¿Está tu piel pidiendo un sérum?

Esto es lo que el sérum puede hacer por tu piel si lo utilizas de forma adecuada.

A muchas mujeres la palabra sérum nos suena muy técnica, no sabemos bien en qué consiste este tipo de cosméticos y por tanto, no tenemos claro cuál es el momento de empezar a usarlos.

¿Qué son los sérum?

En primer lugar, hay que saber que el sérum es un concentrado de principios activos, presentado en gel o emulsión. Gracias a que sus ingredientes están concentrados, la piel los absorbe rápidamente y ejercen su poder de forma más directa y potente. Normalmente los sérums se presentan como la solución para regenerar la piel desde dentro y repararla e hidratarla en profundidad, algo que empieza a ser necesario a partir de los 30 años, cuando aparecen las primeras arrugas de expresión y notamos que la piel está más apagada y no soporta tan bien como antes el cansancio acumulado, la climatología, los cambios hormonales… En este momento, necesitamos algo que actúe en las capas más profundas de la piel y más a largo plazo. Aquí entran en juego los sérums para ayudarnos en nuestra rutina facial.

Qué sérum necesitas

Si simplemente necesitas un extra de hidratación y luminosidad, pues todavía no hay arrugas marcadas a la vista pero notas la piel seca y pequeñas líneas de expresión, opta por fórmulas que alisen la piel y retrasen el envejecimiento. Los sérums que contienen ácido hialurónico (AHA) y vitaminas como la A y E son de los más recomendados ya que hidratan y rellenan la piel, además de nutrirla con antioxidantes que cuidan de ella desde el interior.

Si las arrugas y líneas de expresión ya han aparecido y lo que quieres es atenuarlas y rellenar esos surcos, recurre a los sérums antienvejecimiento con efecto tensor. Junto con el ácido hialurónico, el retinol y el resveratrol son dos potentes ingredientes que disminuyen la extensión y profundidad de las arrugas y contribuyen a la síntesis de colágeno y elastina, que forman los cimientos sobre los que se sustenta la piel y hacen que esté lisa y tensa. También conviene que nuestro sérum contenga resveratrol, un potente antioxidante que lucha contra los radicales libres que causan envejecimiento de la piel, no solo a nivel de arrugas, sino también de pérdida de tono y manchas.

Aunque los sérums no suelen ser cosméticos agresivos con la piel, hay que optar por fórmulas que contengan ingredientes calmantes si se tiene piel sensible. Podría ser que uno de los principios activos no sea bien tolerado por la piel y al estar presente de forma concentrada, la perjudique. Actualmente hay varias marcas que incluyen en su formulación agua termal, cuyos efectos calmantes y de reparación cutánea están comprobados farmacológicamente.

Es importante recalcar que todas las pieles pueden usar sérums, solo hay que encontrar aquel que se adapte a las necesidades de la piel: antiarrugas, específicos para aumentar la luminosidad, reafirmantes, antimanchas, etc. Para ello nada mejor que consultarlo con un especialista que estudie nuestra piel y nos recomiende la opción que mejor nos va. También recordar que los sérums pueden utilizarse solos si se tiene la piel mixta-grasa o en verano y que las pieles más secas se quedarán cortas con ellos, por lo que detrás del sérum recomendamos aplicar vuestra crema de tratamiento.

Cómo aplicar el sérum

Es importante hacerlo con la piel limpia y antes de la crema hidratante habitual. En algunos casos se recomienda mezclarlo con el maquillaje para mejorar el aspecto de la piel, pero esto depende del tipo de sérum y del maquillaje.

Por: Mónica Lizondo, farmacéutica y cofundadora de Farmaconfianza.

También te puede interesar:

Continúa leyendo