratante facial o BB Cream. El protocolo correcto es aplicar el tamaño de una avellana aproximadamente para el cuello y la misma medida para el rostro.

 

- Sueros. Se extienden muy fácilmente y cunden mucho; medio tubo del gotero para todo el rostro debería ser suficiente.

 

- Contorno de ojos. No debemos exceder el tamaño de una lenteja por cada ojo y hay que extender cuidadosamente con ligeros toques con el dedo corazón, que tiene menos fuerza.

 

- Mascarilla. En este caso sí que hay que aplicar una capa gruesa, que cubra bien el rostro. Podemos calcular una nuez para rostro y cuello, aproximadamente.

 

- Tónico. Un disco de algodón empapado es la dosis exacta.

 

- Agua micelar. En torno a este producto hay muchas dudas. Depende de la cantidad de maquillaje que haya que eliminar, pero lo lógico es utilizar tres algodones muy empapados para una buena limpieza.

 

- Crema desmaquillante. Habría que utilizar un garbanzo para el rostro y otro para el cuello.

Cuidado corporal, al miligramo

 

- Crema corporal. La medida justa es extender 10 ml por zona (se entienden por muslo, nalgas, abdomen, brazos…)

 

- Anticelulíticos. La dosis es la misma que para las cremas corporales. Solo que en este caso, además del cálculo, hay que hacer un ligero masaje en movimientos circulares ascendentes que hagan penetrar bien el producto.

 

- Gel de baño. Es más que suficiente con el tamaño de una castaña para todo el cuerpo.

 

- Crema de pecho. El tamaño de una avellana por pecho. Llevar a cabo un masaje circular mientras se aplica también es obligatorio para activar la circulación y tonificar.

 

Cabello. Menos es más

 

- Champú. Con todos ellos es importante no pasarse, pues el exceso de champú podría engrasar el pelo. La dosis por lavado no debe superar las dos pulsaciones o, si el producto no tiene pulsador, el equivalente a una nuez.

 

- Acondicionador. Ocurre lo mismo que con el champú. Lo malo es pasarse. Para una melena de longitud media, lo ideal es utilizar el equivalente a una nuez y media y retirar siempre el exceso de producto con un peine.

 

- Mascarilla. Comparte posología con el acondicionador. Pero hay que recordar evitar extenderla en la raíz.

 

- Suero de puntas. La dosis justa sería una o dos lentejas (dependiendo de la longitud y la cantidad de cabello). Y recuerda extenderlo solo en medios y puntas.

Fijación capilar. A distancia

 

- Spray termoprotector. En este caso hay que aplicar una o dos pulsaciones, y siempre a una distancia de 10 cm del cabello para que pueda repartirse bien.

 

- Laca. La misma regla aplicable ante cualquier producto que se presente en formato spray. La dosis recomendables son dos o tres pulsaciones en el caso de una laca de fijación media y una o dos en una de fijación fuerte.

 

- Cera. Al ser un producto de tacto graso es preferible extender una cantidad de un garbanzo y después otra, que dos de golpe. En caso contrario, podría dejar un efecto demasiado graso en algunas zonas del cabello.

 

- Gomina. Nunca más de dos garbanzos para todo el pelo. Pero si lo que queremos es repartir mejor, podemos hacerlo con las manos mojadas. De este modo cundirá más el producto y repartirá mucho mejor.

 

- Espuma. La cantidad de espuma utilizada no debe nunca superar el tamaño de un kiwi pequeño, y siempre conviene aplicarla en dos veces.

 

Protección solar, con calculadora

 

Los expertos recomiendan extender 2 mg de protección solar por cada centímetro de piel. Lo que traducido al día a día vendrían a ser seis cucharillas de café para todo el cuerpo y una para el rostro. En este caso, extender “de menos” supone reducir el poder de su índice de protección.

 

Fondo de maquillaje, en fusión

 

Es frecuente ver a los maquilladores profesionales extendiendo el maquillaje durante minutos sobre el rostro de sus modelos. La razón no es otra que el miedo a pasarse de cantidad. Todos prefieren ir aplicando producto y fundirlo con la piel y volver a repetir cuantas veces sea necesario. Ellos siempre lo hacen con los dedos. Sigue su ejemplo.

 

En el caso de los labiales, siempre con pincel, para coger la dosis justa de pigmento y no sobrecargar.

 


- Texto original: Marta Cámara

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