Cuello, ¿Cisne o Pavo?

El cuello es la zona más olvidada en nuestro cuidado diario. Y también una de las más vulnerables y sensibles. Por eso, envejece más pronto que el rostro y exige unos cuidados específicos.
¿En qué se diferencia de la piel de la cara?
-Es más frágil, ya que las tres capas que forman la piel (epidermis, dermis e hipodermis) son más delgadas, de ahí que la capacidada de arrugarse con las contracciones musculares sea mayor.
-Los músculos de sostén del cuello y del escote son muy débiles: la tendencia a la flacidez aumenta (algo que repercute en la tensión del pecho).
-La capa hidrolipídica -una protección fundamental- es menos densa. Esto hace que tenga menos glándulas sebáceas, con lo que el riesgo de deshidratación es mayor.
-Se trata de una zona muy expuesta al fotoenvejecimiento, ya que la cantidad de melanocitos (células que producen melanina) es menor, con lo que el sol impacta de forma más agresiva sobre él provocando manchas y arrugas.
¿Cómo hay que cuidarlo?
"Es importante desmaquillar la zona con productos que no la resequen y específicos (hidratantes, antiarrugas, blanqueante...) desde la barbilla hasta el pecho. También hay que realizarse una exfoliación suave a la semana y aplicarse una mascarilla concreta igual que el producto (hidratante, antiarrugas...) según se necesite. Por otra parte, uno de las cosas que más nos preocupan a las mujeres es la flacidez de la zona. Para prevenirla, hay que aplicarse las cremas en sentido ascendente y hacia fuera para evitar que se formen arrugas", explica Sonia Coronel, redactora de  Belleza de MÍA.

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