Estrategias para iluminar el rostro

Si quieres decirle adiós al rostro pálido, atrapa el brillo y la frescura con unas sencillas estrategias.

 

Pasa revista a tu piel

Ponte delante del espejo, en un lugar donde tengas buena luz natural, y analiza el estado de tu piel. ¿Has encontrado rugosidades, manchas pigmentarias o capilares dilatados? Tenemos una mala noticia: al no estar lisa y regular, no refleja la luz como debiera. ¿Cómo lograr este sueño? “Asea la piel mañana y noche (incluso si no te maquillas), mantén una correcta hidratación y usa y abusa de los sérums que contienen potenciadores de la vitalidad”, comenta la experta en estética Chelo Candenas.  

 

Nuestra opción exprés: "Exfolia y aplica una mascarilla iluminadora. Tendrás buena cara al instante".

 

Protégete ante las inclemencias 

Frío, ambiente seco, viento... hacen que el manto hidrolipídico pierda agua y se inflame por la hipertermia (aumento de la temperatura por efecto rebote), con lo que favorecen la contracción de los vasos sanguíneos, lo que ralentiza la oxigenación y da paso al tono apagado.

¿Tu plan de acción?. “Cremas nutritivas con activos reparadores y rellenadores (ácido hialurónico, ceramidas, glicerina...)”.    

 

Nuestra opción exprés: calienta la piel con una mascarilla de chocolate. “Es antioxidante y moviliza la microcirculación”, explica la experta.

 

Vigila los efectos del sol

Aunque no hay nada más placentero que dejarse acariciar por los rayos solares, hacerlo sin protección y en exceso pasa factura. ¿Sus efectos?. Falta de luminosidad, arrugas marcadas, manchas pigmentarias... “Limita la exposición a 15 minutos diarios y aplica un fotoprotector, aunque esté nublado”. No bajes la guardia si vas a esquiar. La nieve refleja el 80% de los rayos ultravioleta.    

 

Si te has quemado... vaporiza la zona con agua termal, previamente refrigerada en la nevera. También es una excelente estrategia para aliviar irritaciones y picores.

 

Alimenta tu luminosidad

“Elimina el tono cetrino con un menú que incluya frutas desintoxicantes y ricas en fibra (manzana, pera, kiwi, limón...), verduras verdes (espinaca, acelga...), hortalizas blancas, cereales integrales, pan de centeno... Y no te olvides de las proteínas: pescado blanco y pollo de corral son opciones sanas y bajas en grasas”, apunta Itziar Digón, nutricionista de Tacha.    

 

Nuestra opción exprés: desayuna un zumo antifatiga y ‘proluminosidad’. Mezcla ralladura de jengibre (2 cm) con el zumo natural de media piña o haz un licuado con 1/2 taza de col verde y 1/2 taza de espinacas. “Alterna estos ‘tragos’ y pondrás fin a la piel marchita”, comenta Itziar Digón.

 

Hidrátate por dentro

Bebe entre 6 y 8 vasos de agua al día. Hazlo de forma regular, no esperes a tener sed. ¿Sus bondades beauty? Ayuda a que la dermis no se reseque, contribuye a la eliminación de toxinas y hace que la piel luzca radiante.      

 

Nuestra opción exprés: alíate con alguna tisana que potencie tu belleza. “Prepara una infusión a base de cilantro, jengibre, canela, hojas de ortiga, caléndula y lemongrass. Tómala entre horas. Es un elixir que elimina la mala cara y favorece el drenaje”, explica la coach nutricional de Tacha.

 

Cuida las zonas expuestas

Las áreas frágiles donde la piel es más fina (contorno de ojos y labios) necesitan cuidados a medida para despertar su luminosidad. En ambos casos, aplica un producto específico efectuando presiones con las yemas de los dedos para favorecer su penetración. “Con este gesto maximizas la regeneración celular (fundamental para potenciar la luz)”, precisa Candenas.      

 

Nuestra opción exprés: aplica un toque de iluminador en la zona del lagrimal, en el caso de los ojos, y dibuja el contorno de los labios con el lápiz iluminador para lograr una boca extrajugosa.

 

Por Sonia Coronel

Continúa leyendo