Diario de una Beauty Fan

Hace casi dos años, era una persona diferente a la que soy hoy: estresada, corriendo de un lado a otro todo el día y sin un minuto para mí... O eso creía, porque la falta de tiempo y el cansancio eran las disculpas servidas en bandeja para no cuidarme nada, ni en lo básico. De repente, un día me miré al espejo y vi reflejada en él una cara mortecina, con la piel seca, arrugas, ojeras... y me dije: ¡Se acabó!

7.30 h: Me levanto y… unos minutos de relax
Nunca ‘me tiro de la cama’, hago relajación y estiramientos: tomo conciencia y abro los ojos; aún tumbada, muevo el cuerpo... Respiro profundamente. Estiro las piernas, me siento en la cama y estiro los brazos hacia arriba. Bostezo si me apetece y, de pie, junto las piernas y hago rotaciones de rodillas, primero a un lado y luego al contrario. Para terminar, estiro la espalda.
Activo la circulación en la ducha: con guante de crin, me doy un masaje desde los tobillos en sentido ascendente, y termino con agua fría. Así mejoro la circulación y doy tersura a mi piel.
Hidrato el cuerpo: con movimientos circulares ascendentes. En zonas conflictivas (vientre, muslos y trasero), aplico un reductor.
Cuido el rostro: con la piel limpia, tónico incluido, me doy un sérum poniendo unas gotas directamente en el rostro, mi contorno de ojos(con golpecitos con los dedos), y extiendo la hidratante.
Me seco el pelo: no sin antes extender mi producto de volumen.

8.20 h: Aplico un maquillaje rápido
Tras esperar unos segundos a que penetren los productos de tratamiento, aplico fond de teint en el rostro, incluidos párpados y labios. Después, pongo unos toques de sombra clara bajo las cejas, en el lacrimal y junto a las pestañas superiores, en las que aplico una pasada de máscara.
Para acabar, blush en las mejillas, más bien en el centro, sin difuminar mucho hacia las sienes porque así es más indicado para un maquillaje de noche. Acabo con toques de gloss en los labios.

9.00 h: Ya estoy puntualmente en mi trabajo
Tras un desayuno completo con un zumo natural, dos rebanadas de pan integral con mermelada light y café con leche desnatada, he puesto rumbo a mi trabajo y ya estoy aquí.
Adopto una buena postura ante el ordenador porque si no me duele la espalda, se me hinchan las piernas... Mantengo la columna recta y apoyada en el respaldo. La cabeza y el cuello, también rectos, y los codos pegados al cuerpo y flexionados 90º. Los muslos y la espalda forman un ángulo de 90º, como mis piernas que, un poco separadas, forman un ángulo de 90º con las rodillas. ¡Ah!, y nada de cruzarlas; mantengo las plantas de los pies en el suelo.
Descanso de vez en cuando. Cada 45 minutos, paseo.
Aprovecho para descongestionar los ojos: los cierro y miro de un lado a otro tres veces, y después de arriba abajo. También cambio de postura cada hora como máximo.
Unos minutos de hidratación. En la oficina tengo agua termal, que me vaporizo en el rostro encima del maquillaje, crema de manos y un labial.

12.00 h: Tomo un tentempié repleto de antioxidantes
-Nueces. Cinco: son buenas para la piel y el pelo, por su contenido en omega 6 y omega 3.
-Un yogur. Le añado copos de germen de trigo, que contiene vitamina E, gran antioxidante.
-Zanahorias. Con 60 g, tengo la vitamina A que necesito al día. Perfecta contra el envejecimiento.
-Un tomate. Otros días tomo un tomate, que tiene licopeno (el pigmento que le da su color). Es bueno para la suavidad de la piel. Le pongo un chorrito de aceite porque se absorbe mejor.

16.30 h: Una siesta para recargar baterías
Después de la comida, me parece que el cuerpo pesa más y me entra un sueño incontrolable. Me tumbo en el sofá y no en la cama, para que el sueño no se apodere de mí: dicen que la siesta perfecta no debe sobrepasar los 30 minutos para ser saludable (y para que después podamos dormir bien por la noche). Noto que después tengo más energía, que mantengo a raya el estrés y que, al tener más tiempo la cara sin tensiones, el proceso de regeneración celular se produce con más rapidez al llegar la noche (esto lo he leído).

