¡Hazte un Peeling! Es el Momento.

La palabra peeling significa pelar o decapar. En medicina estética y dermatología se refiere a una técnica que se utiliza para la renovación celular acelerada de la piel. Borrar las manchas, cerrar los poros, eliminar las arrugas y mejorar las cicatrices de acné y las imperfecciones son algunas de sus bondades. Su eficacia depende de la profundidad y del tipo de sustancia que se emplea y el fin es conseguir una piel recién estrenada. Los nuevos peelings permiten personalizar el tratamiento.

El otoño se convierte en la mejor época del año para someterse a un peeling, un tratamiento base que tiene como objetivo renovar la piel tras una exfoliación química, actuando desde las capas más superficiales a las más profundas. “Hasta ahora”, comenta la Dra. Natalia Ribé, especialista en Medicina Estética, “el peeling químico era el mismo para todas las zonas sin tener en cuenta las particularidades de cada una”. Pero en apenas dos años, el panorama es otro, con la incorporación de los tratamientos Peelings Químicos Especializados, con los que se trata cada una de las zonas por rejuvenecer, como el rostro, el cuello, las manos, el escote, el contorno de ojos y los labios. Además, esta técnica ha evolucionado de forma espectacular, debido sobre todo a los conocimientos más específicos sobre el envejecimiento, con los que es posible personalizar todo el tratamiento, desde los cuidados previos al postpeeling.

LOS PEELINGS QUÍMICOS
La Dra. María Teresa Gutiérrez Salmerón, dermatóloga del Hospital Clínico Universitario de Granada y miembro de la AEDV (Academia Española de Dermatología), avala los peelings químicos como el procedimiento más utilizado en la cosmética dermatológica. Consiste en la aplicación de un agente químico sobre la piel con el fin de lograr la eliminación total o parcial de la epidermis y de partes variables de la dermis. Estas capas eliminadas son reemplazadas posteriormente por otras nuevas de mejor calidad. Los productos utilizados para los peelings son numerosos y también es cambiante su capacidad para penetrar y producir daño en las capas superficiales o profundas de la piel. Así pues, la capacidad de penetración, destrucción e inflamación del agente empleado determina el nivel del peeling y de ahí la clasificación en superficiales, medios o profundos. Se han utilizado como peelings sustancias químicas muy diversas. Las más usadas hoy en día son los ácidos salicílico, glicólico (quizás el mas conocido por su uso en gabinetes de belleza), láctico, retinoico, pirúvico y tricloroacético y el fenol. Aunque a partir de los años 50-80 del pasado siglo se empezaron a utilizar agentes más potentes o profundos, como el mismo fenol o el tricloroacético, que necesitaban 8-10 días para curar y dejaban al paciente todo este tiempo recluido en casa, hoy se utilizan sustancias cuya actuación es menos agresiva.

EL PEELING SUPERFICIAL
Los agentes superficiales logran la eliminación de la epidermis sin necrosis, ocasionando una exfoliación que va seguida de una regeneración y de una nueva formación de colágeno tras su empleo repetido. Estos peelings son empleados para el rejuvenecimiento superficial, trastornos de pigmentación y lesiones causadas por el acné. Aunque hablamos de acción superficial, su profundidad viene determinada por el agente seleccionado y la técnica de aplicación. Los más utilizados son los hidroxiácidos, sobre todo el ácido glicólico, el salicílico y el tricloroacético a baja concentración. Las principales ventajas son su seguridad y que facilitan la inmediata incorporación a la actividad diaria.
Resultados: durante su aplicación, los pacientes notan sensación de quemazón tolerable y posteriormente aparecen eritema y descamación, que duran entre 24 y 48 horas. Para conseguir óptimos resultados, estos peelings deben repetirse con una periodicidad variable, entre dos y cuatro semanas. Se aplican entre cuatro y seis sesiones.
Contraindicaciones: es importante una selección adecuada de los pacientes, pues existen contraindicaciones como la ingestión de algunos medicamentos o la tendencia a causar cicatrices hipertróficas. Son también importantes los cuidados previos, que incluyen protección solar y el empleo de productos cosméticos con hidroxiácidos o retinoides. Sus complicaciones son escasas y la más frecuente es la hiperpigmentación postinflamatoria por exposición solar, aunque también pueden aparecer infecciones secundarias, costras o incluso cicatrices si la selección de la técnica y del paciente no son adecuadas. Por ello, esta técnica debe reservarse a dermatólogos experimentados.
Tras un tratamiento completo, que habitualmente comprende unos 4-6 peelings, la piel parecerá mucho más luminosa, con mejoría o regresión de las manchas y con las arrugas finas mucho menos notables. Estos son los peelings más empleados por su seguridad y por no precisar tiempo de recuperación. No obstante, si se desean resultados más notables, se puede recurrir a intervenciones de mayor profundidad, como los peelings medios y los más profundos.

