Labios Perfectos y... ¡Bésame!

En épocas de crisis se venden más barras de labios. Como aquellas mujeres de los años 40 y 50, que inmersas en la depresión provocada por la II Guerra Mundial recurrían a unos labios rojos intensos para verse guapas y olvidar los problemas, las mujeres de esta crisis del euro también nos decantamos por lucir labios. ¿Quieres que los tuyos estén perfectos? Pues tienes que controlar tres frentes: cuidarlos con productos cosméticos, maquillarlos adecuadamente y 'arreglarlos' si fuera necesario.
COSMÉTICA
Estamos viviendo una auténtica revolución estética que reivindica la cultura de unos labios carnosos y sensuales. Pero no existe un acabado perfecto  ni un resultado duradero del color, si los labios no están previamente hidratados. Los mejores profesionales coinciden: hay que nutrir previamente el labio con un poco de crema hidratante o bálsamo, para después aplicar la barra con un pincel plano y duro.
Las firmas de cosmética han abierto la mano con lanzamientos de bálsamos (lo del “cacao” se ha quedado antiguo), cremas y tratamientos que nutren, hidratan y rejuvenecen los labios agrietados a la vez que aportan un matiz brillante y suave.  Entre las muchas opciones tienes: “Lip Care”, de la línea Hydramax + Active Nutrition, de Chanel Précision; “Crème Régénérante Contour” para ojos y labios, de la línea Future Solution LX, de Shiseido; Bálsamo Protector para los labios “Eight Hour Cream” (Edición Especial), de Elizabeth Arden; “Sun Protection Stick”, de Ginzakami y “Baume des Lèvres” natural y orgánico, de Huiles & Baumes.
MAQUILLAJE
Los iconos del maquillaje como Chanel, Dior e Yves Saint Laurent se decantan por la nostalgia de los “rouge”, y nosotras, las mujeres, recibimos toda esta celebración de feminidad como un desafío a la monotonía de tonos que visten nuestros rostros. Aunque, al margen del color, lo importante es llevar unos labios maquillados pues  representan el mayor reclamo de belleza con el que contamos las mujeres. Rabiosamente jugosos o drásticamente mates, intensos o glaseados, de colores dramáticos o en suave “nude”, esta temporada los labios no atienden a normas preestablecidas. Sólo buscan llamar la atención.
Si te decantas por el color en todas sus facetas cromáticas necesitas un manual de instrucciones de uso que te permita conseguir un acabado perfecto.
-Perfilar. Es importante, antes de colorear, delimitar los contornos con precisión y colorear previamente con el perfilador para integrarlo luego con el color de la barra. El lápiz ha de ser blando y del mismo tono que el labial, o lo más parecido posible si queremos conseguir un efecto natural.
-Colorear. Maquillarlos con pincel, nunca directamente de la barra para evitar salirte de los contornos, y conseguir un acabado más profesional, sobre todo si el tono elegido es fuerte. Empieza por el labio superior, y del centro a los extremos.
-El toque maestro. Aunque el acabado de la barra sea brillante, un toque de gloss natural intensifica el color. Aplícalo sólo en la zona central. Si el acabado es mate, para que no deje aspecto de sequedad, una suave capa de bálsamo lo hará más jugoso. Si el efecto que buscas es de “labio mordido”, basta con aplicar la barra y besar una o dos veces una servilleta de papel para quitar el exceso de color. Después, vuelve a aplicar otra capa de color, pero nada más que en la parte central del labio inferior.
¿Cómo elegir tu color?
-Pelo oscuro y piel blanca. Puedes permitirte llevar los rojos más intensos por la noche. De día, prueba los tonos beige.
-Pelo oscuro y piel morena. Busca tu labial entre la gama de los marrones y vinos, para marcar el maquillaje, o rosados, bastante más naturales.
-Pelirroja. Anaranjados, corales y beige, nunca rojos.
-Pelo claro y tez oscura. Los tonos más claros de la gama de los rosas y los marrones.
-Rubia de piel clara. Puedes permitirte casi todos los tonos. Los rojos están creados para ti, pero olvídate de los naranjas.
Los quiero ¡rojos!
