Malos hábitos en tu rutina de belleza

¡Arriba las manos! Te aseguramos que esas costumbres pasarán factura.

No beber suficiente agua

Sí, lo sabemos, somos muy pesadas con el agua, pero ¡es importantísimo! La piel y el organismo se deshidrata conforme va pasando el día y necesita 'gasolina'. Además, beber agua elimina toxinas y ayuda a evitar subir de peso ya que te sientes llena y no tienes la necesidad de picar entre comidas. ¿Un truco? Añade a tu jarra de agua unas rodajas de limón o un par de fresas. Le dará sabor y te será más apetecible.

No usar tónico facial

Muchas de nosotras tenemos la costumbre de desmaquillarnos y aplicar directamente nuestra crema hidratante. ¡Error! El tónico facial ayuda a cerrar los poros que previamente hemos limpiado, además, retira las últimas impurezas y prepara nuestro rostro para la hidratación. Una alternativa es usar agua termal, es más cómodo de aplicar, ya que vienen en spray y calman la piel después de la limpieza.

Cepillar el cabello al salir de la ducha

Este es un hábito muy extendido. Tenemos la costumbre de desenredar nuestro pelo después de ducharnos, es decir, cuando está mojado. Lo que no sabemos es que cuando los cabellos están húmedos son muchísimo más débiles y se rompen con tremenda facilidad. Lo ideal es cepillar nuestra melena antes de meternos a la ducha y al enjabonarlo intentar no alborotarlo mucho. Un truco: al ponerte tu acondicionador desenreda con los dedos, de esta forma, además de aplicar mejor el producto, estarás deshaciendo los posibles nudos.

Cuando no te maquillas, no limpias tu cara por la noche

Que hoy no te hayas maquillado no significa que esta noche no tengas que limpiar tu rostro. Durante el día el polvo y la contaminación se adhiere a nuestra piel y tapona los poros, además, aunque no somos conscientes, nos tocamos la cara con las manos sucias y la llenamos de impurezas y grasa. En estos casos, con que utilices agua micelar en un algodón o un jabón neutro acorde a tu tipo de piel, bastará. Aplica un poco de tónico y, después, tu hidratante de noche.

Utilizar la misma hidratante de día que de noche

¿Mientras que hidrate no hay problema, no? ¡Error! Cuando dormimos nuestro cuerpo se relaja y la piel descansa y se regenera. Por ello, al limpiar el rostro por las noches debemos darle a nuestra piel una crema con los nutrientes y propiedades necesarios para que se recupere. Por otro lado, en las mañanas lo ideal es aplicar una crema hidratante más ligera, que active la piel y, sobre todo, con protección solar.

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