La importancia de la exfoliación

¿Quieres una piel luminosa, sana, tersa y suave? Nosotras te enseñamos cómo conseguirla

¿Piel opaca, gris y sin vida? Tu cuerpo pide a gritos una renovación. Te enseñamos cómo hacer que tu dermis luzca como la seda ¡Toma nota!

 

¿Cómo? Con suaves movimientos circulares y siempre, siempre, con la piel húmeda. Si lo haces con la piel seca la irritarás y descamarás.

 

¿Cada cuánto? Una vez por semana en pieles normales, o cada 15 días en pieles secas o sensibles. Si la vas a hacer en la cara, antes retírate todo el maquillaje y deja tu piel totalmente desnuda.

 

¿Por qué? "El uso de limpiadores exfoliantes proporciona una limpieza profunda que, a diferencia de lo que se suele pensar, no debe limitarse a las pieles grasas, sino que es muy útil en las pieles secas y escamosas." dicen los expertos de la ACDV. La exfoliación previa permite una penetración mejor y más uniforme de otros productos activos sobre la piel.

 

¿Dónde? Codos, talones, glúteos... ¡Todo el cuerpo! La piel necesita renovarse y al exfoliar retiras la primera capa de impurezas y células muertas.

¿Uso lo mismo para la cara que para el cuerpo? No uses los peelings o exfoliantes corporales en el rostro, pues la piel de la cara es más frágil y delicada. Usa para el cuerpo un exfoliante con gránulos como el azúcar, para el rostro los expertos aconsejan gránulos finos, como los posos del café.

 

¿Cuando? Lo mejor es al final del día cuando ya no vayamos a salir de casa para aplicar después nuestra crema hidratante y que absorba perfectamente para que después la piel descanse y se recupere.

 

¿Y después? No te olvides del tónico para calmar la piel y equilibrar el Ph. Embadurnate de una loción o crema nutritiva dando un masaje para que se absorba completamente.

 

¿Piel sensible? Opta por geles exfoliantes suaves y aptos para esta problemática cutánea. No fricciones demasiado, hazlo con suavidad.

 

Pieles mixtas y grasas: pueden usar exfoliantes más potentes para liberar mejor las toxinas atrapadas por la grasa. Son ideales los geles bien jabonosos. ¡Ojo! Masajea con cuidado.

 

¿Y para el cabello? También existen champús detox ya que, por supuesto, el cuero cabelludo también necesita una limpieza profunda después de todos los productos, espumas, gominas y mascarillas que le aplicamos. Busca un champú exfoliante o hazlo en casa: mezcla un chorrito de tu champú habitual con un poco de bicarbonato.

Continúa leyendo