El rojo es el color de la feminidad, y existe un tono para cada mujer. Pero dar con el adecuado depende del tono de la piel y del cabello y del grosor de la boca. Resucita el color al que un día sucumbieron divas de la talla de Ava Gardner o Marilyn. Este verano puedes ir sin maquillar o con el pelo mojado, pero que no te falte un toque de “rouge” en los labios.
-Labios finos. Limítate a la carta de los colores más claros y opta siempre por texturas en gloss, que aportan volumen. Puedes perfilarlos un poco más gruesos, pero sólo por encima de los bordes.
-Desiguales. No tienes más remedio que recurrir al perfilador -del mismo tono que la barra- y tratar de igualar los contornos.
-Carnosos. Si buscas provocación, el rojo brillante es tu color, pero si no es el caso, recurre a las texturas mates y a colores como marrones, rosados o beiges.
ESTÉTICA
La genética, los malos hábitos, como el exceso de sol o fumar, o el paso de los años sobre los tejidos, son factores que hacen de nuestros labios y su contorno un escenario poco deseable. Entre los principales caballos de batalla se encuentra la indefinición de los perfiles, las asimetrías, la disminución del volumen o la aparición de finas arrugas verticales (el conocido “código de barras”).
Pero gracias a los avances en medicina estética y cosmética, podemos conseguir unos labios turgentes, bien perfilados y de aspecto carnoso. “Conseguir un aspecto natural es lo que buscan las diferentes técnicas de remodelación. Nunca se pretende inflar el labio, ni alterar la expresión. Un buen especialista debe rejuvenecer los labios para que recuperen ese aspecto jugoso y fresco que van perdiendo con la edad, pero de manera indetectable”, puntualiza la doctora Beatriz Beltrán, del Instituto Javier de Benito.
-Técnica ‘up’.
Con la edad, el labio superior se cae, entristeciendo la expresión y envejeciendo el rostro. La mejor solución es lo que los cirujanos llaman Lip Lift. Consiste en realizar una mínima incisión justo en la base de la nariz, coincidiendo con el pliegue, para cortar una tira milimétrica del músculo orbicular de la boca y luego volver a fijarlo en una posición más elevada. Los puntos, reabsorbibles, son internos y la cicatriz queda invisible. La rapidez de la técnica (se hace en 1 hora), su corto posoperatorio (apenas 24 horas) y el efecto inmediato hacen de este tratamiento uno de los más solicitados. Precio: desde 2.600 E. Dra. Gema Pérez Sevilla. IML. (Telf. inf.: 915 78 23 73. www.iml.es).
-Más volumen.
Para perfilar los labios, aumentar su volumen o eliminar las arrugas de alrededor de la boca (código de barras), se aconseja el relleno con un ácido hialurónico específico. Restylane Lipp, de Q-Med, es el primero de una nueva generación de productos de NASHA (acrónimo en inglés del Ácido Hialurónico de Origen No Animal) que llega al mercado, diseñado específicamente para asegurar un resultado más duradero y natural. Existen otros ácidos hialurónicos, como Juvederm Ultra Smile, de laboratorios Allergan, también utilizados en esta zona. En cualquier caso, será el especialista quien decida cuál aplicar, pero siempre, cuando hablamos de ácido hialurónico, estamos haciéndolo de un material de relleno reabsorbible, es decir, que va perdiendo su efecto con el paso del tiempo (dura entre 9 y 12 meses). Dependiendo de los casos, se puede requerir más de una sesión. En la Clínica de Medicina Estética Mira + Cueto hacen una técnica mixta también con colágeno. Desde 350 E. (Telf. inf.: 915 63 25 14. www.clinicamiracueto.com), y la Dra. Natalia Ribé utiliza un relleno con lidocaína incorporada, que hace que los pinchazos no produzcan molestias. Desde 450 E. (Telf. inf.: 932 72 42 28. www.institutnataliaribe.com).
Y si lo que queremos conseguir es una hidratación intensiva y más turgencia, pero sin aumento de volumen, la Dra. Beatriz Beltrán, del Instituto Javier de Benito, propone el ácido hialurónico infiltrado en mesoterapia. Desde 400 E. (Telf. inf.: 932 53 02 82. www.institutodebenito.com).
Por: Marián Vilá.

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