EL PEELING MEDIO
Se caracteriza por la destrucción de la epidermis y por causar inflamación en la zona superior de la dermis. Los agentes más utilizados son la solución de Jessner y el ácido tricloroacético a concentraciones del 40-50%.
Resultados: están indicados fundamentalmente para la corrección de arrugas moderadas y cicatrices de acné no muy profundas. Es muy importante una historia clínica detallada para descartar pacientes con contraindicaciones, así como un consentimiento informado en el que se advierta de los riesgos y beneficios y también de la duración del periodo de recuperación.
Contraindicaciones: tras el peeling aparecen edema, eritema y descamación, que duran entre una semana y 10 días, periodo en el que la paciente no puede realizar su actividad diaria. Es fundamental la protección solar para evitar la hiperpigmentación posinflamatoria. La complicación más importante es la posible aparición de cicatrices residuales. No obstante, los peelings medios pueden ser considerados como seguros y efectivos siempre que sean realizados por un dermatólogo experimentado.

EL PEELING PROFUNDO
Es el más indicado para mejorar la piel fotoenvejecida, con arrugas muy profundas y queratosis importantes. Se emplea fenol (un compuesto químico utilizado para realizar estas aplicaciones desde hace décadas, aunque es desde hace pocos años que sus nuevas formulaciones lo han convertido en un procedimiento con unas altas garantías de seguridad). El tratamiento se practica con sedación y requiere tres días de hospitalización y una baja laboral de dos o tres semanas. Una vez practicado, se coloca un vendaje durante uno o dos días. La piel queda enrojecida durante unas semanas y los resultados se traducen en un rejuvenecimiento espectacular. Resultado: 10 años menos.

Y ADEMÁS...
-¿Para qué sirve la exfoliación química?

Se aplica en el tratamiento de ciertos tipos de lesiones hiperpigmentarias, como los lentigos, el melasma o las manchas solares, el acné, las cicatrices causadas por el mismo, el exceso de grasa... también contribuye a mejorar las arrugas finas (en ocasiones pueden llegar a ser totalmente eliminadas), sobre todo las que se forman alrededor de los ojos y de los labios.

Del cuello para abajo
Un buen peeling corporal, realizado por expertos y supervisado siempre por un dermatólogo, más allá de proporcionar un momento de relax, puede funcionar, tal y como explica la doctora Dennys Ramírez, especialista de la Clínica Corporal M+C, “como una eficaz terapia médica antiaging  complementaria, imprescindible para potenciar los efectos de cualquier otro tratamiento estético. Además, consigue minimizar los efectos del paso del tiempo en la piel, potenciando su luminosidad, tonificándola, alisándola e, incluso, disminuyendo las marcas de la celulitis”.

¿Un peeling para evitar el cáncer de piel?
Un simple peeling a base de ácido salicílico, glicólico o pirúvico actúa estimulando la proteína p53, de manera que refuerza nuestras defensas para evitar el cáncer de piel (una enfermedad que ha crecido un 1.200% en los últimos 15 años). En un experimento con ratones expuestos al sol, quedó demostrado que si se les aplicaba peelings suaves se evitaba la aparición de esta dolencia; si no se les sometía a esta técnica, el cáncer afectaba al 100% de los ratones. De esta manera, también se demostró que el uso a diario de una crema o un gel con cualquier ácido que produzca un efecto peeling puede tener propiedades anticancerígenas. Esto significa que hay un antes y un después en el campo de la protección solar; en un futuro será obligado, además de la aplicación de un fotoprotector, el uso de un producto con acción exfoliante.

Con mucha historia No es algo nuevo.
La idea de que hacer mudar nuestra piel mejora sus cualidades es casi tan antigua como la humanidad. Ya Cleopatra se realizaba peelings o exfoliaciones diarias con polvo de alabastro para mejorar su aspecto estético y lograr una apariencia más joven, o se bañaba en leche de burra. hoy sabemos que al contener alfahidroxiácidos, como el ácido láctico, esta leche también producía el mismo efecto beneficioso que el alabastro. La palabra “peel” significa en inglés “pelar”. al principio se emplearon partículas de ciertos materiales, como mármol, alabastro e incluso papel de lija. En el siglo XX surgieron los aparatos rotatorios que producían el efecto exfoliativo mediante dermoabrasión. Pero realmente fue a finales del siglo XX cuando la destrucción de capas superficiales de la epidermis y dermis se consiguió mediante el uso de sustancias químicas, lo que facilitó mucho que la exfoliación fuera uniforme y fácil de realizar por médicos, e incluso por el propio paciente en su casa.

El láser como alternativa
Dicen los especialistas que los láseres han desbancado al peeling. El último para conseguir una piel más joven en manos, rostro y escote es sin duda el fraxel dual. Se trata de una técnica que emplea dos tipos de láseres, así permite trabajar la piel a nivel superficial o más en profundidad, según las necesidades de cada persona. Este es ya el tratamiento líder antienvejecimiento en EE UU, ya que consigue grandes resultados sin tener que recurrir a la cirugía y sin alterar la expresividad del rostro. La celebrity Kim Kardashian ha sido una de las últimas en reconocer en público su afición al fraxel dual.

De compras:
-Tratamiento Profesional Dermapeel, de Skeyndor. A partir de 55 € (por sesión).
-Crema dermoabrasion Anti-âge, de Darphin. 58 €.
-Discos exfoliantes Super Exfoliating Discs, de la línea Bio-Performance de Shiseido. 76,80 € (8 discos).
-Exfoliante mineral para el cuerpo Hydro Scrub, de Kéraskin Esthetics. 62 €.
-Programa renovador Meso-Peel, de Filorga. 71 €.

Por: Marián Vilá.

CONTINÚA LEYENDO