18.00 h: Es mi hora para hacer ejercicio
Me he apuntado a un gimnasio y el monitor me ha aconsejado que los primeros cuarenta minutos realice ejercicio aeróbico: alterno cinta de correr, bici y remo, que es el tipo de ejercicio que quema más calorías. El resto del tiempo, y a días alternos, trabajo la parte superior del cuerpo o la parte inferior, con el fin de endurecer los músculos. Eso sí, hago unas cuantas series de abdominales todos los días, porque es una de mis zonas conflictivas. Y, claro, no olvido los estiramientos, tanto al principio como al final de mi sesión gimnástica particular.
Otros días salgo a correr: lo hago así para no aburrirme siempre con la misma rutina. Tras estirar con suavidad, empiezo a ritmo lento y continuo, mientras me voy relajando y dejo volar mi imaginación... Después, realizo cambios de ritmo con frecuencias, intensidades y longitudes diferentes. Y hasta incluyo alguna cuesta suave. Al terminar, hago estiramientos más prolongados y con más concentración: unos 20 segundos como mínimo por ejercicio.

19.30 h: Me ducho 0 bien me doy una sauna
Si he ido a correr o a hacer recados, me ducho o me doy un baño de placer al llegar a casa. Si voy al gym, una sauna para eliminr toxinas. Es el momento de limpiar en serio. Aprovecho que los poros de la piel están abiertos por el calor para hacerme un peeling de cuerpo con un producto exfoliante. Después, aplico mi crema reductora anticelulitis, porque es mejor hacerlo dos veces al día, mañana y noche. Y también realizo un peeling en el rostro. ¡Hoy toca!

20.30 h: Vuelvo a casa y me relajo un rato
Este es para mí uno de los momentos más apetecibles del día: lo disfruto como una enana. Aplico una mascarilla. Las hay para cualquier problema: hidratantes, astringentes, tensoras...; pero todas limpian, restauran y nutren la piel. Ya aplicada, me tumbo, coloco en los párpados un par de algodones empapados en manzanilla, pongo música y... a soñar. Es una gozada. Al retirarla, aplico tónico para cerrar los poros.

24.00 h: Antes de ir a la cama, un sencillo ritual
Si, como es el caso, he limpiado en profundidad el rostro, me salto la limpieza y lo trato. Sérum, contorno y crema de noche. Al igual que por la mañana, este es el orden de aplicación. Son importantes las cremas de noche, porque es cuando la piel trabaja para reparar los daños del día y se renuevan las células. Está más permeable y receptiva para recibir estos productos que fomentan la renovación celular.
Infusiones para el sueño. Justo antes de irme a dormir, me preparo una infusión: valeriana, tila, hierbaluisa... La tomo bien caliente y caigo en brazos de Morfeo como un bebé.

Más beauty ideas:
-Frescura en el rostro. Para eliminar los restos de una mascarilla o retirar un producto limpiador, aplico como último paso agua fría. Así se cierran los poros de mi piel.

-Cuidados de día. Intensive Anti-Spot Serum (79,90 €), Shiseido; Roll-On Desestresante Ojos (13,95 €), Belcils; Inneov Masa Capilar Cabellos Teñidos (25 €), L’oréal; Turboslim Doble Acción (17,99 €), Forté Pharma. White Silk Skin Perfector Anti-Spot (17,99 €), Sensilis.

-Por dentro y por fuera. Junto a la limpieza de la piel y a los tratamientos diarios, es muy importante la alimentación y la hidratación por dentro. Yo consumo alimentos antioxidantes y bebo dos litros de agua
(o en infusiones) al día, lo que complementa a los cuidados. Firming Serum Vinexpert (50 €), Caudalíe. Age Perfect Renacimiento Celular (20 €), L’oréal París. Aparato de Masaje Anticelulítico Masster Plus (899 €), FIT4 ever.

-‘Peeling' semanal para luego tratar. Me hago un peeling de rostro una vez a la semana (si lo noto muy seco o estropeado, dos veces, durante un mes). Luego aplico los productos que tratan mis problemas, como mascarillas (mejor siempre tras un peeling), y la piel queda fantástica. ¡Ah!, la mascarilla no sustituye a sérum, contorno y facial.

-Que no te falten. Fond de Teint Pore Refining Solutions (47,25 €), Clinique. Hypnôse Star Eyes (56,90 €), Lancôme. Máscara de Pestañas Eye Brightening Ojos Marrones (12,95 €), Max Factor. Dream Touch Blush (8,99 €), Maybelline. Stylo Touche de Lumière Lumi Magique (15,95 €), L’oreal París. Instant Light Natural Lip 05 (13,95 €), Clarins. Champú Fortificante a la Quinina (5,60 €), Klorane. Tratamiento Vientre y Caderas (36 €), Somatoline Cosmetic. Eau Thermale (7 €), Avène. Mousse Limpiador Aqua Effect (5,99 €), Nivea.Tratamiento Corporal Nutritivo Nutriextra (13,25 €), Vichy. Lotion Fraîche Matifiante Aromacleanse (22,50 €), Decleor. Curl Controller Be Curly (21 €), Aveda. Crema de Manos Ictyane (6,20 €), Ducray.

Por: Alicia Jiménez.

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