Los aceites cosméticos, tus aliados contra la piel seca

¿No sabes qué más probar para que tu piel esté hidratada? Puede que en los aceites cosméticos esté la solución.

Has probado de todo: aplicar más cantidad de crema o comprar una más hidratante, beber dos litros de agua al día, usar limpiadores sin químicos, ir todo el día con el agua termal a cuestas… Pero tu piel sigue estando seca y el invierno está ganando la batalla. Si este caso te suena, deberías probar los aceites cosméticos.

Desde hace unas temporadas los aceites han vuelto con más fuerza que nunca al mundo de la cosmética, y cada vez con mejor acogida. Esto se debe a que se han derribado muchos mitos relacionados con su textura y se han alabado sus múltiples beneficios.

Lo que debes saber sobre los aceites cosméticos

La gran baza de los aceites es que no contienen elementos químicos sino que todo es natural: lípidos esenciales que equilibran la piel, aportan flexibilidad y la protegen para que no pierda agua. Al contrario de lo que se creía, los aceites, bien usados, no aumentan el sebo de la piel por lo que no ensucian los poros. Son perfectos para la piel seca pues reequilibran el manto lipídico y actúan como un escudo que protege las reservas de agua de la dermis.

La textura de los aceites también beneficia a las pieles secas, pues resulta muy agradable cuando la piel está tirante y áspera. Su aplicación también es clave en este aspecto: para que el aceite penetre y ejerza sus efectos, hay que humedecer un poco la piel, calentar el aceite en las yemas de los dedos, aplicarlo y frotar de forma circular, suavemente. De esta manera las partículas del aceite se descomponen, se crea una emulsión y los activos penetran más fácilmente. Este pequeño masaje es también muy reconfortante cuando la piel está seca y deshidratada.

Actualmente hay muchísimos aceites naturales, tanto de un solo ingrediente como de varios. Para elegir el más conveniente es recomendable consultar a un especialista que estudie nuestra piel y sepa buscar aquellos activos más adecuados para hidratarla sin perjudicarla en otros aspectos (acné, sensibilidad o alergias…). En líneas generales, podemos decir que los aceites puros de almendras dulces, de rosa mosqueta, de semillas de sésamo y de caléndula son estupendos para las pieles resecas gracias a sus propiedades hidratantes y calmantes.

Cómo utilizarlos

Se pueden usar solos o combinándolos con nuestra crema cosmética habitual. Si elegimos esta última opción, primero hay que aplicar el aceite, dejar que penetre, y a continuación usar la crema. En el caso de que trabajemos en ambientes con calefacción, que provoca cambios bruscos de temperatura, nada mejor que llevar con nosotras un botecito con aceite para aplicarlo en aquellos momentos en que notemos la piel más reseca.

Por Mónica Lizondo, farmacéutica y cofundadora de Farmaconfianza.

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