Lo último: bases invisibles

¿Todavía no conoces los nuevos fondos de maquillaje 'segunda piel'? Descubre sus beneficios y consigue un efecto 'buena cara' al instante. 

Lejos de disfrazar el rostro y poner años con un acabado artificial, los nuevos fondos de maquillaje adaptan sus formulaciones y texturas para conseguir una piel transparente, fresca y uniforme. Ya puedes tener un look natural de efecto antiedad

Menos es más 

 

La tendencia 'no make up' es un hecho, y las bases también se han adecuado a este ‘menos es más’. Se las llama ‘segunda piel’ y es que, efectivamente, actúan como un velo que embellece y unifica, pero que nadie nota que llevas puesto. ¡Un sueño a tu alcance! 

No esconden, disimulan

Los fondos de toda la vida ofrecen una cobertura que puede convertirse en un arma de doble filo. Por un lado cubren las imperfecciones, pero a su vez tapan todo lo que da personalidad a un rostro (pecas, lunares, volúmenes...). En cambio, estos fond de teint son perfeccionadores. Atenúan rojeces y manchas, pero dejan brillar ‘por la cara’ y en todo su esplendor aquellos detalles que aportan expresividad y carácter. 

Miman la piel 

 

Lo mejor de estos fluídos es que no sólo dejan un aspecto saludable, sino que, realmente, contribuyen a la salud interna de la dermis. Están enriquecidos con aceites, extractos vegetales (arroz, avena...) y vitaminas (C y E, generalmente). ¿Resultados? Poseerás esa ansiada ‘buena cara’ y tendrás cubiertas otras necesidades: hidratación, nutrición, protección frente a los rayos solares... 

Dejan respirar 

 

¿Quién no ha padecido una sensación de pesadez después de maquillarse? Incómoda, ¿verdad? Por eso, estos fondos buscan la ligereza, tanto en su aplicación (tienen cuentagotas o dosificador) como en el resultado, duradero pero flexible, antimperfecciones y nada oclusivo. 

 

Se funden muy bien 

 

Las bases clásicas poseen polvos opacos que reducen la luminosidad del rostro y dejan contraste entre las zonas donde se ha aplicado producto y en las que no. Sin embargo, las de acabado invisible, gracias a los aceites que contienen, logran unificar, realzar y sublimar el tono natural. Además, se funden a la perfección y aportan luminosidad, consiguiendo un lienzo homogéneo y sin cortes. 

Manual de uso:

 

Usa la brocha. Cuando quieras una mayor consistencia coge una pequeña cantidad con ella y extiende desde el centro hacia fuera. Y no olvides bajar hacia el cuello o repasar el nacimiento del pelo. 

Emplea la esponja. En seco, lograrás una cobertura total. Si la utilizas un poco húmeda, el acabado será más etéreo. 

Ponlo con las yemas de los dedos. Si te quieres maquillar en tiempo récord, usa el dedo anular, que es el que menos fuerza tiene, para fijar la base en las zonas frágiles (contorno de labios y ojos y párpados). 

Haz un mix sutil. Para crear un resultado ultrasuave y delicado, mezcla en el dorso de la mano unas gotitas de maquillaje con tu hidratante o sérum habitual de cuidado. 

 

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